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{titleflag:pe}- En dos meses emitirían informe sobre restos exhumados de desaparecidos de La Cantuta, 31-01-2007, Andina, Perú
- Aprodeh: Exhumación de víctimas de La Cantuta aportaría nuevas evidencias al proceso, 31-01-2007, Andina, Perú
- Familias de desaparecidos en Perú esperan por Fujimori, 31-01-2007, El Nuevo Herald, USA
Andina-Agencia Peruana de Noticias, Perú (31-01-2007)
En dos meses emitirían informe sobre restos exhumados de desaparecidos de La Cantuta
Lima, ene. 31 (ANDINA).- Entre uno y dos meses el Equipo Peruano de Medicina Forense encargado de analizar los restos exhumados de los nueve estudiantes y un profesor de la Universidad La Cantuta desaparecidos el 18 de julio de 1992, emitiría un informe preliminar estableciendo a cuántos individuos corresponderían los huesos hallados.
Dicho grupo técnico dirigido por el antropólogo forense Juan Carlos Tello calcula, por la cantidad de los restos exhumados del Cementerio El Ángel y por el estado de los mismos, que recién en cuatro meses se podrá evacuar un reporte completo a través del cual se determine a qué personas corresponden tales restos.
La exhumación, dispuesta por la Sala penal Nacional presidida por la magistrada Inés Villa Bonilla e integrada además por las vocales Inés Tello Deñeco e Hilda Piedra, duró casi siete horas y se efectuó en presencia del fiscal superior Jorge Luis Cortés.
Durante la exhumación se encontró primero un ataúd que albergaba un esqueleto completo con cráneo y extremidades, supuestamente correspondiente a Luis Enrique Ortiz Perea uno de los alumnos desaparecidos y parte de otro cuerpo.
Posteriormente se hallaron tres ataúdes más en donde se encontraron huesos calcinados y mezclados, en su mayoría de pequeño tamaño.
El análisis de los restos encontrados tiene por objetivo identificar los restos exhumados y encontrar nuevas evidencias sobre el asesinato y desaparición de nueve estudiantes y un profesor de la citada universidad.
Para Gisella Ortiz, hermana de uno de los alumnos desaparecidos, la exhumación de tales restos resulta coherente con lo dispuesto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) mediante una decisión a través de la cual se establece la necesidad de que el Estado cumpla con identificar los restos encontrados pertenecientes a los desaparecidos.
Ella al igual que los demás familiares de los desaparecidos anhelan justicia, conocer la verdad sobre lo ocurrido y solicitan las sanciones correspondientes a los causantes de la muerte y desaparición de los nueve alumnos y un profesor de la mencionada universidad.
La abogada de la Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH), Gloria Cano, a cargo de la defensa de los deudos, sostuvo que la diligencia de exhumación lo determinó la sala mencionada antes de que la sentencia de la CIDH obligara al Estado peruano a resolver la identidad de las personas que fueron encontradas en las fosas de Cieneguilla y así determinar quiénes siguen en calidad de desaparecidos.
"Con esta exhumación se podrían establecer algunas identidades, mientras que de no hallarse los restos de las otras víctimas, ellas quedarían en calidad de desaparecidos", expresó la abogada.
Explicó que al determinarse la identidad de los restos también se establecerían los delitos por los cuales los procesados en este caso tendrían que ser sentenciados.
Durante la diligencia de exhumación se hizo presente el rector de la Universidad Enrique Guzmán y Valle "La Cantuta", Juan Tutuy Aspauza para expresar a los familiares de las víctimas la solidaridad de la institución a su cargo por lo ocurrido en aquella fecha de 1992.
Tutuy espera que la exhumación sirva para que al final, el Estado cumpla con resarcir a los familiares de los desaparecidos, tomando en cuenta el pronunciamiento sobre este asunto de parte de la CIDH que a su criterio representa "una luz al final del túnel".
Andina-Agencia Peruana de Noticias, Perú (31-01-2007)
Aprodeh: Exhumación de víctimas de La Cantuta aportaría nuevas evidencias al proceso
Lima, ene. 31 (Andina) .- Según Gloria Cano, abogada de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), la exhumación de los restos de las víctimas del caso La Cantuta aportará nuevas evidencias al proceso contra el grupo Colina, el mismo que se encuentra en su tramo final.
"El objetivo principal de la diligencia fue verificar la identidad de las víctimas y discernir entre aquellos que fueron ejecutados extrajudicialmente y aquellos que se mantienen en calidad de desaparecidos. Para eso era necesario exhumar los cuatro nichos donde se encontraban los restos que fueron entregados hace ya casi más de diez años a los deudos del caso", señaló.
La abogada agregó que el siguiente paso será el trabajo de laboratorio y la evaluación de los restos a fin de lograr su identificación. Asimismo, se realizará la comparación con las fichas post mortem que la fiscalía posee.
"Dado que existen pocos huesos largos, suponemos que será bastante difícil determinar el sexo y la edad. Los peritos han calculado que aproximadamente en dos meses se culminará con este proceso", agregó.
Cano detalló que, durante la exhumación, los peritos del Equipo Peruano de Antropología Forense retiraron los restos de basura, las cenizas, la tierra y todo lo que estaba alrededor de los cuerpos. "Lamentablemente, entre los grumos de tierra también existía cal con lo cual, los escasos restos óseos que quedaban se han degradado con el tiempo", sostuvo.
Recordó que en el año 1993, cuando se hallaron las fosas en Cieneguilla, solo se pudo identificar a Luis Enrique Ortiz Perea, porque era el único cuerpo completo. "Lo demás eran fragmentos y restos óseos calcinados. Por eso nunca se logró determinar a qué víctimas pertenecían los restos encontrados y los familiares decidieron sepultarlos en conjunto, tal y conforme se los habían entregado", afirmó.
El Nuevo Herald, USA (31-01-2007)
Familias de desaparecidos en Perú esperan por Fujimori
EDISON LOPEZ Associated Press
LIMA - Bajo la triste mirada de sus familiares fueron exhumados por peritos y fiscales los restos de nueve estudiantes y un profesor universitario asesinados en 1992 durante el gobierno de Alberto Fujimori, en uno de los casos más importantes de violaciones a los derechos humanos y por el cual se demanda la extradición desde Chile del ex presidente.
"Los cobardes que los asesinaron ya confesaron que las órdenes vinieron de arriba, y ese arriba era Alberto Fujimori. El es el culpable", dijo a la AP Raida Cóndor, madre de Armando Cóndor, que tenía 25 años cuando fue asesinado.
Con lágrimas en los ojos y dos rosas rojas en sus manos, añadió: "Fujimori tiene que venir a Perú a responder por la muerte de estos estudiantes, es un fugitivo que tiene que volver al país".
La mayoría de los restos aparecieron incompletos y calcinados a manos de las fuerzas de seguridad, en la tumba colectiva desde donde fueron exhumados.
Los familiares pudieron observar a los forenses sacar los restos desde cuatro cofres, los que luego fueron colocados en pequeñas cajas de cartón. Una veintena de periodistas fueron testigos de la acción judicial.
Las diez personas asesinadas fueron detenidas dentro de la universidad estatal La Cantuta por un grupo especial militar, conocido como Colina, en julio de 1992, y que presuntamente respondía a órdenes directas del entonces presidente Fujimori, quien gobernó Perú entre 1990 y el 2000.
Este caso es uno de los casos por los que el Estado peruano ha solicitado la extradición del ex mandatario desde Chile, donde llegó en el 2005, tratando de eludir a la justicia peruana. El otro es otra matanza de 15 personas en el populoso Barrios Altos. Otros 19 militares están siendo juzgados por separado por la masacre de La Cantuta.
Fujimori está en Santiago de Chile esperando que la justicia de ese país resuelva si tiene que ser extraditado.
Gisela Ortiz, hermana de Enrique Ortiz, otra de las víctimas de La Cantuta, tampoco dudó en responsabilizar a Fujimori, que gobernó Perú entre 1990 y el 2000, por la muerte de su hermano.
"El (Fujimori) tiene que responder, él, como el autor intelectual de estos crímenes", aseguró Gisela, ahora una reconocida defensora de los derechos humanos en Perú.
El cuerpo de Enrique, que tenía 21 años, fue encontrado en 1993 junto con los restos calcinados de las otras personas, en las afueras de Lima. Su cadáver fue el único encontrado sin muestras de incineración y fue hallado con cuatro balazos en la cabeza.
Ahora, 14 años y 6 meses después de las muertes, las familias de los víctimas mantienen la fe en que la exhumación, y la eventual ratificación de identidades, apresurará la sentencia para los involucrados por asesinato.
Debido a que nueve de los cadáveres fueron incinerados, la justicia debe ratificar sus identidades como parte del juicio a los responsables de la masacre.
La abogada Gloria Cano, que representa a las familias de los acusadores, dijo a AP que si no se puede confirmar si se trata de los restos de los estudiantes, éstos serán enviados a Estados Unidos para continuar allí las investigación.
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