{titleflag:gt} COMUNICADO
GAM
Grupo de Apoyo Mutuo
8a Calle 3-11 Zona 1
Ciudad de Guatemala
General Bermúdez no debe ser embajador
El GRUPO DE APOYO MUTUO, rechaza el nombramiento del General Francisco Bermúdez Amado, como nuevo embajador de Guatemala ante la república de Argentina, ya que esto constituye un retroceso con relación al cumplimiento de los Acuerdos de Paz, en donde se plantea la necesidad de la desmilitarización de la sociedad guatemalteca. Se trata del primer militar, que en diez años es nombrado como embajador.
El GRUPO DE APOYO MUTUO, ha denunciado públicamente que este personaje se encuentra manchado por la corrupción, al existir señalamientos en su contra acerca de que se ha apropiado de fondos destinados al pago de las planillas de los oficiales bajo su cargo cuando fungió como comandante de la base militar de Izabal.
Adicionalmente es necesario agregar que es parte de la promoción 79, graduándose de la Escuela Politécnica en el año 1973. Con la anterior información resulta fácil inferir que estuvo involucrado directamente en el conflicto armado interno, período en que se dieron las mayores violaciones a los derechos humanos por parte de la institución armada hacia la población civil. Este personaje por haber estado destacado en las líneas de combate esta directa e indirectamente involucrado en las violaciones a los derechos humanos, aunque esta información todavía no ha sido desclasificada por las distintas agencias estadounidenses que mantienen en su poder información confidencial.
Irónicamente bajo el gobierno de Berger se aprobó la Ley Marco de los Acuerdos de Paz, en los cuales se les reconoce a los mismos, el carácter de compromisos de Estado, estableciendo de que su cumplimiento de acciones a desarrollar por las instituciones y personas. Asimismo se planteó que este proceso es dinámico y gradual, situación por la cual corresponde al estado ejecutar los cambios normativos, institucionales y políticas publicas, con la más amplia participación de la sociedad guatemalteca. El proceso de institucionalización de la Paz se desarrolló por medio de la creación e instalación del Consejo Nacional para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz, integrado por representantes del Estado, partidos políticos, sociedad civil organizada y observadores de la comunidad internacional.
El espíritu de los Acuerdos de Paz, y especialmente del Acuerdo de Fortalecimiento del Poder Civil y Función del Ejército en una Sociedad democrática, es la desmilitarización de Guatemala, relegando a esta institución la función esencial de la defensa de la soberanía nacional y la integridad territorial del país. El fortalecimiento del poder civil implica el ejercicio de los derechos políticos, por medio del afianzamiento de la función legislativo, la administración de justicia y garantizar la seguridad ciudadana para el pleno goce de las libertades y derechos de la ciudadanía nacional.
En el cumplimiento de estos acuerdos diversos analistas de la realidad guatemalteca coinciden que existen grandes vacíos, situación que no ha permitido darle una dimensión integral a la resolución de las grandes desigualdades políticas, sociales y económicas que fueron retratados en los Acuerdos de Paz.
En función de lo expuesto, en nombramiento del General Francisco Bermúdez como embajador de Guatemala en Argentina constituye un retroceso más del actual gobierno con relación al cumplimento de los Acuerdos de Paz, poniendo de manifiesto la inconsistencia de una administración empresarial del Estado Guatemalteco, que se ha caracterizado por aceptar la corrupción, haciendo oídos sordos ante penetración del crimen organizado y el narcotráfico en las instituciones de la administración publica nacional.
El Grupo de Apoyo Mutuo considera que previamente al nombramiento de un exmilitar como embajador, debiera de realizarse de oficio una profunda investigación que determine la participación o no en graves violaciones a los derechos humanos.
Asimismo el Grupo de Apoyo Mutuo pide a las organizaciones de víctimas, de derechos humanos, de estudio e investigación y al Premio Nobel de la Paz: Adolfo Pérez Esquivel, que gestionen ante el presidente Nestor Kirchner la posibilidad diplomática de que este militar no sea aceptado por un gobierno democrático o que si esto es imposible, que la sociedad civil argentina se encargue de rechazar su presencia en territorio de ese país.
Guatemala 30 de enero de 2007
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