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{titleflag:mx} Boletin "Chiapas al Dia" No. 531
CIEPAC, CHIAPAS; MEXICO.
(09 de enero de 2007)
LA LUCHA POR LA REFORMA DEL ESTADO: ¿HACIA LA TRANSFORMACIÓN DE OAXACA?
Rubén Valencia Núñez - 09-Jan-2007 - num.531
Ciudad Ixtepec, Oaxaca
La crisis social en Oaxaca y la necesidad de cambios profundos en la sociedad oaxaqueña se han hecho ya enteramente evidentes. El movimiento de resistencia atraviesa actualmente por una etapa de reflexión que centra el debate en identificar qué transformaciones queremos y la manera de realizarlas. Necesitamos hacernos preguntas que ayuden a ir estableciendo los nuevos cimientos de la acción y que esto se haga con la participación de quienes siempre han estado excluidos por el sistema que queremos reinventar.
Actualmente la sociedad esta polarizada, se ubica a la mayoría de las clases políticas aliadas con las clases altas y una parte de las clases medias con el pueblo y los grupos populares. Al calor de este movimiento se han hecho visibles distintas propuestas para la transformación de Oaxaca. Algunas parecen estar encaminadas hacia lo mismo, con diferencias en cuanto a la estrategia y representación para llevarlas a cabo. Otras se quedan cortas en los asuntos prioritarios y de fondo, queriendo calmar al pueblo y los ánimos de insurrección y desobediencia civil que están cada vez más conscientes de la gran tarea por realizar
A continuación se describen brevemente algunas iniciativas tomadas por la sociedad en los últimos meses y se examinan las posiciones recientes de las autoridades federales y estatales y de la APPO.
El Foro Nacional "Construyendo la Democracia y la Gobernabilidad en Oaxaca" fue convocado por autoridades municipales y agrarias, organismos civiles, la sección XXII del magisterio y la APPO. Tuvo lugar los días 16 y 17 de agosto y contó con la asistencia de 1500 personas de todas las regiones del estado. Su principal propósito fue examinar la crisis actual, proponer alternativas de solución y ofrecer respuestas desde una perspectiva política y ciudadana.
La publicación de los resultados y acuerdos del Foro muestra que las conclusiones se centran en la promoción de una Asamblea Constituyente que se ocupe de producir una nueva Constitución para Oaxaca, en la formulación de un programa político unitario y en la defensa de políticas de inclusión y respeto a la diversidad en Oaxaca.
Posición de algunos representantes indígenas e intelectuales ante el "Pacto por la gobernabilidad" propuesto por la SEGOB. A principios de octubre la Secretaría de Gobernación invitó a un centenar de personas, incluyendo a Ulises Ruiz y sus personeros y sobre todo a las clases políticas, a una reunión que tendría lugar el 4 de octubre en la SEGOB para analizar la situación de Oaxaca y celebrar un "Pacto por la gobernabilidad, la paz y el desarrollo de Oaxaca". La sección XXII y la APPO fueron invitados, pero con sólo cinco personas, con lo cual, obviamente, se quería reducir su importancia -por lo que decidieron no asistir. Entre los invitados se encontraban también tres dirigentes indígenas y algunos intelectuales y artistas, los cuales, después de una amplia reflexión, decidieron acudir a la reunión con el propósito explícito de boicotearla, haciendo pública su falta de legitimidad. Definieron su posición al inicio de la reunión, antes de abandonarla en señal de protesta, en los siguientes términos:
POR UN VERDADERO Y AUTÉNTICO PROCESO DE DIÁLOGO EN OAXACA
Aceptamos acudir a esta reunión, a la que fuimos invitados a última hora y sin suficiente información sobre sus propósitos, contenidos y participantes, porque estamos convencidos de que sólo por la vía del diálogo y no la fuerza, podemos alcanzar la paz, la justicia y la democracia en Oaxaca.
Sin embargo, en vista de que dos actores centrales del diálogo: la Sección XXII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca no están presentes, nos vemos obligados a retirarnos después de expresar nuestra posición:
1. Pensamos que en esta reunión no está suficiente y adecuadamente representada la sociedad oaxaqueña. Tanto el procedimiento para convocarla, como sus términos nos parecen inadecuados.
2. No habrá Pacto de gobierno, ni gobernabilidad, mientras quien se ostenta como gobernador del estado de Oaxaca, permanezca formalmente en su cargo. En este sentido nos sumamos a la demanda de la sociedad oaxaqueña, para que se decrete la desaparición de poderes en los términos establecidos en la Constitución Federal y en la Ley Reglamentaria correspondiente.
3. Por otro lado, queremos manifestar que en la agenda de la reunión no están planteados los temas que interesan a la mayoría de la población en el Estado. Deseamos destacar la más grave de las omisiones, que a nuestro parecer ilustra el carácter de la reunión: No hay referencia alguna a la cuestión indígena, aunque los pueblos indios representan la mayoría de la población de Oaxaca y sus asuntos merecen la más alta prioridad.
4. Desde hace tiempo, numerosos ciudadanos, grupos y sectores hemos examinado y propuesto los temas para la agenda democrática que hace falta impulsar en Oaxaca. Todo ello no parece ser recuperado ni tomado en cuenta cuando se aborda sin orden ni concierto diversos aspectos, desde los intereses y perspectiva ciudadana.
Estamos de acuerdo en la idea de celebrar un pacto por la democracia, la paz y la justicia, para que todos los sectores y pueblos de Oaxaca podamos contribuir a la realización de una profunda reforma del Estado.
Reafirmamos nuestro compromiso con el diálogo. Todas las partes aquí presentes debemos trabajar por una salida política a la actual crisis oaxaqueña y oponernos activamente al uso de la fuerza.
Aquí no podemos firmar pacto alguno; pero sí sentar las bases para un auténtico proceso de diálogo de todos los sectores y pueblos de Oaxaca sobre bases incluyentes y participativas.
Dicho lo anterior, los representantes indígenas e intelectuales se retiraron del Foro y dieron a conocer a los medios su posición.
Como consecuencia, el foro perdió toda credibilidad y legitimidad. El Secretario de Gobernación no pudo derivar de ahí ningún "pacto" por la gobernabilidad, cuyos términos, en todo caso, mostraban la precipitación, improvisación y falta de seriedad de la propuesta.
El grupo que descalificó la reunión convocada por la SEGOB decidió impulsar en Oaxaca un diálogo abierto a todos los sectores de la sociedad que pudiera conducir a las transformaciones que hacen falta, dando continuidad al Foro Nacional del 16 y 17 de agosto.
Después de una serie de reuniones preparatorias con representantes de organizaciones de la sociedad civil, organizaciones indígenas, la iglesia católica, empresarios, artistas, académicos, así como de la APPO y la sección XXII, lanzaron el 9 de octubre la convocatoria a impulsar.
La iniciativa ciudadana de diálogo por la paz, la democracia y la justicia en Oaxaca. El 12 de octubre, en el atrio de la Iglesia de Santo Domingo, se puso en marcha el proceso de la iniciativa, en presencia de unas dos mil personas, que discutieron y aprobaron la Declaración de Santo Domingo, en la cual se estableció la posición de los participantes en la Iniciativa y se describió su contenido. La Declaración examina la importancia, contexto, diagnóstico y aspiraciones del diálogo y se presentan los primeros acuerdos en los temas de las seis mesas de trabajo, que se instalaron ese mismo día:
Mesa 1 Nueva democracia y gobernabilidad (la crisis política)
Mesa 2. Economía social y solidaria (la crisis económica)
Mesa 3. Hacia una nueva educación (la crisis educativa)
Mesa 4. Armonía, justicia y equidad social (la crisis social)
Mesa 5. Patrimonio histórico, cultural y natural de Oaxaca
Mesa 6. Medios de comunicación al servicio de los pueblos
Se anunciaron además tres foros de reflexión: el Foro Indígena y Campesino (para examinar las cuestiones indígenas, agrarias y campesina, el maíz, el agua y la migración), el Foro de Equidad de Género y el Foro sobre Derechos Humanos.
La iniciativa intenta contribuir a un diálogo de la sociedad oaxaqueña consigo misma, en que estén representados todos los sectores que la constituyen, para definir conjuntamente, mediante acuerdos y consensos, los comportamientos sociales y las reformas legales e institucionales que permitirán realizar la transformación profunda que l@s oaxaqueñ@s demandan.
En todas las actividades de la Iniciativa, desde el día de su lanzamiento, se ha mantenido la exigencia de la salida de Ulises Ruiz, como condición para realizar los cambios que hacen falta.
Aunque las actividades de la iniciativa fueron afectadas por la llegada de las fuerzas federales y la ola de terrorismo de Estado que se desató a partir del 28 de octubre y especialmente después del 25 de noviembre, las reuniones de las mesas de trabajo han continuado. Además de reflexionar sobre la situación, los participantes han estado presentando propuestas y proyectos que en muchos casos corresponden a un largo proceso de análisis y acción transformadora.
Además del trabajo de las mesas, se han realizado en el marco de la iniciativa las siguientes actividades:
1. Foro de análisis sobre medidas de distensión para la paz y la reconciliación en Oaxaca.
Organizado el 6 de noviembre en la Biblioteca Burgoa del ex-convento de Santo Domingo, el foro, sumamente plural, se empleó para presentar un informe detallado de presos, detenidos y desaparecidos en el curso del conflicto, una reflexión sobre las medidas de distensión y propuestas específicas en esta materia.
2. Foro de los Pueblos Indígenas de Oaxaca
Organizado los días 28 y 29 de noviembre, logró reunir a cerca de 500 personas, incluyendo autoridades comunales y municipales indígenas y representantes de organizaciones comunitarias y organismos civiles. Tuvieron alguna representación 14 de los 16 pueblos indígenas de Oaxaca.
Los participantes en el Foro hicieron ver que, siendo Oaxaca una sociedad multiétnica y multicultural sustentada por la presencia de 16 pueblos indígenas, paradójicamente los pueblos viven una constante agresión hacia sus procesos de autonomía y autogobierno. Instaron a la sociedad a construir iniciativas y propuestas de vinculación, movilización, organización y diálogo, en todos los distintos campos de la vida, del trabajo y de la lucha de nuestros pueblos; convocaron a fortalecer el proceso organizativo y de acción conjunta de la APPO, sobre todo dinamizando en la base de todos los movimientos y organizaciones esta nueva actitud, apostando a que todo lo que se articule, todo lo que a partir de lo nuestro transforme, todo lo que construya desde abajo; por último, reafirmaron su convicción y compromiso por la construcción de un movimiento pacífico que atienda las causas profundas del conflicto que estamos viviendo y construya las bases para un nuevo pacto social y un nuevo orden jurídico que posibilite lograr la justicia, paz y democracia para tod@s.
3. La sociedad civil ante la reforma del Estado.
El 18 de diciembre representantes de la Iniciativa Ciudadana presentaron públicamente un llamado a los pueblos de Oaxaca a establecer acuerdos mínimos para una verdadera reforma del estado, impulsándola con métodos realmente democráticos como sondeos de opinión, talleres regionales, foros estatales, consultas públicas y otros mecanismos.
Aprovecharon la ocasión para adoptar una posición pública de rechazo a la convocatoria de reforma del estado planteada por el desgobernador Ulises Ruin. Señalaron que participar en ella "sería legitimar una nueva simulación, ya que una reforma democrática surge de los ciudadanos y no puede partir de un decreto del ejecutivo, que es lo primero que debe reformarse." Hicieron ver que "las reformas del Estado realizadas en México surgieron de presiones publicas y movilizaciones populares, no de comisiones oficiales," y que menos aún puede impulsarse una reforma del estado si se le plantea mediante "una maniobra cosmética de quien ha provocado la profunda crisis actual y carece de credibilidad y legitimidad." "El actual Ejecutivo Estatal", concluyeron, "no puede cobijar el diálogo cuando sigue acosando, agraviando y reprimiendo al pueblo de Oaxaca". Pero una reforma del estado impulsada desde la base social puede "dotarnos de un marco jurídico y político apropiado para avanzar hacia la instalación de una asamblea constituyente plural y plenamente representativa que nos dote de una nueva constitución".
El documento presentado plantea explorar los acuerdos mínimos sobre la reforma del Estado a partir de los consensos generados con anteriores en torno a los siguientes aspectos: pluralismo jurídico, estado de derecho, división de poderes, justicia y seguridad pública, transparencia, participación ciudadana, equidad de género, procesos electorales, comunicación, patrimonio y justicia social.
La propuesta del tirano
El desgobernador Ulises Ruin está haciendo un llamado a la "reconciliación" y a "impulsar la búsqueda de solución a los problemas estructurales, los que han incubado la pobreza, la marginación y la injusticia, para tener un Oaxaca nuevo, ordenado, de instituciones nuevas que corresponda con el tamaño de los retos que tenemos ahora".
Dice que para tener un Oaxaca próspero, democrático en el que prive la equidad, se requiere hacer un llamado a los oaxaqueños de todos los estratos sociales y todas las ideologías y propone abrir los espacios necesarios para la discusión y la participación de la ciudadanía para construir entre todos una nueva constitución para Oaxaca.
Reconoce dice, que es preciso cambiar en la sustancia y el método; cambiar de fondo, no desde la verticalidad del poder estatal, sino desde la participación horizontal que la sociedad demanda.
Ulises Ruin, tiene como operador y secretario técnico de la comisión especial para la Reforma del Estado de Oaxaca a Héctor Sánchez, uno de los fundadores de la Otrora Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istmo, (COCEI), organización legendaria de izquierda en los 70s que tuvo mucha simpatía nacional por su lucha en la región del istmo oaxaqueño, y que actualmente es conocida por sus concertaciones con el gobierno y su costumbre de vender movimientos sociales. Se dedican a maicear a las organizaciones sociales para negociar por aparte y debilitar la lucha por la gran transformación que se requiere. Cabe resaltar que dicha organización pasó de ser un movimiento social a conformar un partido político, siendo fundador en Oaxaca, del Partido de la Revolución Democrática. Es importante resaltarlo porque ahora, como en la década pasada, hay sectores que no ven más allá de la lucha por las reformas, las dádivas que el sistema a veces reconoce pero no se cumplen y que son los argumentos de algunas organizaciones que mirando hacia arriba solo ven la lucha por la vía partidista.
Héctor Sánchez es un personaje ladino que carece de autoridad moral y legitimidad para encabezar el proceso de transformación social en Oaxaca. El nombramiento de tan oscuro personaje permite apreciar los verdaderos intereses de dicha "consulta", la simulación para seguir manipulando a la sociedad y controlar los recursos públicos, cambiar para que nada cambie.
El día de su nombramiento tuvo el descaro de decir que "los retos de Oaxaca son inmensos, que la reforma del estado debe contemplar planteamientos de fondo y la participación de los oaxaqueños que queremos construir un estado de desarrollo y plena democracia". ¿Se referirá a los autodenominados auténticos oaxaqueños? ¿A los que instalaron la radio ciudadana y con su discurso polarizaron a la sociedad? ¿O se referirá a los privilegiados de siempre?, Añadió que "la sociedad oaxaqueña transita por un conflicto que todavía se encuentra en etapa de atemperamiento, no podemos decir que ya cerraron las heridas, que aquí no ha pasado nada, todavía se escucha el clamor por un cambio, muchas son las voces que exigen ser escuchadas, muchos los reclamos y las inconformidades, han sido las carencias y las injusticias, así como la desesperanza de no poder resolverlas, lo que ha propiciado el estado de crispación que vivimos recientemente." Solo hay que conocer su historia reciente para darnos cuenta de qué lado masca su iguana, del lado de la desmovilización, el engaño y la traición.
Con este nombramiento y esta farsa lo único que intentan es agravar la crisis que se vive en el estado y seguir polarizando al pueblo de Oaxaca.
Las propuestas de los nuevos funcionarios de la SEGOB y del Gobierno Federal
La SEGOB ha limitado el número y calidad de quienes participan en una mesa de diálogo con representantes de la APPO, mientras se mantiene la represión. En una de las reuniones recientes, remitió a la APPO el "Pacto por la gobernabilidad, la paz y el desarrollo del estado de Oaxaca", el documento que el Secretario Abascal trató de impulsar en la reunión del 3 de octubre. Se trata de propuestas sin mayor sustento, que reflejan la vaga intención de impulsar reformas legales e institucionales sobre las cuales no existe suficiente claridad. El documento demuestra que la SEGOB sabe que existen muy graves problemas políticos y sociales en Oaxaca y que las demandas de los pueblos oaxaqueños son legítimas, pero que la institución no ha sido ni será capaz de formular un diagnóstico apropiado de la situación y mucho menos plantear formas de enfrentar la crisis y superarla.
Consideran necesario reunirse con el objetivo de lograr un gran pacto por Oaxaca. Dicen que asumen el compromiso de contribuir en un esfuerzo conjunto para que la población indígena y mestiza que permanece rezagada de los beneficios de la educación, salud, vivienda digna, empleo remunerador y los demás servicios públicos, los reciban adecuadamente en todas las comunidades del estado.
Argumentan que han elaborado un diagnóstico de la situación política, económica y social del estado, su idea es que este diagnóstico sirva de base para que dentro del marco de las instituciones se logre no sólo la normalización de las actividades de la población del estado, sino propiciar una nueva forma de convivencia.
En el documento mencionan que han visto de manera especial la necesidad de lograr una efectiva democratización por medio de una Reforma de Estado, implementando medidas de distensión a corto plazo, que permita restablecer las condiciones para el desarrollo de la sociedad oaxaqueña. Proponen que este pacto rompa con el esquema democracia representativa - democracia directa y lo fundamentan en el modelo democracia participativa.
Sostienen que la ingeniería política del Pacto tiene 5 objetivos:
* Nuevo equilibrio de poderes: poder ejecutivo en mayor coordinación con el legislativo y el judicial.
* Participación de la sociedad en las decisiones de gobierno.
* Reconocimiento de la diversidad social en el estado.
* Economía de fomento para el desarrollo.
* Estado de bienestar social para revertir las condiciones de pobreza, marginación y abandono de Oaxaca.
En resumen, los ejes estratégicos que proponen en el pacto social para Oaxaca son 3: Democracia participativa, Bienestar social y Modernización de la función de gobierno, dicen que dichas propuestas para la reforma integral están ubicadas en la dinámica: REFORMA - DISTENSIÓN - DESARROLLO.
La posición actual de la APPO
La lucha frontal entre algunos sectores de la APPO, barricadas y PFP, el 25 de noviembre, en el cual había porros infiltrados incitando a la violencia, magnificada y distorsionada por los medios masivos de comunicación, dieron una imagen negativa del movimiento. Aparentemente, la APPO cayó así en una trampa preparada para justificar ante la opinión pública la represión que se había decidido desatar. La respuesta de la APPO ante el terrorismo de estado fue su transformación en tlacuache(1). Aunque se generó miedo y parálisis en mucha gente, la APPO se hizo el muertito por unos días. Cuando el gobierno creyó que el movimiento había sido aplastado convocó a la marcha del 1 de diciembre, a la que asistieron unas 5000 personas. Si bien se trata de un número insignificante, en comparación con las multitudes de las grandes marchas anteriores, es un número alto en las condiciones de persecución bajo las que se realizó. El Tlacuache había movido una patita. Se levantó completamente el 10 de diciembre: el movimiento se volvió a rearticular y está permitiendo que el Tlacuache se vaya al monte a reflexionar y mutar, para hacer visibles sus rostros alternativos, los que definen la sustancia de la APPO. El repliegue producto de la represión permite regenerarnos, extender la lucha a todos los rincones del estado y fortalecer el movimiento desde abajo, con la iniciativa de sujetos autónomos, es decir, retomando la experiencia y el trabajo de los pueblos, comunidades y barrios, al tiempo que se protege este esfuerzo por medio del diálogo con las instituciones, que deben ser un medio pero no un fin.
La ley indígena en Oaxaca muestra la debilidad de un proceso que se basa solamente en organismos civiles que al contribuir a la transformación de las leyes (la mirada hacia arriba) se olvidan del proceso de construcción o fortalecimiento de organizaciones de los pueblos que pueden retomar esas leyes para protegerse. Si logramos reformas de estado muy buenas, por ejemplo el plebiscito para remover autoridades, y no hay pueblos organizados, estas mismas leyes se usarán por la estructura caciquil para quitar a las pocas autoridades honestas. Lo que quiero decir es que la lucha no concluye con el logro de reformas pertinentes sino con el compromiso cotidiano para que esa transformación se logre desde los pueblos.
Por ello la APPO convoca a realizar mesas de trabajo en lo local y regional para que permitan conocer y visualizar las transformaciones que el pueblo oaxaqueño espera, en las cuales tiene depositada su confianza, su esperanza y fe. Es el momento de la palabra y el oído para escuchar a la población, una iniciativa en ese sentido es la primera asamblea regional de la APPO, que se llevara a cabo los días 27 y 28 de enero en Ciudad Ixtepec, invitando la APPO, organizaciones y sectores de la región que proponen reflexionar los siguientes temas: Economía, educación, cultura, medio ambiente, salud, democracia, territorio y comunicación entre otros.
La reflexión de estos temas busca propiciar el diálogo que permita construir una nueva sociedad con democracia, paz, justicia y libertad para la vida buena y digna soñada por todos y todas.
En estos momentos se está revisando las condiciones mínimas para establecer una mesa de diálogo. Gobernación la ha condicionado a que sólo se aborde la reforma del Estado y no las demandas de liberación de presos políticos y la salida del gobernador Ulises Ruin, "que ya esta encaminada". Tiene la visión de que el problema social en el estado se ha diluido a partir de las medidas represivas del 25 de noviembre. La APPO no dejará la exigencia de la salida de Ulises, castigo por sus crímenes cometidos contra el pueblo de Oaxaca, la libertad inmediata e incondicional de todos los presos políticos y presentación de los desaparecidos, además de la cancelación inmediata de todas las órdenes de aprehensión en contra de luchadores sociales. No puede haber una reforma del Estado y transformaciones profundas mientras Ulises Ruin se mantenga en el cargo de gobernador.
Es muy importante continuar la reactivación del movimiento, con movilizaciones, eventos públicos de solidaridad y sobre todo animar la reflexión y la construcción de las propuestas concretas que visualiza la APPO. Estos esfuerzos deben complementarse con las mesas de trabajo que está impulsando la Iniciativa Ciudadana para que entre tod@s podamos lograr no solo la transformación de Oaxaca sino también la de nosotr@s mismos.
Este abanico de propuestas nos genera preguntas obligatorias, ¿Se puede ir luchando por reformas legales e institucionales en Oaxaca, al mismo tiempo que se trabaja desde abajo para la transformación real de la sociedad? ¿Debemos perdernos en el camino del diálogo con las instituciones que seguramente incumplirán los acuerdos y dejar de lado el camino de la construcción? Hay que tomar en cuenta que aun cuando el gobierno de Zedillo firmó los acuerdos de San Andrés no cumplió ni en el escrito con lo acordado, o que la ley de la OIT aun planteando el derecho de los pueblos a la libre determinación en la vía de los hechos tampoco se realiza. Si las reformas institucionales pueden ser útiles para facilitar las verdaderas transformaciones ¿cómo evitar que absorban todo nuestro esfuerzo, y atrapen nuestra esperanza, que debería estar depositada en la construcción de la plena autonomía?
Nos encontramos ante una decisión de nivel `estratégico` pero que no queda solo en la forma, sino que nos llevan al fondo de la cuestión. ¿Podemos realizar cambios o reformas a mediano plazo, combinando con una estrategia profunda de transformación a largo plazo?
Será importante, en caso de aceptar las reformas y el diálogo, que éste sea integrado como un primer paso dentro de una estrategia profunda...Para ello será necesario que los actores sean personas con legitimidad, con representatividad y que uno de los objetivos del movimiento oaxaqueño sea siempre tener servidores y no lideres o dirigentes. Que no sean intermediarios entre el gobierno y el pueblo para negociar sus propios intereses. Que no se conviertan en lo que critican. Que esta determinación de los pueblos de Oaxaca que ha resistido el embate del gobierno sea para construir un presente y futuro comunitario, sin dirigentes sino profundamente servidores de sus pueblos.
Es muy importante que este diálogo no se realice de espaldas a la pluralidad de la sociedad que apoya este proceso. De esta manera, la lucha por la transformación profunda irá acompañada de la reflexión y podrá continuar aún cuando éste proceso de reformas acabe y tener la capacidad de seguir construyendo la regeneración que Oaxaca esta esperando.
No olvidar que Codo, con Codo, Hombro con Hombro, La APPO, LA APPO somos todos
NOTAS:
Rubén Valencia Núñez es Consejero de la APPO por la Región del Istmo de Tehuantepec y adherente a la Otra Campaña
1. El Tlacuache es un animal que se alimenta particularmente de gallinas, cuando lo sorprenden y lo quieren matar, lo golpean y golpean, cuando está a punto de morir se hace el muerto y deja de respirar tratando de engañar a su agresor. Si se siente a salvo reacciona y empieza a mover las patas y se va por donde vino, regularmente hacia el monte. Pero siempre vuelve.
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