El último mamarracho de la Legislatura Una ley aprobada en la última sesión del año, a la madrugada y con el quorum justo, pretende sentar en la misma mesa a la cooperativa de trabajadores y a una empresa que no ha probado su titularidad legal. Ahora, los trabajadores exigen el veto con una movilización que se realizará el jueves 15, a las 14,30, frente a la jefatura de gobierno porteño. Cómo fue que un proyecto del macrismo fue defendido por kirchneristas e ibarristas. Y por qué expropiar el Bauen no cuesta nada.
La trajinada frase “entre gallos y medianoche” calza como un guante. A las dos y media de la madrugada, en la última sesión del año, con el quorum justo y tan solo 29 manos alzadas, la Legislatura porteña consagró lo imposible: inventó un patrón para una empresa sin patrón. Pocos minutos antes, los pocos trabajadores del recuperado Hotel Bauen que lograron presenciar la sesión fueron desalojados a los palos y con gases. En la calle, la golpiza policial continúo sobre el resto de los trabajadores que desde las tres de la tarde esperaban lo que a esa altura de la madrugada demostró ser imposible: que los dejen trabajar en paz. Una trajinada paz, sin embargo, se percibe en el hotel de Callao 360 dos días después del atropello. El bar está a pleno, las habitaciones colmadas y en la oficina de ventas reciben una orden para reservar el salón principal durante la próxima semana. El cliente es la embajada de Venezuela. Está claro que resistir y producir –todo junto y al mismo tiempo- forman parte del menú cotidiano de los 140 hombres y mujeres que deben mantener las 24 horas un funcionamiento eficiente y cordial y, al mismo tiempo, diseñar las estrategias para desabaratar las maniobras con las que intentan desalojarlos. Sonrisas nerviosas y moretones son las insignias que lucen en la charla con lavaca los seis integrantes de la cooperativa –entre ellos su presidente Marcelo Ruarte y uno de sus principales referentes, Fabio Resina- que reconstruyen lo que pasó en el gallinero esa madrugada: -Estuvimos en la puerta desde las tres de la tarde, pero recién pasada la una de la mañana dejaron entrar solo a 12. Decidimos que fueran la mitad hombres y la mitad mujeres. Al rato, los vimos salir a los golpes y los que estábamos afuera te imaginás cómo nos pusimos. Las mujeres estaban ahogadas porque les tiraron gas en la cara, las corrían con palos... La tensión era grande, pero como en ese momento no había quorum en la sesión, pensamos que por lo menos no iba a tratarse el proyecto. Después nos enteramos que comenzaron a buscar por todas las oficinas a los legisladores para obligarlos a estar en el recinto y poder así consagrar esta ley que es un mamarracho.
-¿En qué consiste? - En formar una comisión de siete miembros para evaluar una solución para el conflicto del Bauen. El problema es que esa comisión se crea sobre un eje totalmente ilegal: sentar en una misma mesa a la cooperativa y a quienes pretenden ser dueños del hotel. Pero la empresa que presentan como dueña del hotel no ha acreditado legalmente ser propietaria del inmueble. -¿Quiere decir que la Legislatura le está dando una entidad que legalmente no tiene? - Exactamente. Y pasando por encima del juez y de todo el proceso legal y de todas las órdenes judiciales. De esta manera, se convalida una estafa. El empresariado nacionalEl mamarracho tiene que ver con la historia contra la cual luchan estos trabajadores desde hace años. Y aunque sus detalles son enredados, la verdad que esconde es simple, por conocida: la impunidad de un grupo económico que creció amamantado por la política y el Estado, sea este de facto o democrático. Los detalles más gruesos son los siguientes: · El empresario Marcelo Iurcovich inauguró el Bauen Hotel para el Mundial de 1978 con un crédito del Banade, que terminó en un juicio millonario donde, por supuesto, perdió el Estado. · En 1997 lo vendió a la empresa chilena Solari SA, que también contrajo deudas por Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) por más de 5 millones. · Enredados, finalmente, en millones de deudas, el 22 de febrero de 2001 la justicia decretó la quiebra de la empresa Solari S.A., que hasta ese momento administraba el hotel. La causa comenzó a acumular las pruebas y reclamos en el Juzgado Comercial número 9, secretaría 18, a cargo del juez Javier Duboise. · Solari S. A había comenzado a comprar el inmueble de Hotel Bauen y por eso suscribió un boleto de compra/venta frustrado: sólo pagó algunas cuotas a Iurcovich, quien reclamó ante el juez la nulidad del contrato. · Tras la quiebra, Iurcovich ofreció devolver los cuatro millones recibidos (de los 12 millones que cotizaba el total de la venta ) a cambio de que la justicia le devolviera el inmueble. · El juez accedió al pedido, pero Iurcovich nunca pagó. · Así las cosas, legalmente la propiedad no es de nadie: el que la compró no terminó de pagarla y el que la vendió no restituyó nunca lo cobrado al fondo de la quiebra. Semejante situación genera la indefinición sobre a quien le pertenece el inmueble. · Iurcovich es dueño de Poliequipos, una empresa de servicios de salud que fundó hace 40 años y cuyo principal cliente es el gobierno porteño. La firma cobró notoriedad cuando se vio involucrada en la muerte de dos pacientes de la terapia intesiva del Hospital Santojanni, el 30 de junio de 2005. Poliquiepos tiene su sede en Callao 322, a metros del Hotel Bauen. · Según una nota publicada en el diario Clarín en el momento de la venta del Bauen a los chilenos, esta es la historia de Iurcovich: ”Fueron sus contactos con el Municipio los que lo pusieron en la pista para ingresar al negocio hotelero, hace 20 años. Buenos Aires era administrada con mano de hierro por Osvaldo Cacciatore, que quería modernizar la infraestructura hotelera para el Campeonato Mundial de Fútbol. La partida de nacimiento del Bauen data de 1976, cuando el Banco Nacional de Desarrollo (BANADE) le otorgó un crédito para financiar el 80% de la construcción del hotel a Iurcovich, su controlada Poliequipos y su socio Gregorio Rubens. La historia de ese crédito derivó en un millonario juicio cruzado, que se inició en 1980: Poliequipos le reclamó al BANADE por haber financiado solo el 40% de la construcción del Bauen. Y el banco estatal, que posteriormente fue absorbido por el Nación, amenazó con ejecutar la hipoteca a la que estaban sujetos el Bauen y otro hotel de Iurcovich, el Libertador, de Misiones. El juicio se resolvió en 1994, cuando el Banco Nación aceptó cobrar 6 millones de dólares a cambio de dar por cancelado un crédito que, 17 años después de otorgado, estaba calculado en 37 millones de dólares”. · Ahora, la Legislatura pretende sentar a la mesa de la comisión a una nueva firma, Mercotel S. A., en calidad de propietaria del inmueble del Hotel Bauen. Los trabajadores afirman que esa firma es propiedad de Iurcovich y no tiene ninguna entidad legal para estar allí.
Millones de mentiras-El legislador que presentó el proyecto alega que si se expropia el Bauen a favor de la cooperativa de trabajadores, el Estado debería pagar 35 millones para beneficiar a solo 100 personas... - Es mentira. Quiere confundir a la gente planteando esos argumentos. Están confundiendo un proyecto de expropiación temporaria, como el que presentamos nosotros, que no le sale un solo peso al Estado con un proyecto de expropiación definitva que sí es oneroso. La diferencia es grande y los legisladores lo saben. Nosotros planteamos pagar un alquiler por el bien y por dos años. Ningún alquiler por ese período puede sumar 35 millones de pesos. Y es más: la empresa que se pretende presentar como propietaria del inmueble tiene con el Estado una deuda millonaria y, a esta altura, incobrable. El alquiler podría devengarse de esa suma y recuperar algo de lo mucho que robaron. Que quede claro: para el Estado, dejar el Bauen en manos de los trabajadores representa cero plata. -Entonces, ¿cúal es el verdadero motivo de esta maniobra? - Los políticos son muy permeables a los intereses de los grupos económicos. Actúan como gerentes o empleados de esos grupos. Y en este caso, parece haber intereses económicos muy fuertes y pocos claros. Si a eso se le suma que hay algunos legisladores que han demostrado tener siempre el bolsillo dispuesto para estas cuestiones, tenemos como resultado esta ley mamarracho. Ellos mienten y mienten porque saben que algo quedará, aún cuando la única explicación razonable es que aquí han tallado intereses personales que se miden en moneda. Para esconder esto, quieren confundir a la sociedad presentando esta salida como la más barata y justa, cuando en realidad en una estafa a la hacienda pública, a los trabajadores que recuperaron una empresa vaciada y un premio para el grupo empresario que la fundió. -Si bien se decía que el proyecto que finalmente se aprobó era del macrismo, porque lo impulsaba el legislador Mario Morando, a la hora de votar ¿cómo se comportaron los otros grupos políticos? - Siempre hablamos del proyecto del macrismo porque de allí salió el impulso, pero en la sesión fue fervientemente acompañado por Miguel Talento y Claudio Ferreño, que son legisladores del kirchnerismo. - ¿Los sorprendió? - Cuando en una reunión previa le preguntamos a Claudio Ferreño (del oficialista Frente para la Victoria y asesor del ministro Alberto Fernández) si iba a votar a favor o en contra de los trabajadores, nos contestó: “yo soy peronista”. Nunca supimos que quiso decir con eso, pero evidentemente ahora nos quedó claro qué entiende él por peronismo. Y el ibarrismo, si bien votó en contra, fue cómplice. Tanto Laura Morresi (muy cercana a Ibarra) como Alicia Caruso (cuyo mandato venció el 10 de diciembre y se despidió así de su labor legislativa) dieron el quorum necesario para llevar a cabo esta estafa. Sin estas dos diputadas no hubiese habido quorum. Es más: sin una de ellas, porque necesitaban 31 legisladores y eran 32. En plena audiencia, gritamos: “Caruso vos alquilaste una oficina en el hotel y sabés muy bien cómo trabajamos “. Y nos contestó: “Pero no estoy de acuerdo que no se le permita hablar a un legislador que expresa su opinión en contrario, porque eso es la democracia”. Unos minutos después, cincuenta policías nos sacaban a palos y a gases, pero ahí la legiladora Caruso no dijo nada acerca de los derechos de los trabajadores del Bauen. De hecho, regresó a su banca y permitió que continuara la sesión. Es decir que su concepto republicano es bastante restringido y privilegiado. -Cuándo finalmente se enteraron de la aprobación ¿qué pensaron? -Ya veníamos venir este resultado, porque sabíamos qué intereses se estaban jugando. Ahora tenemos 15 días para exigirle a Jorge Telerman, que está a cargo del gobierno porteño, que vete esa ley. Para eso nos movilizamos el jueves 15, a las 14.30 a la Jefatura de gobierno. -¿Y si no la veta? - No creemos que ningún funcionario que aspire a tener futuro político quiera ser cómplice de esta ley. Hay que ser prágmático: el único efecto práctico que tiene esta norma es que ha cerrado el camino de pedir la expropiación del Bauen a través de la Legislatura. Punto. No tiene más que ese efecto. Nosotros no vamos a participar de esa comisión y el mismo reglamento que la rige no nos obliga a hacerlo, porque lo único que establece es que si no participás, perdés algunos derechos. Pero la verdad es que los derechos que nos otorga esa ley, preferimos perderlos que encontrarlos. Y a esta altura lo único cierto es que nosotros estamos adentro y que de aquí no nos van a sacar. Artículo publicado en el sitio LAVACA.ORG |