miércoles, 15 de octubre de 2008

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URUGUAY: Falleció el Cro. Hugo CORES Imprimir E-Mail
Enviado por Carlos D. PEREZ - REDH   
jueves, 07 de diciembre de 2006

{titleflag:uy}Anoche falleció Hugo Cores, socialista libertario, dirigente del Partido por la Victoria del Pueblo – PVP, Compañero.

Sin lugar a dudas sonará muy estúpido, pero Hugo Cores es un tipo que “vivió” su vida, sus varias vidas, hasta hace apenas unas horas. Comprometido con los temas que nos preocupan, nos lo cruzamos; comprometida su trayectoria militante con la historia de la lucha social y política, nos lo cruzamos: imposible no hacerlo cuando revisamos los hitos históricos del pueblo uruguayo en su lucha desde varias décadas atrás.

Quizás por eso, esto nos cae como un balde de agua fría. Quizás por esa cotidianeidad, por la costumbre de leer sus puntos de vista cada lunes, por tenerlo a tiro, por conocer su opinión sobre cada tema, por no ubicarse más allá del bien y del mal, y no retacear su parecer, dé o no lugar a la polémica. Hugo siempre actuó como uno más, pero no lo era.

Quizás por esto, nuestra sensación de no poder ubicarnos en la realidad que impone esta noticia. Quizás por esto, el malestar y la vergüenza de convertir en obituario las palabras que tendrían que haber sido un reconocimiento directo, claro y explícito.

No contamos con esto, no pensamos en esto, nos desubica. Pero no nos desubica hoy, nos revela una desubicación de largo tiro. Un descuido que son varios descuidos, tristes descuidos, perturbadores.

Será consecuencia de la costumbre de contar siempre con él, ahí, activo y militante.

Trato de pensar en Joel, enterándose de esto lejos. Marta Harnecker tuvo necesidad de escribir algo, desde lejos. Andrés, que escribió para contarme y convencerse. Innumerable cantidad de compañeras y compañeros, quién sabe cuántos, debajo del mismo chorro de agua fría. Ninguno de nosotros sabemos ‘cómo sigue esto’ sin tan constante presencia navegando luchas abiertas: las propias y las de todas y todos.

Quién sabe cómo, pero que sigue, sigue … Por Gerardo, León, Elena, tan cercanos a su historia; por todas y todos, por Verdad y Justicia, por el fin de la impunidad, por el futuro: La Lucha sigue …

Despedimos a un Compañero, un Militante, una referencia:

¡ARRIBA LOS QUE LUCHAN!

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Coordinador General de REDH
Red Solidaria por los Derechos Humanos

http://www.redh.org


El velatorio de Hugo Cores se realizará en la sede central del Frente Amplio (Colonia y Ejido) a partir de las 14:00 horas del día de mañana (viernes 8 de Diciembre), y su sepelio está previsto para las 9:00 horas del día sábado en el cementerio del Buceo.

Cro. Hugo CORES1.- HUGO CORES VIVE - Por Andrés CAPELÁN (Comcosur al Día Nº 1299)

 

2.- ENTREVISTA DE SAMUEL BLIXEN A HUGO CORES (24.08.06) - Semanario BRECHA

 

3.- Homenaje a Hugo Cores que acaba de morir - Correo de Marta HARNECKER (Reenviado por Sec.Gral del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra - MST / Brasil)

4.- DE LA PRENSA - Enviado por Cristina MIHURA

5.- SU ÚLTIMA CONTRATAPA DEL DIARIO LA REPÚBLICA - Enviada por Hugo Cores el pasado lunes 4 de Diciembre de 2006

 


1.- HUGO CORES VIVE

Por Andrés Capelán (Comcosur al Día Nº 1299)

...mis manos son las que van
en otras manos tirando
mi voz la que va gritando,
mi sueño el que sigue entero,
y sepan que solo muero,
si ustedes van aflojando....

(C.M.Gutiérrez)

MONTEVIDEO/URUGUAY/07.12.06/COMCOSUR AL DÍA - Anoche, "el Hugo" iba  caminando por la calle Ayacucho y se sintió mal. Tocó timbre en una casa y   pidió que le llamaran a la emergencia médica. Ya era demasiado tarde, su   corazón grande no pudo esperar. Pero Hugo no murió solo, las últimas   palabras que escuchó fueron "quedáte tranquilo, Hugo, estás entre    compañeros". Seguro que fue el azar el que guió sus pasos hasta allí, pero   tal vez también pudo haber sido la estrella de Mauricio Gatti, o la de León   Duarte, o la de Elena Quinteros, la que le llevó a golpear la puerta del   hogar de unos amigos que fueron mis compañeros de militancia en el FER 68.

¿Como se escribe el obituario de un amigo? Porque si bien me encontré pocas   veces con Hugo (la última en el casamiento de mi hija Lucía), éramos amigos   a la distancia y en la sustancia. Hugo fue, sí, un amigo/hermano/padre de   mis hijos y de su madre, y siempre estuvo junto a ellos en los momentos   difíciles. No puedo entonces escribir esto sino con el corazón lleno de agradecimiento y de dolor, mordiéndome los labios para que la pena no se derrame ahora.

El más humilde, Hugo hablaba poco de sí mismo, por lo que resulta difícil   reconstruir su peripecia. Había nacido en Villa Crespo, provincia de Buenos   Aires, hace menos de 70 años. Militante desde su adolescencia, en 1956, ya   estaba fundando la Federación Anarquista Uruguaya. Luego, fundó la   Resistencia Obrero Estudiantil, fue dirigente de la Asociación de Empleados Bancarios del Uruguay, y vicepresidente de la Convención Nacional de   Trabajadores. En junio de 1973 participó activamente en la Huelga General   contra el Golpe de Estado. Ya en Buenos Aires, en 1975 fundó el Partido por   la Victoria del Pueblo; y poco tiempo después fue secuestrado por la patota   de la OCOA pero logró escapárseles, aunque fue detenido luego por la policía   argentina. Tras permanecer desaparecido 20 días, la presión internacional   logró su reaparición. Estuvo detenido 9 meses en el penal de Sierra Chica, y   luego fue expulsado a Francia. Tozudo, inclaudicable, en 1978 ya estaba en  San Pablo reorganizando nuevamente su PVP.

En 1989 fue electo diputado, y luego fue secretario político del entonces   presidente del Frente Amplio y hoy de la República, Tabaré Vázquez.   Historiador, Hugo fue profesor de profesores y autor de varios libros sobre   las luchas populares y la historia uruguaya. Desde hace años escribía una   fermental columna de análisis político en el diario La República. Su  compañero de partido, Milton Romani, lo definió hoy como "un organizador   político, un agitador que reunía las virtudes de la pasión y la sensatez".   Para Romani, "si hay una palabra que puede darle un perfil a Hugo es   Solidaridad", y vaya si tiene razón.

Por aquello de "sepan que solo muero si ustedes van aflojando", la muerte de   Hugo nos compromete aún más en la lucha por la Verdad y la Justicia, por la   anulación de la Ley de Caducidad, y por el justo castigo a los terroristas   de Estado, a algunos de los cuales pudo ver por fin tras las rejas. Está en   nuestras manos pues, continuar la lucha de Hugo, que es la manera de lograr   que su alma colmenera siga siempre con nosotros...

Elegía a Ramón Sijé - Miguel Hernández

  (En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
a quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.

Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.

Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.



  2.- ENTREVISTA DE SAMUEL BLIXEN A HUGO CORES (24.08.06)

Semanario BRECHA (Enviado por Comcosur al Día nº 1299)

CON HUGO CORES: CONTRA UNA VISIÓN DESCAFEINADA DE LA HISTORIA

Entrevista de Samuel Blixen (Brecha)

En conversación con BRECHA, el profesor Hugo Cores (dirigente del PVP)   analizó uno de los puntos críticos de cualquier intento de producción   histórica: el temor de ciertos actores a que el estudio de los orígenes del   autoritarismo ponga en evidencia responsabilidades mayúsculas.

-Impulsar el estudio de la historia reciente en la enseñanza media me parece que es un paso positivo. Forma parte de un momento histórico en el que la   sociedad uruguaya se pregunta acerca de un tramo de su historia sobre el   cual hubo un obstáculo de conocimiento muy importante.

Todo lo que fue la realidad de la sociedad uruguaya durante la dictadura y   en los años previos, en que la prensa fue objeto de prohibiciones   discriminatorias, es absolutamente desconocido por las nuevas generaciones.   Mientras se informaba abundantemente sobre ciertas actividades, había otras   censuradas, en especial de los sindicatos y los partidos opositores, que   expresaban de palabra o de hecho un rechazo al autoritarismo del gobierno  colorado de Pacheco Areco.

Conviene recordar que en el período que se inicia con el primer gobierno   blanco hubo medidas de seguridad en 1959, en 1961, en 1963, y en 1965 dos   veces. Una vez cada dos años medidas de seguridad que daban facultades al   gobierno para intervenir la prensa, limitar el derecho de reunión, clausurar   sindicatos, detener personas e internarlas en cuarteles. Con el gobierno   colorado que emergió de las elecciones de 1966 hubo medidas de seguridad   permanentes; se levantaron unos meses en 1968, y otros meses en 1969.  Después siguieron ininterrumpidas hasta 1976. De hecho se convirtieron en el   único ordenamiento constitucional que regía, porque el resto de la   Constitución se suspendió en aras de combatir el "desorden".

El decreto de mayo de 1968, que me sorprendió presidiendo una asamblea de   3 mil bancarios en el Palacio Peñarol, se fundamentaba sólo en la agitación   sindical. En 1964, después del golpe en Brasil, la prensa brasileña tiene   una dedicación constante a los que llamaba sindicatos "rojos" en Uruguay,   una prédica que insistía en la existencia de una subversión sindical. Daban   la imagen de que Uruguay era un país al borde de caer en manos del marxismo   soviético. ¿Cuál era la realidad, cuáles eran los contextos de aquella  época? En ese sentido, me parece fundamental la iniciativa del Codicen para  dotar de contenidos al estudio de ese tramo de nuestra historia. Ciertamente   hay algo irreparable. La gente que vivió su juventud en aquellos años, en el   seno de una familia desinformada, no pudo trasmitirle a sus hijos las vivencias.

Este movimiento cultural que se propone conocer y difundir lo qué pasó   realmente enfrenta otro problema: el papel que juega la televisión en la   relación entre las personas, entre las generaciones y en la familia. Los de   mi generación, cuando niños, tuvimos la suerte de recibir las vivencias de   nuestros padres, de compartir los hechos, una huelga, un acto de solidaridad   entre compañeros. Hoy esa trasmisión está minimizada. La avidez que hoy   existe por el pasado tiene que ver con la carencia de información de los   padres, y también porque hay menos vivencia de vida colectiva.

-¿La juventud está verdaderamente interesada en conocer el pasado?

  - Creo que sí. Pero la enseñanza del pasado va a contracorriente de los   entretenimientos que tratan de ganar la atención de los muchachos, las   maquinitas, los celulares, Internet, la propia televisión. Internet y   celulares proporcionan un mayor contacto, aunque trivial, un área de   comunicación entre personas de una misma generación. Son formas nuevas de   relación, pero hay que ver en qué medida satisfacen ciertas inquietudes,   porque esa intercomunicación está limitada por los contenidos.

-¿Por qué esa creciente avidez por el pasado no se daba hace diez años?

  - Con el advenimiento de un gobierno progresista, con el protagonismo de   militantes que fueron objeto de una campaña de difamación pública,   socialistas, comunistas, tupamaros que hoy ejercen cargos de   responsabilidad, de alguna manera se revela la intención de aquella   difamación, y se reafirma que esos hombres y mujeres siempre estuvieron   motivados por el deseo de intervenir en la cosa pública y de dar lo mejor de  sí. Por otro lado, al perforarse la impunidad, y al verse obligados sus   defensores a reiterar su viejo discurso, entre los historiadores más serios,   más académicos, se refuerza la determinación, el desafío de plasmar en una   síntesis de contenido científico las verdaderas causas de aquello que hoy   sigue acaparando la atención.

-Pero la investigación histórica sigue estando condicionada por la   imposibilidad de obtener los documentos y materiales que sirven de soporte   para un trabajo de carácter científico.

 - Son difíciles de conseguir documentos esenciales para el conocimiento del   pasado. Todavía hoy es difícil de conseguir un documento hecho por parlamentarios de esta democracia sobre los desaparecidos. No estamos   hablando de documentos secretos de la dictadura. Uno de los primeros pasos   que podría dar este gobierno es editar esos documentos; una contribución   sería editar las actas del Parque Hotel, donde aparece el grado de   compromiso de los dirigentes políticos con las violaciones a los derechos  humanos; sería revelador y aleccionante comprobar cómo se justificaban   aquellos actos terroristas. Es absolutamente imprescindible obtener los documentos, porque hoy nos manejamos básicamente con testimonios de los   protagonistas, y los testimonios tienen el defecto de la recreación de la   memoria. No obstante, con las nuevas técnicas de investigación histórica,   que se asemejan mucho a la investigación judicial, el testimonio es un punto   de partida imprescindible.

-¿La reacción del Partido Nacional expresa un intento de evitar la investigación histórica del pasado?

-Hay una parte de las responsabilidades que le caben al Partido Nacional,   sobre las que no se ha puesto el énfasis. Hemos tenido la tendencia a   señalar como blanco principal de nuestras críticas a Pacheco, pero hay diez   años que preceden a Pacheco, que están llenos de hechos determinantes: por   ejemplo, la aceptación del viraje de la diplomacia estadounidense que   impulsó la doctrina de la seguridad nacional imponiendo el concepto de   enemigo interno. Por ejemplo, el protagonismo de Benito Nardone, que instaló   la discusión de si era viable un fascismo uruguayo a partir de la prédica furibundamente anticomunista de quien era a la vez consejero de gobierno y   conductor de un programa de radio.

Por ejemplo, la firma de la primera carta de intención con el fmi, que   incorporó dos conceptos desconocidos para los uruguayos: apretarse el   cinturón y austeridad. Vino la represión contra las grandes huelgas; hubo un   consejero ruralista, Faustino Harrison, que propuso "darle unas vacaciones a   la democracia". Aparecieron las bandas fascistas del Movimiento Estudiantil   de Defensa de la Libertad y el Frente Estudiantil de Acción Nacionalista,   que organizan el asalto a la Universidad en 1961 y que preanuncian a la  Juventud Uruguaya de Pie. Todo esto está hoy pudorosamente silenciado. El   debate y la polémica histórica forman parte de la disciplina histórica. Me   llama la atención que se proteste tanto por la expresión del profesor Carlos   Demasi, en un taller que duró ocho horas, de que Wilson Ferreira llevó al   Partido Nacional a la catástrofe, cuando regresó al país en 1984 después de  un largo exilio. Pero Demasi también dijo que Luis Alberto Lacalle formaba   parte de aquellos "blancos baratos" de la época anterior a la dictadura, y  nadie protestó.

-¿Por qué una reacción tan extemporánea acerca de una figura como la de Wilson, compleja y rica en sus contradicciones, como corresponde a alguien  que se compromete con la realidad y por tanto se expone?

  -La imagen de Wilson ha sido descafeinada por sus propios correligionarios blancos. Todos los discursos de Wilson a lo largo de 1984 están silenciados.   En uno de los momentos de mayor elocuencia de sus demandas democráticas,   Wilson afirma que cuando las Fuerzas Armadas consideran "pichis" a toda la   población, dejan de ser militares para convertirse en parásitos. Los blancos han silenciado toda la militancia de Wilson en el exilio, sus denuncias ante   el Congreso de Estados Unidos, su participación en la Convergencia  Democrática, su alianza con el Partido Comunista. Silencian la autocrítica   de Wilson por haber votado la ley de guerra interna y la ley de seguridad   nacional. Después del golpe, Wilson se entrevistó en Buenos Aires con Gerardo Gatti, tuvo una conversación muy franca.

Admitió que el Partido Nacional era muy frágil en su estructura   organizativa, que nunca había convocado a sus bases, y que por lo tanto era   poco lo que podía hacer para combatir a la dictadura. Y le dijo a Gatti que   sería muy oportuno atentar contra un toro propiedad del presidente Juan   María Bordaberry que cosechaba éxito en la exposición del Prado. Eso lo   cuento en mi libro Memorias de la resistencia. Es una anécdota que   ejemplifica el carácter de Wilson, como su valentía de reconocer errores, que el Partido Nacional elude. ¿Cómo explicar la estatura de Wilson eludiendo sus contradicciones cuando la ley de caducidad? Los blancos son   los principales responsables de la mutilación de la figura de Wilson.

- ¿Qué hay detrás de esa actitud?

  -La intención de impedir que su partido sea analizado en el contexto   histórico. Su responsabilidad en la génesis del autoritarismo. Hay un   episodio ilustrativo de 1960 o 1961. Una banda atacó un club comunista en la   calle Yi, donde vivía una familia. Tiraron 11 cócteles molotov, provocando   un incendio de proporciones. Cuando se estaban retirando dispararon con un   revólver contra la puerta, y como consecuencia murió un niño. El predominio   conservador, la hegemonía de derecha, en el primer gobierno blanco, borró   ese episodio de la memoria colectiva. El episodio quedó impune, como quedaron impunes el asalto a la Universidad o el atentado contra Soledad Barret, la estudiante a la que una banda fascista le marcó una esvástica en   el cuerpo con un cuchillo.

Esto me lleva a reflexionar que la historia también tienen que escribirla   las organizaciones sociales y los partidos políticos; eso favorecería la   polémica. Y nos permitiría saber qué hicieron los políticos de los partidos   tradicionales durante la dictadura, aquí, en Uruguay. Ese es otro capítulo   sumergido. Por ejemplo: desde una postura liberal conservadora, Enrique   Tarigo impulsó una visión crítica de la dictadura, pero Julio María   Sanguinetti se limitó a administrar la rebeldía ajena, para neutralizarla. El discurso histórico, el alegato histórico, es campo de los historiadores, del reportaje, de las mesas redondas, no es tarea del aparato del Estado.

- ¿Cómo sigue esto, a partir de las propuestas de Demasi?

  - Hay cosas que ya han sido trabajadas. La cuestión de qué fue primero, si la   represión o la guerrilla, por ejemplo. Hay trabajos de Caetano, de Rila, de Rico, de Trochón, de Freda, que ya tienen 20 años. La producción histórica   se controla por sí misma. Si hay errores se rectifican, se debate. Para dar   un ejemplo de debate: me parece relevante, provocadora, la afirmación de Demasi sobre el papel de Estados Unidos en la salida democrática uruguaya.   El planteo permite ahondar. Yo creo que en esa actitud de Estados Unidos   durante el gobierno de Jimmy Carter tuvieron un papel determinante los sectores minoritarios de la sociedad estadounidense, comprometidos con el   drama de nuestros países, que denunciaban ante la prensa y ante el Congreso.   Y esos activistas que expresaban su solidaridad se alimentaban de las   informaciones que aportaban los exiliados, que a su vez amplificaban las   denuncias que salían de la cárcel y que manejaban los que mantenían la   resistencia en el país. Desde el Estado la contribución es la publicación de   documentos que están ocultos. Hay, a mi juicio, lentitud en esa contribución, que favorecería no sólo la producción de investigación   histórica, sino fundamentalmente el debate colectivo sobre nuestro pasado   reciente.

LOS EJECUTADOS DEL SEGUNDO VUELO

Consultado sobre las revelaciones del secretario de la Presidencia acerca de   la ejecución en Montevideo de "21 o 22 militantes" del PVP trasladados en el   segundo vuelo, Cores se mostró dolido por la forma en que se manejó esa   información.

-Acabo de leer algunos medios de prensa en los que se da cuenta de una información vertida por un representante del gobierno ante la Comisión de   Derechos Humanos de la Cámara de diputados: 21 o 22 militantes secuestrados   en 1976 en Argentina y trasladados a Montevideo en el llamado segundo vuelo   fueron primero llevados al Batallón 13 y luego ejecutados. También acabo de leer las actas de esa reunión parlamentaria, realizada el miércoles 23 de agosto.

Las personas a las que se hace referencia como habiendo sido asesinadas son integrantes del partido al que pertenezco.

Desde el punto de vista estrictamente formal, como ciudadanos, realizamos ante la justicia la denuncia de 11 de los casos de compañeros que formarían   parte del grupo objeto del traslado y que habrían sido ejecutados (Gerardo   Gatti, Pablo Recagno, María Emilia Islas, Pablo Errandonea, Cecilia Trías, Rafael Lezama, Ary Cabrera, Carlos Rodríguez Mercader). Muchos de los   compañeros tienen familiares que también forman parte de nuestro partido.

Desde el inicio, como PVP colaboramos con las investigaciones realizadas por la justicia y por el Parlamento antes de la ley de impunidad. También en   los años siguientes. Los datos aportados, que podrían ser fragmentarios o incompletos, nunca contuvieron falseamientos ni exageraciones.

Sobre los compañeros secuestrados en junio (Gatti), julio (Duarte), setiembre y octubre de 1976 ya hace mucho tiempo que venimos aportando   testimonios, de toda índole, que fueron desoídos. Eran referencias   verdaderas sobre compañeros a los que ahora se reconocerían como formando parte del segundo vuelo.

En ese como en otros terrenos se aceptaron las versiones del tipo "99 por ciento de las posibilidades", elusivas, falsas y mentirosas por parte de los militares que han manejado y manejan lo que saben de acuerdo a sus intereses y sus manipulaciones.

El PVP es una organización que existió bajo la dictadura. Y aún existe, con representación en la Mesa Política del Frente Amplio y responsables   conocidos. Tenemos derecho a saber de qué se trata. Nos hemos ganado ese derecho en la militancia y en la lucha. En la seriedad y la verdad de nuestras denuncias.

La ejecución de los compañeros no es un hecho insignificante. Es una masacre de presos. Ocultada por el Estado durante treinta años.

Estamos vivos, por eso el episodio nos indigna y nos subleva. No admitimos que una tragedia de esa magnitud se banalice. O se analice con los ojos del   "cálculo político".

Manejar como se ha hecho la información acerca de los compañeros asesinados   es un estilo que no podemos admitir. Como frenteamplistas, ¿de qué clase de   organizaciones políticas formamos parte? ¿Cuánto está en pie y cuánto está   extinguido de los valores de izquierda y las referencias éticas de la   izquierda? Si es la que surge de este episodio, que quede claro que la combatiremos, como hemos hecho siempre. No nos resignaremos a convivir con estas formas de actuar.

MONTEVIDEO/URUGUAY/07.12.06/COMCOSUR AL DÍA



3.- Homenaje a Hugo Cores que acaba de morir

Correo de Marta HARNECKER (Reenviado por Sec.Gral del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra - MST / Brasil)

Hugo Cores, dirigente del Frente amplio de Uruguay acaba de morir.

Marta Harnecker - 6 diciembre 2006

Hemos perdido un gran amigo, un gran político, un hombre de una honestidad cabal, que nunca buscó nada para sí mismo, que inició el parlamento de calle cuando nadie lo hacía, que dio toda su vida a la lucha por la liberación de nuestros pueblos.

No pudo cumplir con su anhelo de compartir con el pueblo venezolano el gran triunfo electoral del presidente Chávez. Razones de salud le impidieron venir como observador internacional.

Como un modesto homenaje recordemos su mensaje Chávez luego del II Encuentro Internacional de Solidaridad con la Revolución Bolivariana, en abril del 2004, al que asistió como ponente.

 

Caracas, 16 de abril del 2004

Presidente Hugo Chávez Frías

Querido Presidente,

No pudiendo asistir a la cena de despedida, desearía trasladarle estas palabras junto al agradecimiento por haber podido palpar de cerca el latido de este proceso revolucionario.

En los días transcurridos desde mi llegada, he podido constatar la auténtica democracia que vive este pueblo; la absoluta libertad de los medios de comunicación opositores para expresarse, aunque considero que sus desmesuras, agresividad  y ofuscación desbordan los límites de cualquier convivencia política civilizada.

Me impresionó muy favorablemente el papel prioritario que este gobierno otorga a la agenda social sin la cual ninguna “carta democrática” puede asegurar a nuestros pueblos una democracia real.

El evento me permitió verificar en los diferentes seminarios y paneles,  y también en el propio terreno, la irrupción política del pueblo de Venezuela. No cabe duda de que en este país el pueblo ha sido artífice de la historia.  Irrumpió en el escenario político, tomó conciencia de su protagonismo y hoy, estimulado  por su Presidente, exige que se le entregue poder. Se ha apropiado e insiste en poner en práctica la frase repetida innumerables veces por Chávez: los problemas de la pobreza  sólo se pueden resolver si se le da poder a los pobres.

En este sentido este Encuentro constituyó un esfuerzo exitoso por combatir la monstruosa desinformación de lo que está ocurriendo en Venezuela frente a una ofensiva mediática opositora que se desarrolla tanto a nivel nacional como internacional, avalada y estimulada por los sectores oligárquicos y el gobierno de Bush.

Quedé muy bien impresionados por las intervenciones del Presidente Chávez en relación con el tema de la integración latinoamericana, el rechazo al ALCA y a las orientaciones de la OMC,  temas que reflejan el auténtico interés de nuestros pueblos y en el que parecen coincidir países como Brasil, Argentina y Cuba.

Al mismo tiempo, creo que el Encuentro nos permitió avanzar en una mayor precisión de la lucha por nuestra identidad cultural latinoamericana contestataria, combativa, solidaria, saliéndole al paso a la ofensiva de los valores y arquetipos éticos con los que la ideología neoliberal satura mediáticamente.

Sobretodo, pienso que  fue muy útil para los militantes y  resultó muy importante para todos nosotros conocer una experiencia en la que las fuerzas armadas no cumplen el papel represor y antipopular que han jugado en América latina en las últimas décadas, sino que se inspiran  en las primeras formaciones militares libertarias de la lucha por la emancipación latinoamericana del colonialismo español, fuerzas que no estaban destinadas a reprimir las movilizaciones populares sino a defender la soberanía y la dignidad nacionales.

Por último, en nuestra visita a los barrios, una iniciativa muy fecunda del comité organizador, pudimos observar la forma abierta, variada, y pluralista con la que el pueblo se organiza. Nos llamó especialmente la atención la sentida reivindicación de su autonomía y el rechazo a prácticas partidistas burocráticas poco transparentes y manipuladoras.

En un continente enfermo de mentiras que desprestigian al sistema democrático y hacen cundir el escepticismo popular frente a los políticos, hemos podido ver cómo este pueblo aprecia en alto grado a su máximo gobernante por ser consecuente con su programa pre‑electoral  en favor de los más desvalidos. Luego de 5 años de gobierno hemos observado que el pueblo pobre no se siente engañado, que está viendo cómo va cumpliéndose lo prometido y eso contribuye a fortalecer su esperanza y, en general, a fortalecer la democracia.

Para despedirnos,   me atrevo a sugerir que este país anfitrión nos reciba el próximo año para celebrar el III Aniversario de la heroica recuperación de la democracia por el pueblo unido a su Fuerza Armada.  Espero que para entonces mi país, Uruguay, esté gobernado por Tabaré Vásquez y se haya incorporado a las naciones que luchan por su emancipación en una América latina unida.

Quisiera pedir a los camaradas extranjeros que aquí nos hemos reunimos que nos comprometamos todos a movilizar hacia Venezuela a la máxima cantidad de personalidades progresistas de nuestros países para que nadie dude en el mundo acerca de la gran solidaridad que este proceso despierta en amplios sectores de nuestros países.

Para poder empezar a invitar desde ya a dicho Encuentro sugiero como fecha tentativa: desde el día miércoles 13 hasta el sábado 16 de abril 2005.

Hugo Cores

 

Hugo Cores: historiador, ex diputado uruguayo, dirigente del Frente Amplio, ex secretario de Tabaré Vazquez, secretario general del Partido de la Victoria del Pueblo.

 


4.- DE LA PRENSA

Enviado por Cristina MIHURA

AnsaLatina, Italia - 07-12-2006

 

MURIO HUGO CORES, EX SECRETARIO DE FRENTE AMPLIO

MONTEVIDEO, 7 (ANSA) - A los 69 años murió en Montevideo el ex diputado y dirigente sindical Hugo Cores, secretario general del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), uno de los grupos integrantes del gobernante Frente Amplio.

Durante el gobierno de facto uruguayo (1973-1985) estuvo preso en la cárcel de Sierra Chica, en Argentina, posteriormente se exilió en Francia, y tras la caída de la dictadura ocupó el cargo de secretario político del Frente Amplio.

Militante de la Federación Estudiantil Universitaria, profesor de historia, en 1977 Cores fue redactor y firmante, junto a otros dirigentes frenteamplistas en el exilio, como Enrique Erro, Enrique Rodríguez y el actual ministro del Interior, José Díaz, del documento convocante a un Frente Antidictatorial. Ese movimiento centró sus esfuerzos en unir a los sectores de la diáspora uruguaya para lograr presionar, de todas formas, a favor de una salida democrática.

Cores dedicó sus esfuerzos de los últimos años a buscar la verdad sobre el destino de los más de 200 uruguayos desaparecidos durante la dictadura y a reclamar el juzgamiento de militares que violaron los derechos humanos.

= = = = = = =

Observa, Uruguay - 07-12-2006

 

OBITUARIO

Postergan velatorio de Cores para mañana

El velatorio de Hugo Cores fue postgrado a la espera del arribo de su hijo proveniente de Francia. Será a partir de las 14.00 horas de mañana y se prolongará hasta el sábado al mediodía.

Los restos de Cores serán velados desde este viernes a las 14 horas en la sede del FA. Según informó radio Carve, muchas personas se han acercado a la sede de la fuerza política ubicada en la calle Colonia para expresar sus condolencias y solidaridad con familiares y amigos.

El líder del Partido por la Victoria del Pueblo, Hugo Cores, falleció en la medianoche de este jueves al sufrir un infarto masivo.

Cores tenía 69 años de edad. Fue secretario general de la CNT, estuvo preso en Argentina y se exilió en Francia.

Fundó el PVP durante la dictadura en el año 1975 e ingreso al Frente Amplio (FA) en 1984. Estuvo preso en el penal de Sierra Chica, en Buenos Aires y luego se exilió en París.


5.- SU ÚLTIMA CONTRATAPA DEL DIARIO LA REPÚBLICA

Enviada por Hugo Cores el pasado lunes 4 de Diciembre de 2006


Publicado en La República el 4 de diciembre de 2006

 

 

Por nuevos avances en verdad y justicia

 

Escribe Hugo Cores PVP-567 Frente Amplio

La semana pasada se conocieron expresiones de algunos dirigentes políticos polemizando con la iniciativa de anular la Ley de Caducidad.

1- Entre todas ellas merecen destacarse las que proceden de compañeros del Frente Amplio o de quienes, en 1986 votaron en contra de ley.  Por otro lado, se publicaron declaraciones de senadores blancos que amenazan, en caso de que esa ley se anulara, con la eliminación de la ley de amnistía que permitió la salida de presos políticos y el reintegro de muchos destituidos por la dictadura. Es obvio que estos gestos no pueden ser tomados en serio. Son una forma irresponsable de encarar el problema. Y también un alarde: tal o cual grupo de la oposición no está en condiciones de anular nada. Ni siquiera si se pusieran todos de acuerdo. El Frente Amplio sí tiene las mayorías para hacerlo, de ahí la importancia de cotejar argumentos

En su primera línea, el llamamiento formulado por la Comisión por la declaración de nulidad de la ley de caducidad, se dice que “La ley de caducidad fue aprobada bajo amenaza militar contra los más elementales principios éticos y jurídicos de la República”

2- En un reportaje publicado en La República, el senador frenteamplista José Korzeniak dice que no comparte esa apreciación: “Ahora bien, yo no dudo de que haya habido legisladores que en su fuero íntimo dijeron "a mí no me gusta esto pero lo voto porque si no va a haber un golpe de Estado". Pero no me atrevo a involucrar a todos los que votaron la Ley de Caducidad. Yo le voy a reprochar, sí, a Wilson Ferreira que votó y hasta impulsó esa ley, pero no voy a decir que votó asustado por presiones de los militares. (…) Fueron otras las razones. Hubo razones políticas, hubo un acuerdo de muchos blancos y colorados, por el cual se dijo ‘vamos a salir del asunto de esta manera’. Algunos lo habrán hecho porque tenían miedo, aunque no estoy muy seguro. Los discursos, cuando el golpe de Estado (de 1973), mostraron mucha valentía y hubo unos cuantos blancos y colorados que sufrieron consecuencias duras. Puede ser que alguno dijera ‘yo no tengo miedo por mí, pero lo tengo por el país’. Pero”, agrega J.K. “vamos a aclarar: ese tipo de situaciones ha ocurrido en una cantidad de leyes” citando luego el caso de un senador colorado que en un asunto de refinanciación de deudas votó presionado por un grupo de granjeros de Canelones.

3- Por su parte, el ex senador del P. Nacional, Juan Martín Posadas, que votó contra la ley de 1986, sostiene algo similar: “Yo estaba en sala – escribe en Brecha- cuando se discutía la ley, no la voté, viví la enorme tensión que reinaba en el Senado, pero discrepo con la calificación de la presión que invoca (el Dr. Óscar) Sarlo. Ningún senador sintió, ni podía sentir, que en ese momento corría algún riesgo personal si votaba a favor o en contra. La presión que invalida un acto que debe ser libre es aquella que se constituye en amenaza (o recompensa) personal vinculada al acto (o a la abstención). Si la presión era –y efectivamente era – para evitar que le sucediera algo malo a la República (que algunos legisladores ubicaban en un sentido y otros en el otro) ninguna merma de libertad afectó el acto y no hay causal de nulidad”

4- Con sus apreciaciones, Korzeniak y Posadas no hacen más que confirmar que las presiones militares existieron. Todo sabemos hasta que punto eso fue así, en el momento de la aprobación de la ley en 1986, sobre el Parlamento y sobre el conjunto de la sociedad. Y cómo esas presiones se ejercieron durante el trabajoso período de recolección de las firmas y, luego, en las vísperas del referéndum, en abril de 1989. Cómo para intimidar se usó los levantamientos Carapintadas en la Argentina.

Visto desde las definiciones del Frente Amplio en el 2003, la cuestión no debiera limitarnos a describir las conductas individuales de algunos de los legisladores que votaron la ley de impunidad. Más bien, asumir el punto de vista de la las instituciones y de la sociedad en su conjunto para denunciar la existencia de formas explícitas de amenazas sobre las libertades públicas y sobre las instituciones democráticas, empezando por el Parlamento y siguiendo por el Poder Judicial.

5- Las referencias por parte del Poder Ejecutivo de la época a la “intranquilidad en los cuarteles” si la justicia actuaba se hicieron constantes. Juzgar a Gavazzo y al grupo que operó en Orletti era poner en riesgo la paz, reabrir heridas, generar un clima de inseguridad institucional que los medios de comunicación se encargaron de repetir una y otra vez.

La existencia de esa presión está documentada en la prensa tanto gubernista como opositora de entonces. Y también en las crónicas de periodistas extranjeros, como Cambio 16 de Madrid, o Miami Herald de los EE.UU.

6- Pero la cosa no terminó ahí. La amenaza militar se prolongó luego, en plena democracia, bajo el gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990-1995), cuando se discutió en el Senado el informe lapidario realizado por una abogada del Ministerio de Relaciones Exteriores que probaba la participación de Juan Carlos Blanco y otros jerarcas de esa cartera en el secuestro y desaparición de Elena Quinteros, en junio de 1976.

Al ex canciller no se lo podía juzgar. También él era un intocable. Por eso los senadores blancos y colorados no votaron el pasaje a la justicia del documentado informe. Y a Blanco no se lo podía juzgar porque permitir la intervención de los magistrados en el tratamiento de los casos del pasado era reabrir heridas y eso provocaría “malestar en los cuarteles”.

7- Y siguió invocándose la presión de los militares luego, en junio de 1993, cuando estalló públicamente el escándalo del secuestro de Eugenio Berríos y la participación visible, inocultable, de oficiales uruguayos en el episodio.

En aquella oportunidad ya no se trataba de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Era un delito de aquella actualidad, que confirmaba la existencia en 1993 de un acuerdo entre Pinochet y los servicios de inteligencia militar uruguayos que las Fuerzas Armadas con el respaldo de los dirigentes blancos y colorados negaban.

En aquel entonces, en oportunidad del tratamiento parlamentario del secuestro de Berríos, el vicepresidente de la república, Gonzalo Aguirre, adujo, en relación a los oficiales (Casella, Radaelli) implicados en el secuestro de Berríos, los mismos argumentos que se habían empleado antes, en 1986, para cerrarle el paso a los magistrados para juzgar a Gavazzo y Silveira y demás oficiales que operaron en la Argentina

8- Ahora bien, en la actualidad el asunto ha adquirido otras ramificaciones. Ya no se trata de situarse exclusivamente frente a la amenaza militar de antaño. Y no basta con afirmar, con razón, que capitular ante la presión militar ha inferido un daño grave a las instituciones.

Los hechos actuales han vuelto paradójica la invocación política de los riesgos de un golpe militar ante la acción de la justicia en los juicios contra los violadores de los derechos humanos.

Porque lo nuevo, la visible mejoría en la situación de la justicia en nuestro país es que, contrariamente a los pronósticos de los amplificadores civiles de la amenaza militar, hoy Gavazzo, Silveira, Arab y otros militares están presos por las mismas causas o similares a las que tenían pendientes en 1985.

En estos 20 años muchas cosas han cambiado. En Uruguay y en el mundo. Algunos de los intocables están presos y el mundo sigue andando. Como están presos en Chile los militares uruguayos que colaboraron con Pinochet. Como está preso Bordaberry y Blanco.

Y si la actitud del gobierno y de buena parte del Frente Amplio no apunta por ahora a la anulación de la ley de caducidad no puede menos que reconocerse que, habilitando la intervención de la justicia, se contribuyó sustantivamente en la creación de un nuevo clima en el tratamiento de estos temas. La anulación de la ley es el corolario lógico de la existencia de una realidad nueva.

Una realidad en la que no hay lugar para las amenazas ni tienen nada que hacer los sembradores de miedo, los políticos conservadores que, como expresaba el General Victor Licandro, son coautores y también, en parte, beneficiarios de la ley de impunidad.

 
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Clara Busca a Victoria

Enviado por Clara Petrakos

Mi hermana nació entre el 8 y el 13 de abril de 1977 en Banfield, provincia de Buenos Aires.

Fue arrebatada de los brazos de nuestra madre.

Puede tener cualquier nombre, apellido y fecha de nacimiento.

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Soy Laura, hija de Nora Susana La Spina y Jorge Nestor Cena. Nuestros padres fueron secuestrados por la dictadura militar entre el 15 y 20 de Noviembre de 1976 en La Plata, en calle 34 entre 13 y 14. Mamá estaba embarazada de vos y esa misma noche naciste en una comisaría. Tres días pasaste con ella, mamá te puso el nombre de Mariana, que es tu verdadero nombre. Luego te llevaron y nunca más supimos nada de tu paradero. Nuestros padres están desaparecidos. Yo te busco desde hace años, sos mi única hermana y mi deseo es que estemos juntas. Quiero que sepas que tenés una familia que te espera y te ama, y a pesar de que nunca te vimos sabemos que estás viva. Ojalá que si alguien sabe algo de vos nos ayude a encontrarte.

 

 

 

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