Publicado en Salta Libre, 26 de
septiembre | Por José Acho
Lo involucran en la desaparición
del médico Luis Aredes
Kairuz: "Mi desgracia es
haber sido conocido"
Entrevista al DT acusado de
represor en Ledesma: Juan de la Cruz Kairuz
"Todo este tiempo yo me quedé
callado porque pensé que del Juzgado iba a salir alguna resolución sobre mi
inocencia el año pasado y que la familia Aredes no iba a seguir con esto. Pero
nada de eso ocurrió y ellos insisten en involucrarme en la represión. Esta
semana voy a volver al juzgado federal de Jujuy para activar los expedientes
sobre mi presentación voluntaria del '95. Yo quiero ver qué pruebas tienen de
que yo estuve ahí...", manifestó a Salta Libre el técnico Juan de la Cruz
Kairuz, quien hace pocos días tuvo que renunciar como entrenador de Gimnasia y
Tiro de Salta, tras un documento presentado al Club por el abogado Daniel Tort.
Pero las acusaciones fuertes provienen de Ricardo Aredes, el hijo del ex
intendente de Ledesma desaparecido en 1977 y de la esposa de éste, Olga Aredes,
quien durante años -hasta su muerte- realizó cada semana una ronda solitaria en
la Plaza de Ledesma exigiendo justicia. "Es un ex represor y comandante
del grupo de tareas que secuestró a mi padre", sentenció Ricardo
Aredes.
Kairuz: "Se aprovecharon de
mi fama. La única desgracia mía es haber sido conocido. Nada más. Y porque
trabajaba en la Policía…"
Juan de la Cruz Kairuz, es un ex
futbolista de Primera División de Atlanta, Newell's, San Martín de Tucumán, y
Gimnasia de Jujuy entre 1966 y 1977. Como deportista famoso y luego como
técnico hizo su carrera merced también a diversos hinchas relacionados con el
poder. Llegó a Ledesma en el '77, cuando tenía 33 años y trabó amistad con
comisarios hinchas del club de fútbol de esa ciudad jujeña. Luego las
influencias de la familia Blaquier -propietaria del ingenio-, le consiguieron
un puesto (según él, ficticio) como agente de la Policía, para que pudiera
tener un ingreso que fuera una retribución por su actividad como técnico de
Atlético Ledesma.
Luego de vivir en plena etapa del
proceso en Ledesma, ocho años más tarde se afincó en Salta, como amigo
incondicional de Emilio Cantarero. Esta relación le proporcionó otro cargo de
"privilegio" en la Secretaría de Deportes del Gobierno de la
Provincia. Pero ésta es sólo parte de su historia de deportista.
Su íntima relación con el poder
feudal de Jujuy y de Salta, lo posesionó a Kairuz en una situación siempre
favorable gracias a sus contactos con figuras promientes del ámbito político y
empresarial de las dos provincias. Aunque él alega que "nada tuvo que ver
la política".
Pero la historia más oscura en la
que se lo involucra aconteció en la noche del 13 de junio de 1977. La familia
Aredes dice que todo ocurrió bajo la protección del Ingenio azucarero propiedad
de la familia Blaquier. Fue entonces que un grupo paramilitar irrumpió en el
domicilio del odontólogo Luis Aredes -ex intendente de Ledesma y aguerrido
defensor de los derechos de los trabajadores del ingenio Ledesma- y lo
secuestró. Aredes estaba en la mira de los Blaquier -cuyo poder no parecía
tener límite alguno durante la dictadura militar- porque había osado cobrarle
impuestos nada menos que a los dueños del Ingenio.
Primero las acusaciones fueron de
Olga Aredes, quien falleció el 17 de marzo de 2005, después de luchar sola
durante años en un conmovedor reclamo de justicia. Ella daba vueltas alrededor
de la Plaza San Martín en Ledesma, pidiendo por el castigo a los asesinos de su
esposo. Ahora es su hijo Ricardo Aredes, quien continúa la lucha. Como lo hizo
antes su madre, Ricardo inculpa a Kairus como un ex policía que trabajaba de
día entrenaba al Atlético Ledesma y trabajaba como represor por las noches
El testimonio es directo: Olga y
Ricardo Aredes han señalado a Juan de la Cruz Kairuz como que encabezaba un
grupo de tareas que irrumpió en su domicilio tras el secuestro del médico Luis
Aredes.
"Me impresionó mucho ver su
cara -afirma Aredes (h)- yo tenía 16 años y me impactó ver el rostro de este
hombre que comandaba el grupo de tareas que invadió mi casa". Un rostro
que no podrá olvidar jamás.
Las mutuas acusaciones y
desmentidas se dirimen ahora en la Justicia y en los medios. Primero fue una
nota de la Olga Aredes en El Gráfico hace unos cinco años y luego otras
diversas entrevistas y acusaciones contra Kairuz en Página/12, firmadas por
Gustavo Veiga. Hay otra nota en el mismo sentido publicada por la revista
Veintitrés.
Juan de La Cruz Kairuz aceptó
dialogar con Salta Libre luego de que volviera a ser noticia porque tuvo que
renunciar como entrenador de Gimnasia y Tiro de Salta ante una presentación
realizada al club por el abogado Daniel Tort que reflota testimonios de su
pasado como represor.
Kairuz se defiende afirmando que
es verdad que tuvo un cargo que llamó "de privilegio", (ñoqui en la
jerga popular) durante 8 años y por eso figuraba como agente de policía.
En el 77, cuando llegó a Ledesma,
tenía 33 años. Ahora tiene 61 y decidió hablar con los medios y recurrir a la
Justicia para demostrar su inocencia.
"El año pasado cuando salió
la nota de Página/12 hablé con mi abogado, el doctor Dardo Verchán y él hizo
una presetnación en el Juzgado Federal. De eso nunca dije nada porque prefería
que la Justicia se expida. Ahora después de un nuevo ataque de Ricardo Aredes,
no me quedo más callado. Todos están equivocados, errados, o con mala
intención", sostiene Kairuz. Y agrega: "tampoco en 29 años me han
citado para declarar en ningún caso referido a la represión. Me presenté en el
Juzgado Federal de Jujuy de forma voluntaria. Creo que fue en junio del año
pasado, dos meses después que salió esa nota en Página/12 de Gustavo
Veiga".
"Yo era agente raso y no pude
ordenar a nadie y menos a los militares de esa época. El año pasado cuando
alguien me preguntó yo contesté que vivía en Ledesma dentro del Ingenio. Allá
todos decimos así. Pero ellos ya dijeron que yo vivía dentro de la fábrica y
que tenía una pieza allí".
¿Cuantos años vivió en Ledesma?.
Yo me fui a vivir en el año 74,
como jugador de fútbol a Jujuy. Luego fui en el '77 a Ledesma a trabajar como
ayudante de campo, practicaba a la mañana y a la tarde y vivía de un sueldo de
agente de la Policía.
¿Usaba uniforme?
Nunca, jamás usé uniforme, no
empuñé un arma, ni hice un tiro en mi vida. Tampoco utilicé saco ni corbata
como se dijo. Mucho menos bigote y no soy rubio, como dijo el señor Aredes (h).
No me identifico con la política, ni con los militares. Nunca iba de noche a la
seccional de Policía a trabajar.
¿Entonces cómo resulta involucrado
como un represor que contribuyó al secuestro y la desaparición del doctor Luis
Aredes?
A mí me involucran creo yo por una
razón. Yo fui agente de policía. Si hubo procedimientos no se sabe quiénes son;
son todos desconocidos. Conmigo tenían prensa porque yo era un futbolista muy
conocido. Página /12 no les daría manija si fuera un agente llamado Mamaní.
Ellos sacan partida a través mío.
¿En esos tiempos de la dictadura,
sabía algo de los operativos, secuestros y matanzas en Ledesma?
No sabía nada. Yo estaba dedicado
al fútbol, eso todo el mundo lo sabía.
¿No le interesaba nada lo que
estaba pasando?
De política no sabía nada.
¿No tenía amigos, familiares,
alguien conocido que la estaba pasando mal por la represión de los militares?
No, yo no tenía amigos. En Ledesma
andaba en el club o con mi familia. Era un mundo -no te diría aparte- pero no
vivíamos nada de esos problemas que había por los militares.
¿Nunca le interesó saber cómo o
por qué ocurrió ese secuestro en el seno de la familia Aredes?
No tengo ni idea. Es más, el año
pasado me enteré a través de una periodista de Página/12 que trabajaba en un
informe. Ella me dijo delante de mi abogado, el doctor Verchán: "nosotros
apuntamos a la empresa Ledesma". Pero si ellos hablaban sólo de Ledesma en
el diario no les iban a dar pelota. Se aprovecharon de mi fama. La única
desgracia mía es haber sido conocido nada más. Y porque trabajaba en la
Policía…
¿Desde cuándo fue involucrado en
el caso?
Hace 5 o 6 años atrás. No me
acuerdo en qué mes, ni año. Pero me remito a un primer reportaje que salió en
la revista El Gráfico, donde declaró la señora Olga y dijo "Kairus entró
con policías a revisar papeles después de la desaparición de mi esposo. Y
agregó, "nunca me voy a olvidar cuando el andaba en su flamante auto
nuevo, paseándose como un Dios en Ledesma".
¿Y usted manejaba autos últimos
modelos o un Ford Falcon?
No. Mi primer auto era un Chevi
naranja modelo '72, adquirido en el 79, con el cual aprendí a manejar y tampoco
nunca tuve un Ford Falcon.
¿Si no vivía en el ingenio, dónde
vivió Ud. en Ledesma?
En una calle llamada Reconquista
no se al cuánto. Creo que al doscientos. Viví como nueve o diez años ahí. No me
acuerdo exactamente porque esto era hace 20 o 30 años atrás.
¿En el gobierno de Salta, usted
trabajó en seguridad para Romero?
Eso es otra cosa que también
dijeron. Que yo era parte de la seguridad de Romero. Y no. Tenía un cargo en el
Gobierno, es cierto. Yo era personal de la Dirección de Deportes con un cargo
"privilegiado" (ñoqui) si Ud. quiere llamarle así.
¿Cómo demostrará su inocencia?
Envié cartas, documentos y
querellas a todos los que me acusan. Al doctor Daniel Tort, a Aredes (h) y
también a los medios de Buenos Aires y de Salta que siguen hablando mentiras de
mí. También me presentaré a Derechos Humanos de Salta, al Juzgado Federal de
Jujuy para activar ese expediente de mi presentación voluntaria del año pasado.
Tengo todos los papeles. Estoy dispuesto a demostrar mi inocencia en todos los
ámbitos, porque esta gente no me va a dejar trabajar nunca.
¿Cómo se decidió la renuncia de Gimnasia
y Tiro?
Ellos se portaron bien conmigo. Yo
comprendí la situación.. Tuvieron como cierto temor de que vayan encapuchados y
con banderas rojas al estadio. No quería eso y me fui.
¿Tiene temor que se descubra algo
más referido a los casos de represión?
No, no tengo miedo de nada porque
no hice nada. Tampoco porque se pueda descubrir algo, porque repito: yo no hice
nada, ni sabía nada. Tengo miedo a lo que puedan inventar. Por ejemplo hace
poco en Página/12, salió una carta de un lector que decía: "la dueña del
Ingenio Ledesma Nélida de Blaquier le daba un papel a Kairus y en ese papel
había nombres. Y él era el que los hacia desaparecer…". Estas son las
cosas que no sé cómo llegan a decirse. Es increíble…
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