Vamos a derrocar a Calderón, promete en Baja California
Altercado entre la comitiva del zapatista y reporteros; infundadamente, corresponsal de Tv Azteca se dice agredido
HERMANN BELLINGHAUSEN ENVIADO
Mexicali, BC, 20 de octubre. "El pueblo de Oaxaca ha dado un
ejemplo no sólo heroico, también organizativo al resto del país. Y
Oaxaca va a encontrar un movimiento que le dará apoyo incondicional,
que no busca sacar raja política: la otra campaña", declaró hoy el subcomandante Marcos
en una inusual conferencia de prensa con los medios locales de la
capital bajacaliforniana, al concluir la reunión que sostuvo con
jubilados y simpatizantes mexicalenses de la otra.
Marcos expresó su convición de que "al gobernador Ulises Ruiz lo
van a quitar; lo que arriba están discutiendo es cómo, si por
desaparición de poderes o si va a pedir permiso". El vocero zapatista
se había comprometido a responder preguntas de la prensa comercial
luego de un altercado ocurrido esta mañana, suscitado por varios
comunicadores que rodearon el vehículo donde viaja, y tras golpear a
miembros de su comitiva, se dijeron agredidos por ésta. El corresponsal
de Televisión Azteca pateó a uno de los acompañantes del subcomandante, y luego le arrancó los lentes mientras preguntaba, infundadamente: "¿Por qué me agredes?"
El reportero se hizo entrevistar inmediatamente por otros medios
electrónicos, "volteando" la versión de los hechos para quedar él como
víctima. Ante la tensión del momento, el propio delegado Zero
ofreció hablar más tarde con los medios, y así lo hizo. Por supuesto,
las televisoras ya no se encontraban en el lugar, aunque sí
representantes de diarios y radiodifusoras que lo interrogaron sobre el
conflicto oaxaqueño y la postura del zapatismo y la otra campaña respecto al futuro gobierno federal panista.
Sobre la protesta popular en la entidad sureña, consideró que "poco a
poco irán creciendo estos movimientos, a veces en municipios, a veces
en todo un estado, a veces en partes alejadas de uno y otro lado". El
peligro que se cierne -añadió- es que cada quien esté solo.
"Necesitamos construir esta red para apoyarnos. Si tocan a uno, nos
tocan a todos, y en este caso, si tocan a la Asamblea Popular de los
Pueblos de Oaxaca" (APPO) y a Oaxaca, tocan a la otra campaña y al EZLN".
Y apuntó: "Como zapatistas y como parte de la otra campaña,
pensamos que el movimiento de la APPO es legítimo. Ulises Ruiz no es el
gobernador del estado, cobra como tal, pero no gobierna absolutamente
nada y ha logrado lo que pocos: unir a toda la población en su contra.
Durante mucho tiempo despreció y humilló al movimiento social, a los
sindicatos, a las organizaciones empresariales incluso, porque ni
siquiera los empresarios lo apoyan, y logró hacer crecer este
movimiento".
Consideró que "el Senado de la República negocia la cabeza de Ulises
Ruiz a cambio de ventajas para Felipe Calderón. Hay, en efecto, y es
real, la amenaza de una represión sangrienta, porque la forma de
detener a la APPO es sólo con un baño de sangre, pues no han podido
frenar el movimiento con mentiras, amenazas ni golpes".
Informó que la otra campaña ha preparado "la forma de
apoyar, de solidarizarnos y movilizarnos con ellos. No vamos a dudar.
La razón, que es la que cuenta para nosotros, la tiene la APPO. Y no
sólo donde pasamos hacemos la denuncia, sino también tenemos acuerdos
con la otra campaña en otros estados para, inmediatamente que se diera un hecho represivo, movilizarnos y apoyar a la gente que sea atacada".
Cuestionado sobre si la otra campaña tratará de derrocar al gobierno federal entrante, el subcomandante Marcos
señaló: "Nosotros ya hablamos con el de arriba y nunca tuvimos
resultados. No vamos a tratar de derrocar a Felipe Calderón, lo vamos a
derrocar. Y no sólo porque de por sí la otra campaña se ha
propuesto librarse de los políticos, sino porque está claro que no
tiene ninguna legitimidad; nadie en México cree que haya ganado las
elecciones. Todos sabemos que lo impusieron. En ese sentido, sabemos
que tendríamos mucho apoyo del pueblo mexicano para decirle: 'ya vete',
y mientras más pronto, mejor".
Durante la reunión con ciudadanos de Mexicali, el delegado Zero
escuchó testimonios sobre la política abusiva del gobierno estatal del
panista Eugenio Eluordy y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
en cuanto a las tarifas eléctricas, muy elevadas aquí, muy baratas para
el consumidor estadunidense y casi gratis para las grandes empresas.
Anunció que habrá acuerdos para una huelga general de pagos a la CFE en
todo el país.
También reiteró sus críticas al gobierno de Vicente Fox, que en seis
años "no ha hecho nada" por los mexicanos, pero ante la "guerra de cárteles del narcotráfico", que en Baja California es muy palpable, en vez de enfrentar el problema, "protegió a El Chapo Guzmán".
Genocidio y "tortura" étnica
Por la tarde, la otra campaña visitó la comunidad El Mayor,
donde habitan los cucapá, uno de los pueblos originarios de Baja
California al borde de la extinción. En esta comunidad, ubicada al sur
del fértil valle de Mexicali, sobreviven muchas de las 50 familias de
ese pueblo indígena que permanecen en este lado de la frontera; hay
otras más en reservaciones de Estados Unidos. Además de la marginación
a que los han sometidos los gobiernos nacionales (señaladamente
Porfirio Díaz y Carlos Salinas de Gortari), su principal problema es la
prohibición oficial para pescar en el delta del río Colorado en su
salida al mar de California.
La pesca es una de las últimas actividades productivas que quedan a
este pueblo, luego de que se les despojó del suelo agrícola y se les
arrojó a las montañas áridas del desierto. Divididos por las políticas
oficiales, los cucapá sufren una suerte de tortura étnica y económica,
sostenida con entusiasmo por los gobiernos panistas de la entidad que
así protegen, más que el medio ambiente, los intereses turísticos
trasnacionales en las costas del "sobaco" de la península, al sur de
Mexicali.
Mónica, Onésimo e Hilda rindieron su testimonio al delegado Zero
y a los representantes del Congreso Nacional Indígena que llegaron hoy
hasta El Mayor. "Hemos escuchado cómo personal de la Armada de México
agrede y amenaza de muerte a los pescadores. Una muchacha embarazada
fue amenazada poniéndole el cañón de un arma en la panza porque se
negaba a que su panga fuera requisada", refirió Marcos, tras
reunirse en privado con algunos indígenas. "Y nos preguntamos cómo, en
un lugar donde abunda el narcotráfico, el Ejército y la Armada se
dedican a perseguir a los pueblos indios, en lugar de perseguir a los
delincuentes".
También estuvo presente Elías Espinosa, uno de los últimos miembros
del pueblo kiliwa (de cuya lengua sobreviven cinco hablantes), quien
denunció el abandono en que se encuentran las 150 personas de su
pueblo. "No tenemos escuela, clínica ni se respeta nuestra cultura",
dijo. De hecho, los kiliwa tienen un "pacto de muerte" desde hace años,
pues decidieron dejar de reproducirse ante "la vergüenza que les da
traer hijos a este mundo", según informa uno de sus asesores legales.
Elías, de unos 30 años, es uno de los kiliwa más jóvenes que quedan.
En este confín geográfico y humano, la otra campaña vino a
encontrarse con los casos más dramáticos del "progreso" terminal y sin
matices que el capitalismo depara a los pueblos originarios del país.
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