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Por Andrés Capelán
Quien tuvo la idea de montar el
operativo mediático que intenta achacar los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario
Barredo y William Whitelaw a la "Banda
de Aníbal Gordon" (deslindando así las responsabilidades de la dictadura uruguaya en el crimen), se olvidó de
algunos pequeños detalles. Por ejemplo,
olvidó que el dictador Gregorio Álvarez es padrino de confirmación de una de las hijas del fallecido
represor y delincuente. Por ejemplo,
olvidó que durante el tiempo en que Aníbal Gordon estuvo "exilado" en Uruguay, trabajó en una colateral del
frigorífico Comargen. Por ejemplo, olvidó
que por esa época José Gavazzo era el "Gerente de Planta" de ese frigorífico, y que Ricardo Arab era uno de sus
distribuidores...
La historia que termina con
Gregorio Álvarez como padrino de una de las hijas de Gordon comenzó en 1973, cuando el estado
uruguayo decretó la intervención
administrativa del frigorífico Comargen y sus colaterales debido a que se le había comprobado
gruesas maniobras financieras, desvíos contables,
defraudación fiscal, y deudas impositivas "monumentales". Comargen era propiedad del mafioso Jorge
Angelópulos, quien para evitar la prisión
huyó hacia Buenos Aires. Hacia 1976 trabó relación con Aníbal Gordon y entre ambos decidieron "mover
sus influencias" para recuperar las empresas. Para comenzar las gestiones, Angelópolus
y Gordon contrataron al afamado abogado
penalista uruguayo Rodolfo Schurmann Pacheco.
Dos años después, el "trabajo" ya estaba hecho y las empresas fueron devueltas a Angelópolus, comprometiéndose el
estado uruguayo a desistir de todos los
juicios entablados y a levantar todos los embargos trabados contra él. Pero además, la dictadura devolvió
a Angelópolus "toda la documentación
perteneciente a las sociedades referenciadas, sus directores y accionistas, o demás personas
involucradas", es decir: devolvió al delincuente las pruebas de su delito. Una vez
que Angelópolus recuperó el frigorífico
Comargen, designó al entonces coronel José Gavazzo como su Gerente de Planta, cargo que desempeñó hasta
1985.
Por su parte, José Arab ingresó al negocio de la carne hacia 1982, año en el que fundó una distribuidora que
comercializaba principalmente la carne faenada
por Comargen. Arab tenía métodos muy efectivos para convencer a los carniceros de que compraran sus productos,
quien se negaba a hacerlo recibía en
forma inmediata una inspección del Instituto NAcional de Carnes, que infaltablemente encontraba irregularidades
en el comercio. Anibal Gordon, que
estuvo "exilado" en Uruguay durante un período en el que estuvo peleado con Ramón Camps por haber asesinado a
dos de sus policías, figuraba hacia 1984
como asociado a la empresa Algecira, una distribuidora de carne del frigorífico Comargen para el departamento
de Montevideo.
Gordon estuvo en Uruguay bajo la protección del dictador Gregorio Álvarez quien solicitó al comandante en Jefe de la
Armada, el vicealmirante Hugo Ramón
Márquez, que lo protegiera de Camps. En declaraciones a una publicación de la ciudad de Córdoba, en 1984
Gordon se jactaba así de su amistad con
Álvarez: "¿Usted sabe que el presidente de Uruguay es padrino de confirmación de una de mis hijas? Bueno,
Gregorio Álvarez me llamó y me dijo que
fuera para allá, que él me protegería". El represor y delincuente argentino poseía además un carnet que lo
acreditaba como oficial de la Armada
uruguaya.
Aníbal Gordon fue un personaje impar de la represión en la Argentina. Su primera aparición ante la llamada
"opinión pública" fue en el año 1971, cuando tenía un oficio más noble que el que
luego terminó ejerciendo como asesino a
sueldo de las dictaduras triunfantes: era ladrón de bancos. Ese año, Gordon comenzó a hacerse famoso porque
luego de robar un banco en San Carlos de
Bariloche, huyó en helicóptero...
Un año después lo metieron preso y lo confinaron en Devoto, pero en 1973 fue uno de los beneficiarios de la amnistía
dispuesta por el gobierno de Héctor J.
Cámpora. Claro, desde 1968, es decir antes del robo en Bariloche, Gordon ya era miembro activo de la Secretaría
de Inteligencia de Estado. Hacia allí
volvió durante el gobierno de Isabel Perón, y desde allí participó en los secuestros, en las torturas y
en los asesinatos ocurridos en el centro
clandestino de detención de Automotores Orletti, entre muchas otras cosas más.
El amparo que se le dio a Gordon aquí cuando cayó en desgracia en Argentina y su "compadrazgo" con
Gregorio Álvarez suenan a algo más que a un pago por "los favores recibidos". Pero
además, mientras estuvo en Uruguay, Gordon
fue "compañero de trabajo" de José Gavazzo y Ricardo Arab (entre otros). Por lo tanto, si a la Justicia le
entrara la curiosidad por investigar
estos hechos y estas amistades, la movida hecha a través del semanario Búsqueda podría transformarse en un
verdadero boomerang.
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Los datos sobre las andanzas de Aníbal Gordon en Uruguay provienen del libro de 1987 "País Vaciado, dictadura y
negociados" del economista Miguel Carrió
(en su momento miembro de la Comisión de Banca y Financiamiento del Frente Amplio e integrante de la Comisión de
Economía del PIT-CNT).
MONTEVIDEO/URUGUAY/26.09.06/COMCOSUR
AL DÍA -
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