JUEVES EN LA PLAZA, CON LAS MADRES
“Cota: te vamos a llevar a todas partes, por más lejos que sea.”
Marcha del jueves 21 de septiembre de 2006. Hebe de Bonafini
Creo que todos los que están acá saben que acabamos de poner las cenizas de Cota en esta Plaza. Pero ella, su cuerpo, su entereza se cambió de casa. Y nos está esperando, seguro, porque poco a poco cada una de nosotras va a ir al mismo lugar en que está ella ahora.
Esto de las cenizas es un acto simbólico. Fueron puestas donde ella quería, cerca de donde ella se sentaba siempre…se sentaba cuando estaba un poco cansada en este último año porque antes siempre camino la media hora. Una mujer que estuvo en todo, yo estaba revisando las fotos y no hay lugar donde no esté la foto de Cotita. Cuando a veces le decíamos “Cota hace frió, no vengas a la plaza”, nos decía “ustedes cállense porque yo tengo menos tiempo que ustedes y me tengo que ir”. La tenía clarísima.
Cota nos dio el ejemplo de mil cosas. Todos los días y todas las horas. ¿Que diría hoy con esto del juicio a Etchecolatz? Le contaba al hijo como discutíamos en las reuniones de comisión y cuando ella decía que no, averiguaba si habían puesto su pronunciamiento en el acta, no dejaba pasar nada. Y a veces cuando no escuchaba pedía que Elsa, que siempre se sentaba al lado, le dijera de qué estábamos hablando porque ella no había escuchado bien. No se quería perder una palabra de la reunión. Nada le pasaba por al lado. Todo le pasaba por adentro. ¿Hoy qué estaría diciendo? Estaría diciendo “que llegó tarde la justicia”, estaría diciendo que este hijo de mil putas de Etchecolatz todavía se ríe de nosotros y han hecho desaparecer a un hombre que era testigo. Como estaría renegando de eso, como renegamos todos nosotros hoy. Que le pregunten a Duhalde, que le pregunten a Etchecolatz que seguro que ellos saben donde está o que le pasó. De eso estaríamos hablando con Cota.
Cuando terminaba de comer era la primera que iba al baño a lavarse los dientes y a pintarse los labios. Quería que le bajáramos los espejos porque era pequeñita y tenía los espejos muy altos. “No me veo Hebe para pintarme” o para ponerse el pañuelo.
Hay que recordarla llena de vida como ella vivió. Hay que recordarla fuerte como ella era. Pero sobre todo hay que imitarla, no faltó nunca a ningún lado. Ella quería estar en todo. Cuando los hijos la venían a buscar a la Marcha de la Resistencia a las dos de la mañana para que descanse un rato, se iba con los hijos. Los hijos se iban de la casa pensando que ella se acostaba y cuando los hijos se iban ella volvía a la plaza, a la media hora la teníamos de vuelta en la plaza. Y los hijos tranquilos dormían creyendo que ella estaba en la casa…Era pícara, los engañaba. No quería que le traigan una perezosa. Ay, cómo se ofendió el día que le trajeron una reposera, “qué se creen, que me voy a sentar ahí” y la cerró y la puso en un rincón. Claro los hijos querían que descanse. Y no va a descansar, porque va a marchar cada jueves con nosotras. La vamos a llevar a todos lados a donde vayamos. Su silla nunca va a estar vacía, porque va a estar llena de su ejemplo. Se anotaba en la primera para cualquier viaje, y así te vamos a tener, Cotita, te vamos a anotar primera. Ha sido ejemplo, ha sido compañera. Te has preocupado de todas nosotras cuando nos enfermábamos.
Esto que pasó hace un rato, es un signo de respeto a lo que ella había pedido. Pero sabes Cota, también te vamos a engañar, no te vamos a dejar ahí, eso es simbólico. Vos vas a venir, vas a llegar primera como siempre, vas a ocupar siempre el mismo lugar. No vamos a dejar que te quedes, y vas a vivir cada vez con más fuerza. Vamos a tratar todas las Madres de darte vida. Esa vida que parece imposible a veces, pero que está, la misma vida que vos le diste a tu hijo.
Hoy les contaba a los hijos que Cota pintó cuadros preciosos, naif, increíbles; les vamos a dar algunos a los hijos. Y escribió cosas lindísimas, muy tiernas, como de niña. Tenía un poco de alma de niña Cota. Pero te vamos a engañar Cotita, te juro aquí que no te vamos a dejar ahí donde te pusimos hace un ratito, eso es simbólico. Te vamos a llevar a todas partes, por más lejos que sea. Gracias.
Gracias.
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