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"Un momento que ya vengo", dijo el coronel retirado José Antonio Rodríguez Buratti cuando la Policía fue a su casa para detenerlo. Pero no volvió. Se fue al garaje de su casa y se disparó en la cabeza, dijeron a El País fuentes judiciales. Aunque en el momento fue ingresado en estado de salud "muy grave" al Hospital Militar, una hora y media después, sobre las 21, falleció.
El País, Uruguay
11-09-2006
http://www.elpais.com.uy/06/09/11/pnacio_236591.asp
MUERTE | CUANDO LA POLICIA FUE A DETENERLO PARA CONDUCIRLO AL JUZGADO, EL RETIRADO SE PEGO UN TIRO. FALLECIO UNA HORA Y MEDIA DESPUES EN EL MILITAR
Rodríguez Buratti resistió detención
Los detenidos en Cárcel Central irán al juzgado a partir de las 8, luego el juez y la fiscal se trasladarán al Militar
"Un momento que ya vengo", dijo el coronel retirado José Antonio Rodríguez Buratti cuando la Policía fue a su casa para detenerlo. Pero no volvió. Se fue al garaje de su casa y se disparó en la cabeza, dijeron a El País fuentes judiciales. Aunque en el momento fue ingresado en estado de salud "muy grave" al Hospital Militar, una hora y media después, sobre las 21, falleció.
Fuentes militares dijeron a El País que el retirado había comunicado su decisión de autoeliminarse si era detenido, a su familia y al resto de sus compañeros de armas.
Rodríguez Buratti era el único militar que permanecía en libertad, aunque ya se había anunciado un pedido de detención con fines de extradición del juez argentino Daniel Rafecas.
El juez Luis Charles dispuso que fuera trasladado a Cárcel Central anoche, para ser conducido esta mañana a la sede judicial, junto a los restantes militares y ex policías detenidos en ese establecimiento. El magistrado los citó para esta mañana a partir de las 8 horas para comunicarles su decisión con respecto al pedido de procesamiento de la fiscal Mirtha Guianze.
El suicidio de Rodríguez Buratti fue comunicado de inmediato al juez por los efectivos que fueron a detenerlo a las 19.30 horas a su casa ubicada en Avenida Italia, frente al Clínicas.
El hecho no cambia la situación de los militares y ex policías detenidos en Cárcel Central (a la espera de un pronunciamiento judicial sobre el pedido de extradición de Argentina), José Gavazzo, Jorge Silveira, Gilberto Vázquez, Ricardo Arab, Ricardo Medina y José Sande.
Una vez que declaren los conducidos al juzgado los magistrados se trasladarán al Hospital Militar, donde permanecen internados Ernesto Ramas y Luis Maurente. Con respecto a Manuel Cordero, prófugo en Brasil, el juez puede pedir el arresto preventivo con fines de extradición.
El abogado de siete de los nueve militares, Germán Amondarain, consternado por la noticia, no quiso hacer declaraciones en relación al suicidio de Rodríguez Buratti. Más temprano había informado a El País que planteará al juez "una batería de defensas" para apoyar lo que han declarado los militares cuando comparecieron ante la sede. El defensor explicó que por un lado presentarán documentos de prueba que avalen las afirmaciones de los indagados y por otro lado, presentarán un escrito en el que refutarán las afirmaciones de la Fiscalía.
Amondarain señaló que la idea es darle al juez la otra campana para que luego de un "atento y meditado" estudio de las pruebas esté en condiciones de resolver. Consultado sobre la posibilidad de que el juez resuelva hoy mismo, señaló que el juez tendrá que evaluar si en dos o tres horas puede procesar todas las pruebas que la defensa aportará.
"CERTEZA". Los militares y ex policías, acusados de asociación para delinquir y privación de libertad de los desaparecidos en 1976 Adalberto Soba, Alberto Mechoso, Gerardo Gatti y León Duarte, pueden convertirse en los primeros procesados por la justicia uruguaya en relación a violaciones de los derechos humanos cometidas durante la dictadura.
La fiscal afirmó al pedir el procesamiento que existen "elementos de juicio suficientes, para estimar probadas con el grado de certeza suficiente determinadas conductas que son atribuibles a funcionarios militares y policías de la época, en concreta referencia a esa coordinación represiva y actos delictivos perpetrados en Argentina, o con repercusiones en Uruguay, que pueden ser perseguidas pese a la vigencia de la Ley 15.848"(de Caducidad).
En el caso concreto, Guianze entiende que existió un móvil económico para obtener los U$S 10 millones que el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) había obtenido de un secuestro.
De acuerdo con ello, la fiscal entiende que se aplica la figura de asociación para delinquir y de reiterados delitos de privación de libertad, específicamente agravados, por entender que ese delito se continúa configurando en la actualidad.
Lo declararon
ORLETTI. Los militares uruguayos que operaban en Orletti y pertenecían al SID eran: Juan Antonio Rodríguez Buratti, (jefe del Departamento III, que tenía a su cargo "Planes, Operaciones y Enlace"), José Gavazzo (segundo jefe), Ricardo Arab, Gilberto Vázquez, Manuel Cordero, Luis Maurente y los policías José Sande y Ricardo Medina. Ernesto Ramas y Jorge Silveira, pertenecían al OCOA.
GAVAZZO. Aceptó sus viajes a Argentina y haber operado sobre uruguayos, integrantes de "movimientos terroristas" que se habían trasladado a la Argentina. Sobre el asunto del dinero y Mechoso, Gavazzo declaró que negoció la entrega del dinero, a cambio de seguridad para él y su familia. Dijo que Mechoso fue a la casa, sacó el dinero "y de ahí el dinero se lo llevan los argentinos". Agregó que el 5 de octubre iba a trasladar a Mechoso con su familia a Montevideo pero ese día le dijeron que Mechoso había sido "trasladado" y que iba a llevar a la familia. Relató que después que el avión se puso en marcha, se detuvo y le avisaron que bajara "al final de la escalerilla había dos personas de civil y me entregaron una maleta diciendo que era un obsequio para el servicio de inteligencia uruguayo (...) contenía U$S 1.2 millones".
VAZQUEZ. Declaró que el dinero "se repartió entre el SID, el Comando General del Ejército y la División Ejército 1". Agregó que iba a Argentina a hacer coordinaciones, "a conocer el ambiente", "a saber como funcionaba". Sobre el trato que recibían los detenidos en Orletti dijo "no sé que trato, pero sé que no salía nadie vivo y los que nosotros sacamos estaban bastante maltrechos".
RAMA. En la misma línea, dijo que los ex detenidos que están vivos lo están "gracias al OCOA, porque OCOA sabía quiénes estaban detenidos, la mayoría de escasa monta, y así se le comunicó al Superior"... "pero hoy están vivos y me acusan".
LOS OTROS. Los demás militares mantuvieron la constante de negar haber practicado operaciones en esa base que se investiga. Silveira proporcionó el dato del delator que posibilitó el comienzo de las acciones y de la obtención del dinero. Admitió interrogatorios en Montevideo, en el primer procedimiento contra el PVP.
Perfil
El ex Agente "301" de Inteligencia
El coronel retirado Juan Antonio Rodríguez Buratti, del Arma de Infantería, era conocido en la comunidad de inteligencia militar de la dictadura como "301".
Ese nombre obedecía a que era el jefe del Departamento III, del Servicio de Información de Defensa (SID) que tenía a su cargo "Planes, Operaciones y Enlace". Con el grado de teniente coronel, estaba por encima de José Gavazzo, conocido como el "302" y del resto de los integrantes de ese servicio. Al declarar ante la Justicia, dijo que únicamente realizó tareas administrativas en el SID, a partir de 1976.
Rodríguez Buratti fue quien sacó a María Claudia García de Gelman del edificio de interrogatorios de Bvar. Artigas y Palmar en un vehículo militar. Debía conducirla a su destino final.
La República, Uruguay
11-09-2006
Fue el jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército, que coordinó el exterminio selectivo de los patriotas uruguayos
Abrumado por el grito de los desaparecidos se quitó la vida el coronel Rodríguez Buratti
Iba a ser procesado hoy por el juez Luis Charles, junto a sus compañeros terroristas: José "Turco" Arab, José "Nino" Gavazzo, Luis "309" Maurente, Ricardo "Conejo" Medina, Ernesto "Puñales" Ramas, José "310" Sande Lima, Jorge "Pajarito" Silveira y Gilberto "Pilín" Vázquez
A las 21.02 de anoche dejó de existir el que fuera en dictadura el jerarca del temible Servicio de Inteligencia del Ejército, que coordinó los actos represivos dentro y fuera de fronteras, en el marco del Plan Cóndor, de exterminio de opositores.
Todo sucedió muy rápido. Cuando ayer sobre las 19 horas se apersonaron funcionarios policiales para detener a Juan Antonio Rodríguez Buratti, quien iba a ser conducido en la mañana de hoy a enfrentar un más que probable procesamiento del juez Luis Charles, el militar pidió para ir a buscar un bolso.
Bajó al garaje del edificio de Avenida Italia 2833, tomó de su automóvil la pistola 9 mm que habitualmente llevaba en la guantera del vehículo y, tal cual registra la fotografía, se descerrajó un disparo en la cabeza al lado del auto.
La fiscal Mirtha Guianze había pedido su procesamiento por "privación de libertad" y "asociación para delinquir" en los casos de desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso.
Las actuaciones judiciales previstas para hoy no serán postergadas en lo que puede transformarse en un fatídico 11S para los integrantes del OCOA..02 de anoche dejó de existir el que fuera en dictadura el jerarca del temible Servicio de Inteligencia del Ejército, que coordinó los actos represivos dentro y fuera de fronteras, en el marco del Plan Cóndor, de exterminio de opositores.
Todo sucedió muy rápido. Cuando ayer sobre las 19 horas se apersonaron funcionarios policiales para detener a Juan Antonio Rodríguez Buratti, quien iba a ser conducido en la mañana de hoy a enfrentar un más que probable procesamiento del juez Luis Charles, el militar pidió para ir a buscar un bolso.
Bajó al garaje del edificio de Avenida Italia 2833, tomó de su automóvil la pistola 9 mm que habitualmente llevaba en la guantera del vehículo y, tal cual registra la fotografía, se descerrajó un disparo en la cabeza al lado del auto.
La fiscal Mirtha Guianze había pedido su procesamiento por "privación de libertad" y "asociación para delinquir" en los casos de desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso.
Las actuaciones judiciales previstas para hoy no serán postergadas en lo que puede transformarse en un fatídico 11S para los integrantes del OCOA.
LA REPÚBLICA, Montevideo - Uruguay
http://www.larepublica.com.uy/lr3/?a=nota&n=223078&e=2006-09-11
Pidió para ir hasta el garaje a buscar un bolso, antes de ser detenido por Interpol
Suicidio del coronel Rodríguez Buratti no suspende audiencias previstas para hoy
Anoche, a las 21:02 horas, el coronel (r) Juan Antonio Rodríguez Buratti falleció en el Hospital Militar, a raíz del disparo de un proyectil calibre 9 mm que él mismo se había efectuado en la cabeza.
El hecho ocurrió pasadas las 19:00 horas, en el estacionamiento de su domicilio particular, ubicado en Avenida Italia 2833. LA REPUBLICA pudo apreciar en el garaje, al costado de un vehículo Volkswagen Gol plateado, de su propiedad, un enorme charco de sangre en el lugar donde cayó el militar. Pocos minutos antes, efectivos de Interpol habían concurrido hasta el edificio donde residía junto a su mujer y un hijo, a los efectos de proceder a su detención. También habría participado en el operativo un coronel del Ejército, aunque este extremo no pudo confirmarse anoche. Buratti, propietario desde hace más de veinte años del apartamento 605, habría solicitado unos minutos para ir a buscar un bolso al estacionamiento. Allí, en forma solitaria, se descerrajó el tiro. Buratti poseía en la guantera de su automóvil, en forma permanente, una pistola 9 mm.
Aún con vida, aunque en un estado de extrema gravedad, Buratti fue trasladado al Hospital Militar. Pese a los intentos desesperados de los facultativos, dejó de existir dos minutos pasadas las 21 horas.
Hoy, a la hora 8, iba a ser conducido a la sede penal de 19º Turno del doctor Luis Charles, junto a otros ocho implicados en violaciones a los derechos humanos.
La fiscal Mirtha Guianze había pedido procesamientos con prisión por los delitos de "privación de libertad" y "asociación para delinquir", dentro del expediente que investiga la desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso. Fuentes judiciales aseguraron anoche que las actuaciones no se suspenderán por este hecho.
"301"
Juan Antonio Rodríguez Buratti, alias "301", nació el 11 de abril de 1932, e ingresó a las Fuerzas Armadas el 28 de abril de 1947, con 15 años recién cumplidos, en el Arma de Infantería.
En 1965 ascendió a mayor, y dos años más tarde ingresó en la Escuela de Armas. En 1976 actúa bajo el cargo de teniente coronel en el Servicio de Inteligencia de Defensa (SID). Dos años más tarde asciende a coronel.
En 1982 se desempeñó como ayudante general del Estado Mayor del Ejército (EME).
En el marco de la causa por la desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso, interrogado por el doctor Luis Charles, juez penal de 19º Turno, el coronel (r) Juan Antonio Rodríguez Buratti declaró que nunca estuvo en Argentina durante el período en que ocurrieron los hechos que se investigan, más concretamente negando entonces su participación en el centro clandestino de detención "Automotores Orletti".
Según fuentes judiciales, el ex coronel Rodríguez Buratti aseveró que únicamente realizó tareas administrativas durante su actividad en el SID, aquí en nuestro país.
Según las investigaciones, Rodríguez Buratti estuvo al mando del operativo que trasladó a principios de 1977 a la ciudadana argentina María Claudia García de Gelman desde la denominada "Base Valparaíso" a los campos del Batallón Nº 14, donde la joven fue asesinada y enterrada. El "grupo de tareas" encabezado por Buratti, entonces jefe del Departamento II del Comando, estaba integrado, además, por el ex capitán José Arab, su enlace en el SID, y el ex coracero Ricardo Medina. Sobre el cuarto hombre que participó en ese operativo hay dos versiones: la que señala que se trató de "Pajarito" Silveira y la otra que apunta al policía José Sande Lima. Buratti, de acuerdo con todas las versiones, se habría bajado del automóvil al llegar al Batallón Nº 14, y no participó directamente en al asesinato de la joven.
El juez federal argentino Norberto Oyarbide, en octubre de 2005, envió a la Justicia uruguaya un exhorto en el que pide datos sobre un grupo de militares y policías uruguayos cuya extradición solicitaría en el marco de su indagación sobre la desaparición de la nuera del poeta Juan Gelman. Dicho pedido de extradición no pudo ser posible ya que fue negado por la Justicia uruguaya, y la causa archivada. Juan Antonio Rodríguez Buratti era uno de los requeridos.
Actualmente era el único de los encausados por la causa Soba-Mechoso, que se encontraba en libertad.
Sobre el sepelio del asesino
MontevideoCOMM, Uruguay
11-09-2006
SEPELIO DE RODRÍGUEZ BURATTI
... y un final
Se realizó el sepelio del ex coronel Juan Rodríguez Buratti, que se suicidó en vísperas de su procesamiento por los casos Soba y Mechoso. El general (r) Iván Paulós calificó la muerte del militar como una "baja de combate en una guerra sicopolítica".
El ex coronel Juan Antonio Rodríguez Buratti decidió quitarse la vida el domingo por la noche, cuando la policía fue a buscarlo para llevarlo detenido, como paso previo a su comparecencia y eventual procesamiento.
El militar, el único que permanecía libre en esta causa, optó por pegarse un tiro en la sien, decisión que ya había comunicado tanto a su familia como a su abogado defensor y a sus compañeros de armas. Murió sobre las nueve de la noche en el Hospital Militar.
Esta decisión fue considerada por un acto de cobardía por Luisa Cuesta, integrante de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos-Desaparecidos.
"Yo creo que fue un acto de cobardía para no enfrentar la decisión de la justicia", aseguró Cuesta, que agregó que "lo que se lamenta es que Rodríguez Buratti se llevó a la tumba información importante", sobre lo sucedido en la dictadura.
El sepelio se realizó este lunes sobre las 16:00 horas, momento en el que una caravana partió desde Nueva Palmira y Cufré hasta el complejo crematorio del Cementerio del Norte.
Al sepelio asistieron, entre otros oficiales, el teniente general retirado Juan Rebollo, el ex comandante Raúl Mermot y el general retirado Iván Paulós, quien le pidió a la viuda de Rodríguez Buratti que lo dejara realizar una breve oratoria.
Paulós leyó un discurso que llevaba escrito a máquina en un papel, en el que calificó la muerte de su compañero de armas como una baja de combate .
Hoy asistimos a un sepelio distinto, porque la sangre sacrificada del coronel Juan Rodríguez Buratti, lo identifica como la primer baja de combate en esta guerra sicopolítica de la que fue víctima. Guerra sicopolítica manejada a su antojo por los terroristas tupamaros y sus aliados, que ayer militarmente derrotados y hoy, desde sus nuevas posiciones políticas, ejercen y se vanaglorian de su revanchismo. La muerte del coronel es un mensaje que desborda el ámbito militar para alcanzar a toda la sociedad , sentenció el general retirado, cuyas palabras fueron acompañadas de un cerrado aplauso de la concurrencia.
Rodríguez Buratti era conocido en la comunidad de inteligencia militar de la dictadura como "301" y habría sido quien sacó a María Claudia García de Gelman de Bvar. Artigas y Palmar.
El Nuevo Herald, USA
11-09-2006
Uruguay: camaradas reivindican a militar que se suicidó
ARIEL GONZALEZ
Associated Press
MONTEVIDEO - El general retirado Iván Paulós reivindicó el lunes al coronel Juan A. Rodríguez Buratti, quien se suicidó horas antes de ser condenado a prisión por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura 1973-1985.
Paulós, que ocupó altos cargos militares durante el gobierno de facto, dijo antes de la cremación de su ex camarada que Rodríguez Buratti fue "la primera baja de combate de esta guerra psicopolítica de la cual fue víctima".
Agregó que esa "guerra psicopolítica" es "manejada a su antojo por los terroristas tupamaros y sus aliados, que ayer militarmente derrotados y hoy desde sus nuevas posiciones políticas ejercen y se vanaglorian de su revanchismo".
"La muerte del coronel Rodríguez Buratti es un mensaje que desborda el ámbito militar, para alcanzar a toda la sociedad. Es un hito que señala una diferenciación con la anterior etapa de palabras y escritos, con los que los vaivenes leguleyos nos han ido envolviendo, favorecidos por indecisiones y desvíos del ámbito militar", afirmó.
Paulós dijo en su discurso que "llegó el momento en que los mandos tomen la palabra" frente a los "agravios" que han recibido los militares en los últimos 20 años.
En el cementerio donde se procedió a la cremación de los restos de Rodríguez Buratti estuvieron presentes varios jerarcas castrenses que actuaron durante la dictadura y en los primeros años del retorno a la democracia.
El coronel retirado se suicidó el domingo, pocas horas antes de ser llevado ante la justicia, que el lunes condenó a prisión a cinco militares y dos policías retirados.
La radioemisora El Espectador informó que durante su actividad militar, Rodríguez Buratti fue el jefe de la unidad en la que fue vista con vida por última vez María Claudia García, la nuera desaparecida del poeta argentino Juan Gelman.
La ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, dijo que el suicidio del ex militar fue analizado el lunes en la reunión del presidente Tababaré Vázquez con su gabinete.
Destacó que el mandatario recordó que en su programa de gobierno "hemos hablado siempre de verdad y justicia, no de verdad y de venganza, o de revancha. Entonces, vamos a seguir trabajando para que se cumplan todos los pasos amparando los derechos y cumpliendo los pasos que la ley señala, que es mucho más de lo que estos ciudadanos hicieron con nuestros presos y nuestros desaparecidos".
En lo inmediato, no hubo reacciones en el ámbito del gobierno frente el discurso de Paulós.
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