NUEVAS REVELACIONES SOBRE REPRESORES DEL PLAN CÓNDOR
Fabián Kovacic (Brecha)
Los procesamientos de tres militares y dos civiles y el informe de casi quinientas páginas elaborado por el Juez Federal argentino Daniel Rafecas sobre Automotores Orletti constituyen la señal más concreta en la búsqueda de justicia para los crímenes del Plan Cóndor. BRECHA descubrió a un nuevo integrante de la banda del paramilitar argentino Aníbal Gordon.
La decisión de avanzar en las investigaciones sobre lo ocurrido en Orletti en 1976 con los prisioneros uruguayos tiene en los procesamientos de los militares Ruben Visuara, Eduardo Cabanillas y Horacio Guillamondegui y de los ex agentes civiles Raúl Guglielminetti y Honorio Martínez Ruiz, el primer logro concreto para una causa por la que peregrinan familiares y sobrevivientes desde 1984. Sin embargo el minucioso informe elaborado por el Juez Rafecas,* analizando 65 casos de detenciones y apremios ilegales, deja en claro no sólo la metodología utilizada, que incluye el terror, el saqueo y la impunidad, sino la relación entre Fuerzas Armadas argentinas y militares uruguayos que participaron en el Plan Cóndor.
En ese sentido, las futuras detenciones y los pedidos de extradición planeados por el Juez para fin de año son pasos importantes en el armado de un rompecabezas configurado por distintas causas judiciales. Si bien Rafecas concentra su atención en el caso Orletti, su colega Guillermo Montenegro apura e insiste con la causa Plan Cóndor a la espera de novedades de su colega uruguayo Juan Carlos Fernández Lecchini, quien tiene en sus manos las extradiciones de los militares uruguayos requeridos en Argentina. Los adelantos de cinco nuevas detenciones para los próximos meses apuntan directamente a la relación entre los Servicios de Inteligencia argentinos y la conexión uruguaya. En ese sentido, es claro el informe producido por Rafecas resaltando las disputas entre represores argentinos y uruguayos, tanto por la organización y la disciplina en Orletti como por el "reparto del botín de guerra", incautado en ocasión de las incursiones en los domicilios de los militantes secuestrados del PVP.
CABOS SUELTOS
Uno de los represores clave en este tema es Eduardo Ruffo, mano derecha de Aníbal Gordon, que en los últimos años hizo declaraciones periodísticas resaltando diferencias y enfrentamientos con sus "colegas" uruguayos. Como ya denunció BRECHA en su edición del 19 de mayo, Ruffo es uno de los hombres más buscados por la justicia argentina, habida cuenta de que siguió trabajando para la SIDE en los años del gobierno de Carlos Menem y suele reunirse en lugares públicos con algunos funcionarios. Sin embargo, no es el único ex Orletti suelto.
Cuando el Ministro de Defensa argentino, José Pampuro, llegó de improviso a la Sede del Regimiento Patricios en Palermo, en la noche del 22 de mayo de 2004, y se encontró con una cena de conspiradores civiles y militares, identificó a un puñado de personajes conocidos. El más importante resultó ser el Coronel Rubén Visuara, ahora procesado por Rafecas. Junto a él estaba el ex Ministro del Interior, Enrique Nosiglia, quien mantuvo como empleado en sus oficinas de Corrientes y Callao, por lo menos hasta mediados de 2005, a Daniel Silva, cuyo alias en Orletti era "Pericles". Silva también fue parte de la denominada Sala Patria de la SIDE, encargada de investigar el atentado a la amia perpetrado en julio de 1994. Sus Jefes eran Patricio Finnen (alias Pady), Ruffo (alias Zapato), Rubén Escobar (alias Cornalito), Enrique Escobar y Miguel Save (alias Pepe), todos ex integrantes de Orletti. En los comienzos de la democracia Silva participó del llamado Grupo Alem, un aparato de inteligencia paralelo organizado, a pedido del entonces Presidente Raúl Alfonsín, por el también hoy detenido Raúl Guglielminetti.
Según una fuente de la SIDE consultada por BRECHA y verificada con otros datos, Silva era el encargado de tomar fotografías a los detenidos en Orletti para engrosar un archivo común de inteligencia, cuyos papeles asomaron bajo el revoque de una pared de Orletti en la reciente recorrida judicial encabezada por el Juez Rafecas. "Para el caso de los extranjeros, la primera información llegaba de una base de la SIDE montada bajo la apariencia de una agencia de noticias llamada Agencia de Noticias Argentinas. El local se encontraba ubicado en la esquina de avenida Rivadavia y Rawson en el primer piso.
Allí se concentraban, bajo una cobertura periodística, todas las investigaciones sobre personas extranjeras vinculadas con algún grupo terrorista y de allí se enviaba toda la información al departamento de Contrainteligencia a cargo del Teniente Coronel Nieto Moreno. Uno de los miembros de la agencia era el agente Héctor "Pollo" Maiolo", relató el informante. Maiolo declaró en el juicio por el atentado a la amia en 2003 y fue uno de los encargados del pago de dinero en efectivo a Carlos Telleldín, el detenido acusado de vender la camioneta con la que se concretó el atentado. Silva figura entre los denunciados en el juzgado de Rafecas y su nombre fue durante años apenas un apodo. Era uno de los que, junto a Víctor Gard, Osvaldo Forese, Ruffo y Gordon, recorrían las calles de Buenos Aires en busca de sus presas en una cacería que el propio Rafecas calificó de "terrorífica y sádica".
* Presentado por el magistrado el miércoles 6 al informar de sus actuaciones a uruguayos familiares de desaparecidos en Orletti y sobrevivientes de ese centro clandestino.
MONTEVIDEO/URUGUAY/09.09.06/COMCOSUR AL DÍA
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