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Tras haber haber sostenido varias horas de entrevista con el general Luis García Meza Tejada, en la cárcel de Chonchocoro, el doctor Tomás Molina Céspedes, quien hasta el pasado 13 de febrero era director general de Régimen Penitenciario, tiene una percepción muy particular del ex dictador.
Molina lo describe como “un hombre interesado en esclarecer los hechos de su gobierno, señala repetidamente estar pagando la culpa de muchos, él acepta su culpa” Tomás Molina va a presentar el 2 de mayo próximo, en la ciudad de La Paz, su libro “Testimonio de un Dictador”, cuyas páginas revelan, en extenso, el contenido de cinco entrevistas que sostuvo con García Meza entre 1999 y 2005. La primera de ellas en su condición de catedrático de Derecho Penal de la Universidad Católica Boliviana, acompañado de 15 alumnos, y las subsiguientes en calidad de director general de Régimen Penitenciario. El libro, de cuyas páginas es extraído el contenido primicial de esta edición de Informe Especial, revela miles de palabras con las que el ex dictador, explica, rememora y concibe determinados hechos de lo que ocurrió a partir del 17 de julio de 1980, cuando el golpe de Estado que lo llevó al poder inició una de las facetas más oscuras de la historia boliviana y da a conocer muchas identidades de militares y civiles, que participaron directa o indirectamente del gobierno del dictador, ahora recluido en una celda de Chonchocoro. Las revelaciones publicadas en “Testimonio de un Dictador”, tienen, sin duda, una trascendencia propia, son testimonios que por primera vez permiten conocer, casi escuchar a García Meza. Pero, es oportuno meditar sobre la verdadera importancia que pueden tener las mismas, si tomamos en cuenta que se trata de un reo condenado, rematado y sin derecho a indulto sentenciado a la máxima pena establecida por la justicia boliviana. Entonces, surge la pregunta: ¿Dónde radica el verdadero valor del libro que al leerlo nos permite escuchar la voz del dictador? Tomás Molina explica: “Las conversaciones sostenidas son valiosas desde todo punto de vista, porque 26 años después del golpe militar , por primera vez él revela hechos ocurridos en su gobierno. Hasta ahora nosotros hemos conocido los hechos solamente a través de la acusación, pero nunca a través de su palabra, no pudo explicar su perspectiva, no estuvo en el proceso y él explica porqué tuvo que irse, Según él estaba todo preparado para encarcelarlo y no tenía ninguna posibilidad de imparcialidad, entonces creyó que lo mejor era fugarse, además había sido aconsejado para tal hecho por sus propios abogados. Entonces, cuantos más datos existen sobre un hecho histórico, el investigador o el historiador tiene más material para poder interpretar los hechos de una época, las declaraciones de García Meza son importantes porque él ha sido el personaje central del golpe militar de 1980 y consiguientemente su palabra es valiosa, es importante para la historia, ya no para las leyes, porque este es un tema terminado en el ámbito judicial”. Las paginas del libro están repletas de datos, nombres, memorias, aclaraciones, acusaciones. Una primera conclusión que el lector puede sacar, tomando como lógicas y coherentes algunas aclaraciones de García Meza, es que el verdadero golpista, aquel 17 de julio de 1980, no fue el famoso reo de Chonchocoro, sino el otro general cuyo cadáver fue enterrado con honores de Estado: Hugo Bánzer Suárez. “La explicación que el general García Meza da es que Banzer estaba desesperado por aniquilar el juicio de responsabilidades e incluso por esa desesperación el golpe fue adelantado, ya que estaba programado para un poco después. García Meza señala que Banzer ha sido el mayor beneficiario de este golpe porque por una parte logró acallar, anular, extinguir para siempre el proceso de juicio de responsabilidades y por otra parte hizo realidad su aspiración de ser presidente constitucional. Entonces, según el dictador, “Banzer logró sus objetivos”, anticipa el autor del libro e interlocutor del general de Chonchocoro. Describiendo en pocas palabras el contenido de “Testimonio de un Dictador”, Tomás Molina dice que: “Los temas más importantes son aquellos puntos referidos al esclarecimiento de la muerte de Marcelo Quiroga Santa Cruz. Que es uno de los hechos que ha marcado al gobierno de García Meza. Entiendo también que otro tema muy importante y delicado es la participación de la señora Gloria Ardaya en la masacre de la calle Harrington. En un acto de ecuanimidad, luego de la declaración de García Meza, he transcrito íntegramente la declaración que ella prestó en la Corte Suprema sobre aquel suceso. Pero también es fundamentalmente importante la revelación que él hace sobre las personas que lo apoyaron para el golpe. Detrás de todo ésto estuvo Banzer, estuvo Paz Estenssoro, estuvo la empresa privada, que colaboró con dinero. Son revelaciones que eran importantes escuchar de su boca. Porque no es posible admitir que él solo haya organizado todo el golpe. Hubieron políticos y prueba de ello es que en uno de sus gabinetes figuraban gente prominente de ADN, como Mario Rolón Anaya”. Opinión.com, Bolivia 30-04-2006 |