El gerente del hotel "Las Dunas" de Punta del Este es uno de los asesinos de María Claudia García de Gelman(Nuevo Departamento) Un escueto resumen de la información que usted va a leer a continuación debería decir: el torturador, uno de los asesinos de María Claudia García Irureta de Gelman y contrabandista coronel ( r ) Eduardo Ferro vive en Pinares y se desempeña como gerente del Hotel Las Dunas de Manantiales, uno de los establecimientos más importante del Este del país. Pero, además, en la siguiente crónica encontrará otras coincidencias que revelan por qué los asesinos siguen impunes.
Maldonado no sólo es el destino elegido por centenares de miles de personas para pasar sus vacaciones de verano, desde hace algunos años también se ha convertido en el refugio de algunos reconocidos torturadores uruguayos. En Piriápolis vive el coronel (r ) José Baudean y en Maldonado trabaja el coronel ( r) Calixto De Armas quien es propietario de una agencia de seguridad. Ambos se desempeñaron como "jefes de los torturadores" junto al coronel Regino Burgueño, nativo del departamento, aunque diversas fuentes indican que ahora reside en Miami.
Precisamente este último tuvo bajo sus órdenes a algunos de los más siniestros torturadores y asesinos de la dictadura como José "Nino" Gavazzo, Manuel Cordero, Jorge "Pajarito" Silveira, Ricardo" El turco" Arab, y Eduardo Ferro. Todos fueron activos participantes de las operaciones enmarcadas en el Plan Cóndor y están denunciados por organismos de Derechos Humanos uruguayos y argentinos, por haber participativo en la coordinación represiva. MÁS QUE CELO PROFESIONAL, UNA PATOLOGÍA Desde el 20 de diciembre del 2004 el coronel (r ) Eduardo Ferro, se desempeña como funcionario del Hotel Las Dunas. Ingresó como Jefe de Vigilancia con un salario de 14.000 pesos y en julio del 2005 pasó a ocupar el cargo de Gerente sustituyendo a Ramón de Izequillas, quien fue contratado como asesor en Turismo del actual gobierno municipal. En la página web del referido establecimiento, sin hacer mención a su condición de militar retirado, se le identifica a Ferro con el cargo de "Operative Management". En los últimos días de la pasada semana, Nuevo Departamento recibió varias denuncias de empleados y ex empleados del hotel, identificando al militar retirado como responsable de "acciones violentas" contra ellos. En de sus acciones acusó a uno de ellos por robo, pero sin denunciarlo en la Justicia, allanó su casa, lo tomó del cuello y profirió varias amenazas. Otros funcionarios dijeron "sentirse vigilados" por el ahora ejecutivo hotelero y circula la versión de que "realiza escuchas telefónicas clandestinas". Más allá del celo profesional con que cualquier gerente debe ejercer su cargo, no parece ser esta una conducta habitual en los gerentes hoteleros de Punta del Este. Más bien responde a otra patología. ¿QUIÉN ES ESTE GERENTE? Eduardo Augusto Ferro Bizzozero, uruguayo, divorciado, C.I. 1.113. 451 -7, (alias) "Oscar", "Guillermo" "El Toto", nació en Montevideo el 10 de abril de 1947. Gran parte de su adolescencia y juventud transcurrió en la zona de El Prado. En 1964 ingresó al ejército como cadete en el arma de Ingenieros. Tres años después realizó un curso en la Escuela de las Américas, ubicada en Panamá y dependiente del Ejército de los EE.UU. De los datos biográficos consignados en el libro "A todos ellos - Informe de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos", surge que en 1967 Ferro egresó como alférez y en 1970 ascendió a teniente segundo. En 1975, ya en dictadura, pasa a desempeñar "tareas" en el Organismo Coordinador de Operaciones Antisubersivas (O.C.O.A.) y en el centro clandestino de detención y torturas ubicado en los fondos del Batallón Nº 13 de Montevideo, llamado "300 Carlos". Esta dependencia clandestina e ilegal funcionó antes en una casa ubicada frente a la rambla de Punta Gorda y allí también estuvo Ferro. En el año 1977 operó en Argentina. En noviembre de 1978, otra vez en el marco del Plan Cóndor, participó del secuestro de dos militantes del PVP, Lilián Celiberti y Universindo Rodríguez Díaz junto a los dos hijos de Lilián, de sus domicilios en la ciudad de Porto Alegre. Esta familia se salvo de ser asesinada gracias a la movilización y denuncias internacionales realizadas por el abogado Jair Krischke y el Movimiento Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre. Esa denuncia derivó en el único juicio que finalizó con una condena en Brasil a los participantes de un operativo realizado en el marco del Plan Cóndor. Pero Ferro demostró luego que su patología era grave. Durante un tiempo el secuestrador persiguió y acosó a Celiberti por todo Montevideo, pretendiendo mantener con ella una relación amorosa. Harta de la situación la valiente mujer citó al militar en un bar y en presencia de muchas personas lo abofeteó reiteradamente provocando la huida del cobarde sujeto. Luego fue jefe de operaciones de la Compañía de Contrainformación e integrante del Departamento III del Servicio de Inteligencia de Defensa (SID). Y después de la dictadura perfeccionó su currículo realizando cursos de paracaidismo (1986), de inteligencia en Alemania (1989); de seguridad electrónica (1991); de información ante problemática de drogas; y, ya en 1997, de buzo táctico militar. Ferro reside en la parada 36 del barrio Pinares de Maldonado y se desplaza en una camioneta 4x4 Ford Ranger, gris metalizado, con vidrios polarizados y cuya matrícula es SAD-3871 - Uruguay, registrada en la Intendencia Municipal de Montevideo. Suele acompañarlo un gran perro ovejero-alemán. UNO DE LOS ASESINOS DE MARÍA CLAUDIA IRURETA DE GELMAN Una investigación realizada en el año 2002 por el periodista Roger Rodríguez - publicada en el matutino La República - sobre las circunstancias en que fue asesinada María Claudia Irureta Goyena de Gelman, nuera del poeta argentino Juan Gelman, demostró que Ferro fue partícipe en el crimen de la joven argentina. Después de proporcionar detalles sobre la denominada "base Valparaíso", ubicada en la calle Francisco de Medina 1525 bis, muy cerca del zoológico de Villa Dolores, el periodista reconstruyó en base a sus fuentes el momento en que la joven mujer ya despojada de su hija recién nacida fue entregada a quienes finalmente, la asesinarían. "La vida de María Claudia y la disposición de su cuerpo quedó en manos de otros cuatro hombres, también presentes. El policía Ricardo "Conejo" Medina y el capitán de Ejército Ricardo Arab. quienes la habrían traído, y los oficiales Ernesto Rama y Eduardo Ferro, quienes ya sabrían qué y dónde hacerlo. El ex presidente Jorge Batlle tiene detalles sobre lo que ocurrió aquel día en la Base Valparaíso, ya que le confió al senador Rafael Michelini que el "Conejo" Medina había asesinado a María Claudia. También ha trascendido que su cuerpo fue enterrado en el Batallón de Infantería 13. Allí estaría aún su tumba", relató Rodríguez. Que precisamente es lo que están buscando antropólogos uruguayos y argentinos desde que asumió Tabaré Vázquez como presidente. EL VENDEDOR DE IMPUNIDAD El 4 de diciembre de 1998, el semanario Brecha sostuvo que "tras la austera fachada de una agencia privada de seguridad funciona un "equipo" que vende una amplia gama de servicios. Entre ellos, y para quien pueda pagarla, vende "tranquilidad" al cliente en conflicto con la ley". La agencia a que refiere Brecha era "Federal Seguridad", cuyos socios eran entre otros el empresario radial Miguel Sofía, acusado de integrar "el Escuadrón de la Muerte" que funcionó en Uruguay a principio de los años 70 y asesinara a varias personas. Luego también fue socio el contrabandista Washington Resola, quién tuviera un importante papel en la caída del ex Director de Aduanas, Víctor Lissidini. La investigación de Brecha, a cargo de los periodistas Ivonne Trías y Carlos Amorín, aseguraba que "el grupo está formado por altos oficiales militares y por civiles, algunos de ellos con antecedentes policiales, y funciona como petit comité secreto dentro de la empresa; esto es, no puede afirmarse que todos los integrantes de la misma participen del grupo. Enterado de las dificultades de un empresario con la Dirección General Impositiva (DGI), por ejemplo, el grupo se ofrece a intermediar, cobrando fuertes sumas de dinero y bienes y asegurando la solución al problema. Este modo operativo, similar al de la mafia, tiene la particularidad regional de contar con la participación asesora o ejecutiva de militares que revistaron en las filas de Inteligencia del Ejército". Uno de ellos era el coronel Ferro, quien nuevamente adquiría un papel protagónico en actividades delictivas. PROMOTOR DE LA LEY DE CADUCIDAD En diciembre de 1986 cuando el Senado de la República discutía el entonces proyecto de Ley de Caducidad, el Senador Luis Senatore dijo a sus pares que al recuperar la democracia uno de los primeros citados por la Justicia Penal fue el coronel Eduardo Ferro, junto a otros militares, para responder por el secuestro de Lilian Celiberti y Universindo Rodríguez. El juez Angel Ruibal los citó en dos oportunidades, pero los militares resistieron la convocatoria. Poco después surgió la frase del entonces Comandante en Jefe del Ejército, Teniente General Hugo Medina : "Las citaciones están guardadas en mi caja fuerte". No es ocioso sostener entonces que la Ley de Caducidad surgió para darle impunidad a Eduardo Ferro, entre otros. Tan importante era en el esquema de represión ilegal que vivió el país. ALCOYANA, ALCOYANA!!!! Este era el grito que a fines de los años 80 el conductor televisivo Berugo Carámbula pronunciaba cada vez que algún participante del programa que encabezaba lograba una coincidencia. El mismo que podríamos pronunciar ahora nosotros ante la siguiente coincidencia. En 1989 cuando se realizó el plebiscito por la Ley de Caducidad, la empresa publicitaria Corporación Thompson fue la encargada de la campaña del voto amarillo, es decir, la opción que defendía el mantenimiento de la impunidad. El diario La Hora afirmó entonces sobre esa campaña que "fue de atemorización, y provocación publicitaria, ejecutada por Corporación Thompson, a cuenta de quién sabe qué graciosos beneficios en la próximo campaña de algún hombre fuerte...". Y tenía razón La Hora porque después esa agencia de publicidad estuvo ligada a algunas campañas realizadas por el líder del Foro Batllista, Julio Maria Sanguinetti. El Director de Corporación Thompson era el publicista Roberto Ceruzzi, quien hoy también ocupa un lugar en el Directorio del Hotel Las Dunas. En el mismo directorio están: Osvaldo Silvariño, propietario de Hilton Motors y el empresario inmobiliario de Punta del Este y accionista de Canal 12, Carlos Cardoso. MONTEVIDEO/URUGUAY/21.01.06/COMCOSUR AL DÍA |