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"¿Qué tal? ¿Cómo están? Bueno hemos pasado una semanita, estamos medio como a las piñas. Hoy les quiero hablar un poco de una persona que hizo muchísimo por las Madres, Mies Bouhys, una holandesa que acaba de morir. Una mujer y una escritora maravillosa que junto con Lizbeth del Uyl formaron el grupo de apoyo a las Madres, el primer grupo, las primeras mujeres que nos empezaron a proteger para que no nos llevaran después de que se llevaron a Azucena. Cuando empezó el mundial, a los poquitos meses ellos nos conocieron, ya la historia ustedes la saben, porque el mundial se pasó por la televisión y empezaron a conectarse con nosotras y Mies, la gran escritora holandesa con Lizbeth del Uyl, que era la esposa del Primer Ministro formaron con un grupo de mujeres, de todo, mujeres sindicalistas, directoras de cine, periodistas, artistas, diseñadoras de modas, bailarinas, armaron este grupo de solidaridad con las Madres. Increíble, que nos ayudó tanto, que nos compraron la primer casa, la segunda casa, durante veinte años no dejaron un solo días de apoyarnos.
Y Mies era una mujer sumamente inteligente, muy comprometida, cuando todo hacía ver que ya no iba a haber más marchas, que nos iban a pegar duro, que las marchas no estaban permitidas ellas viajaron y marcharon con nosotras por el centro de Buenos Aires. El jefe de policía había prohibido la marcha porque decía que era una marcha política, Mies me acompañó a ver al jefe de policía y yo le discutí que la marcha la íbamos a hacer porque esa marcha que él prohibía no era una marcha política, era una marcha de silencio y de dolor que las Madres hacíamos por nuestros hijos y como eso no estaba escrito, eso no estaba prohibido, entonces la marcha la íbamos a hacer igual. Y le ganamos una batalla muy fuerte y ellas marcharon del brazo con nosotras que fue muy, muy importante para las Madres.
Y ayer, como una de estas cosas locas que a mí me pasan, soñé con ella. Soñé que estaba en Mar del Plata con nosotros. Yo este fin de semana me fui a Mar del Plata y soñé que ella estaba con nosotros. Y bueno...había muerto.
Así que yo la quiero recordar desde este lugar. Ella vino a Buenos Aires, vino muchas veces, estuvo con nosotras, marchó. Cuando cumplimos los 20 años les dimos un reconocimiento. Cada vez que nos pasaba algo importante la invitábamos. Ellas vinieron para el premio de la UNESCO, para el Premio "Sajarov" a la Libertad de Pensamiento (del Parlamento Europeo
17 de diciembre de 1992), para todas las cosas importantes que nos pasaban, las invitábamos y venían. Y cuando me dieron el Honoris Causa de la Universidad, hace poco, en Bologna la llamé y me dijo "Hebe sabés que estoy muy enferma, no tengo ganas ya. No tengo ganas de salir, no voy a poder ir a acompañarte". Y la sentí mal, la sentí muy apagada, que ella era una mujer muy enérgica, a la vez que era dulce. Así que bueno, nos dejó, pero como decimos nosotros, va a pasar a acompañarnos en la Plaza cada jueves, porque alguien que ha hecho tanto, que ha escrito tanto...yo no creo en la muerte de las personas, sobre todo de las personas que hacen cosas. Yo siempre digo "quién puede decir que murió Víctor Jara" si toda la gente cada vez que canta él vive. Y creo que cada uno que deja algo, una obra, esa obra cada vez que se presenta o se recuerda, uno lo trae a la vida.
La muerte creo que es una cosa así como un invento. Yo no tengo miedo a morirme, porque uno hace tantas cosas que por ahí uno se cambia de casa. Me parece que la muerte es como cambiarse de casa. Así que espero verla pronto a Mies, en algún lugar seguro que nos vamos a encontrar. Así que de acá, las Madres le mandamos un abrazo enorme, enorme, enorme. La quisimos y la queremos mucho y sabemos que ella nos va a ayudar desde donde esté."
Editorial del Programa "Pariendo Sueños" del 30 de junio de 2008
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