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El SERPAJ siempre acompañó y fue solidario con todos los organismos de Derechos Humanos contribuyendo en muchos casos a su constitución. Haciendo memoria, recordamos los inicios de Abuelas de Plaza de Mayo en 1982, cuando se creó un grupo de apoyo para su formación entre los que se encontraban el Rabino Marshall Meyer, Augusto Conte, Emilio Mignone, Ernesto Sábato, Federico Pagura, Canal Feijoo, María Elena Walsh y Adolfo Pérez Esquivel, entre otros.
El trabajo de Abuelas nació por la necesidad de buscar a sus nietos y nietas secuestradas y desaparecidas por la dictadura militar. Su labor ha dado frutos hoy, con 89 nietos recuperados.
Adolfo Pérez Esquivel acompañó ese caminar de lucha y esperanza y fue quien entregó personalmente al Papa Juan Pablo II en febrero del año 1981, un dossier con 84 niños secuestrados y desaparecidos por la dictadura militar argentina. A través del tiempo el SERPAJ acompañó y trabajó con todos los organismos de derechos humanos, entre ellos Abuelas.
Hoy algunos se plantean porqué el Premio Nóbel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, y el SERPAJ, no apoyan la candidatura al Premio Nóbel de la Paz de la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo presentada por el gobierno a través del entonces Presidente Néstor Kirchner y de quien fuera Ministro de Educación de la Nación Daniel Filmus, hoy Senador.
El SERPAJ en primer lugar quiere señalar que el candidato presentado por Adolfo al Premio Nobel de la Paz para el año 2008, es el actual Presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, por su compromiso y trabajo por la vida y dignidad del pueblo boliviano y su solidaridad con los Pueblos del continente. La necesidad de fortalecerlo, hoy más que nunca, es prioritaria, a raíz de la difícil situación por la que está atravesando la hermana República de Bolivia, y de cuya suerte puede depender la de otros países hermanos del continente.
Consideramos que el Premio Nobel debe ser un instrumento al servicio de los pueblos y en ese sentido, Adolfo Pérez Esquivel siempre señaló desde un primer momento que el Premio Nobel de la Paz lo asumía en nombre de los Pueblos de América Latina ,de todos aquellos que luchan día a día por construir un mundo mejor, campesinos, obreros, religiosos y religiosas, movimientos sociales y organismos de derechos humanos.
Por lo que consideramos que tanto Abuelas como el resto de los organismos de Derechos Humanos son merecedores del Premio Nobel de la Paz. Y también entendemos que los gobernantes tienen el derecho de postular a quien le parezca para cualquier premio. No obstante, nos parece pertinente transmitir nuestra preocupación por la forma en que el gobierno argentino permanentemente intenta seducir y manipular a referentes históricos del Movimiento de Derechos Humanos, con la finalidad de autolegitimarse a partir de la legitimidad de la lucha de estos organismos.
Debemos construir en la Esperanza y en la Unidad de nuestro pueblo.
Fundación Servicio Paz y Justicia
Buenos Aires, Junio de 2008.-
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