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Peru 21, Perú
Ex militar revela que los agentes tenían que 'bautizarse' matando a sus víctimas. Dice que en sus operativos llevaban palas, picos y cal para enterrar los cuerpos.
Con mucha calma y detalle, el ex agente de Inteligencia Pedro Supo Sánchez, otrora jefe de un subgrupo del destacamento Colina, narró ayer al tribunal que juzga al ex presidente Alberto Fujimori por violación de los derechos humanos, la forma cómo operó ese escuadrón del Ejército, creado especialmente para perpetrar asesinatos selectivos.
Dejó establecido que este grupo no era clandestino sino oficial, pues estaba conformado por agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército, tenía armamento legal de alta potencia de fuego con silenciadores, granadas, dinamita, y una partida de dinero, además de ser dirigido por oficiales que coordinaban con el alto mando.
Supo relató que el 'bautizo' de los miembros del grupo Colina era aniquilar personas. Detalló que Martin Rivas indicaba a qué detenidos debían asesinar con lo cual se daba por hecho el 'bautizo' de cada integrante. "En una oportunidad se me dijo para asesinar a una persona. Respondí que estaba indispuesto, y él me replicó: 'no importa, para otra vez será'. Eso debía ser parte de mi bautizo", subrayó.
Dijo que después de la operación de Barrios Altos, donde asesinaron a 15 personas, entre ellas un niño de 8 años, ninguno de sus integrantes dudó que Colina había sido creado para asesinar y no para capturar a terroristas, como -sostuvo- inicialmente se les hizo creer. Aún así, detalló, se efectuaron más asesinatos.
Sindicó al entonces capitán del Ejército, Santiago Martin Rivas, hoy preso igual que él, como el líder operativo del grupo. Insistió en que fue él (Martin) quien coordinaba con los altos mandos, y ratificó que, inclusive, en una ocasión le presentó al entonces comandante general del Ejército, Nicolás Hermoza, en un almuerzo ofrecido en el Pentagonito a los Colina.
Durante siete horas y con lujo de detalles, Supo señaló que en sus incursiones, en Lima y en provincias, llevaban consigo palas, picos y cal, para enterrar a sus víctimas y desaparecerlas, aunque narró que en la matanza de seis miembros de la familia Ventosilla, en Huaura, no tuvieron tiempo de cavar las fosas porque ya había amanecido, por lo que dejaron los cuerpos expuestos.
Contó al tribunal que Colina asesinó al periodista Pedro Yauri, y que uno de los agentes comentó que éste hombre había sido "valiente" por preferir morir antes de autoincriminarse.
EL ENSAYO
El ex agente reveló que el escuadrón ensayó ocho veces la incursión al solar de Barrios Altos, en 1991. Declaró que dichas prácticas se realizaron "en seco", es decir sin armas, en una instalación militar en la playa La Tiza, bajo la conducción de Martin.
Recordó que cuando le reclamaron a Martin por el asesinato del niño de ocho años, éste los conminó. "De aquí nadie sale vivo", les dijo, anticipándose a una eventual renuncia de sus subordinados.
El testigo manifestó, además, que Martin recibió de un superior la "luz verde" para intervenir en Barrios Altos, pero aseguró desconocer de quién se trataba. Según dijo, él se encargó de conducir una de las camionetas en las que llegaron y se marcharon los Colina, y comentó que se encontraba tan nervioso que estuvo a punto de estrellar el carro.
Martin -recordó- lo tranquilizó diciéndole: "Ya todo pasó", y se detuvo en una tienda para comprar cervezas para que se calmara. Los Colina se dirigieron nuevamente a la playa La Tiza para celebrar, el día de la matanza, el 3 de noviembre de 1991, el cumpleaños de Martin, relató.
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