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Semanario Brecha, Uruguay 05-01-2006 http://www.brecha.com.uy Otra huida anunciadaManuel Cordero, el ex torturador del Ejército uruguayo que pasó por el centro clandestino de detención argentino Automotores Orletti, ya estaría en Paraguay, “y no descartamos que pueda haber cruzado la frontera en Formosa (Argentina)”, aseguró a BRECHA un oficial de la justicia federal argentina que investiga el Plan Cóndor.
La Secretaría de Derechos Humanos de Argentina facilitó información del Archivo Nacional de la Memoria para armar el rompecabezas. Cordero, acusado de cometer crímenes de lesa humanidad, había solicitado asilo político en Brasil a través de un hábeas corpus para sortear el pedido de extradición del juez federal argentino Guillermo Montenegro. Cordero huyó a Brasil en 2004 y se radicó en la ciudad de Livramento con el fin de evitar comparecer ante el juez uruguayo Pedro Hackenbruck por haber reivindicado la tortura en una entrevista periodística. Allí, en Livramento, Cordero había hecho un poder a nombre de Simao Moreira Monteiro, uruguayo residente en Rivera, otorgándole “amplios e ilimitados poderes para administrar sus negocios”, lo que incluía cobrar sus pensiones militares (véase BRECHA, 18-III-05). Lo demás parece ser apenas una cortina de humo. En setiembre de 2004 Cordero se presentó ante la Policía Federal de Santa Ana do Livramento para tramitar su permanencia legal, y un día después de firmar el poder en favor de Simao Moreira se declaró un perseguido político y pidió refugio en Brasil. Tramitó una solicitud formal ante el Comité Nacional para los Refugiados, dependiente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. El abogado brasileño de Cordero, Julio Favero, había presentado un recurso de hábeas corpus, que le fue negado el 16 de noviembre último por el ministro del Supremo Tribunal Federal Carlos Brito, quien consideró que no había mérito para dar protección al militar prófugo. El 22 de diciembre la Corte brasileña negó la adjudicación anticipada del hábeas corpus y envió el expediente al procurador general de la República para que diera vista fiscal y se pronunciara sobre el caso. Desde ese momento Cordero no respondió a ninguna de las citaciones de las que fue notificado, y todas las miradas apuntan a su huida hacia Paraguay. En Asunción aún funcionan y tienen su domicilio algunas de las oficinas y reparticiones accesorias que en los años setenta sirvieron a la coordinación de los servicios de inteligencia regionales que conformaron el Plan Cóndor. Miguel Ángel Furci, el represor apropiador de Mariana Zaffaroni, recurrió a esa logia oscura en su paso por Paraguay, y el ex torturador Samuel Miara, quien se apropió de los mellizos Regiardo Toloza, también se sirvió de ellos. Los datos surgen de un análisis realizado por el Archivo Nacional de la Memoria, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos argentina, y los investigadores de la oficina del juez Montenegro. En febrero habrá allí una intensa actividad para volver por Manuel Cordero. FK |