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{titleflag:cl}Radio Cooperativa, Chile
DD.HH.: Ropas y casi 300 osamentas fueron halladas en Rapel
Las pericias encargadas por el juez Solís, que se extendieron por tres meses, lograron recuperar incluso un anillo de compromiso usado por uno de los fusilados en el sector en 1973.
Dos cráneos y 295 fragmentos óseos, incluidas 76 piezas dentales, además de más de 300 ropas o accesorios de los fusilados en el sector del Lago Rapel en 1973 forman parte de los hallazgos de las diligencias ordenadas por el ministro Héctor Solís.
El detalle indica que se encontraron 225 restos de ropa, 62 botones, dos hebillas de cinturón, tres fragmentos de vidrios ópticos, un fragmento de marco de lentes, dos crucifijos, una prótesis dental, nueve broches, un cinturón y tres anillos, uno de ellos con una inscripción de compromiso.
Además, fueron halladas al menos 100 vainas de fusil y revólver, junto a 150 proyectiles percutados.
El ministro Solís dio por terminadas las pericias luego del catastro de los elementos encontrados, los que son considerados claves en el caso.
Los restos óseos, así como las ropas y el calzado, fueron trasladados a dependencias del Servicio Médico Legal (SML) para ser periciadas y determinar a qué personas corresponden.
Las diligencias datan de tres meses, con más de 25 peritos del SML, Carabineros e Investigaciones trabajaron en el fundo Cerro Alto, a más de un kilómetro del lago.
Según fuentes judiciales, ya se inició el contacto con los familiares de los ejecutados de Paine, para coordinar el proceso de comparación de ADN que permita la identificación de los restos. (Cooperativa.cl)
La Nación , Chile
Juez ordenó enviar restos al SML para que se comparen con muestras de banco de ADN
Con hallazgo de 295 fragmentos óseos acaba búsqueda de desaparecidos
El ministro en visita Héctor Solís, a cargo del caso Paine, también pidió realizar peritajes a 311 evidencias culturales, luego que el equipo que trabajó con él encontrara trozos de tela, botones, fragmentos de vidrios ópticos, anillos y broches en el sector del Lago Rapel.
Por Andrea Chaparro
Con el hallazgo de 295 piezas óseas acabó la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos de Paine que encabezaba desde septiembre pasado el ministro en visita Héctor Solís en cercanías de la Quebrada de los Arrayanes, sector de Los Quillayes, en la zona del Lago Rapel.
Las diligencias terminaron el 26 de octubre y el juez ordenó de inmediato enviar estos restos al Servicio Médico Legal (SML) para que se comparen con las muestras guardadas en el banco de ADN.
Al respecto, el director del organismo forense, Patricio Bustos, sostuvo que "obviamente que encontrar osamentas que correspondan al tiempo en que hubo víctimas de la dictadura y que estén siendo buscados por ministros a cargo de distintas causas de derechos humanos es un tema muy importante".
Sobre el plazo en que habrá resultados concretos, expresó que "lo haremos en el menor tiempo posible, pero con la calidad técnica acreditada internacionalmente que esta situación amerita".
Añadió que el SML está capacitado para hacer el análisis que permitirá determinar la data de los restos y si efectivamente pertenecen o no a víctimas del régimen militar.
"Realizaremos todo el trabajo que podamos hacer en nuestro país y luego de ello se recurrirá a un laboratorio internacional", precisó Bustos.
El juez Solís pidió al organismo elaborar un preinforme con las conclusiones a las que lleguen tras estudiar las muestras.
Evidencia cultural
El equipo dirigido por el magistrado también consiguió 311 evidencias culturales como trozos de tela, botones, fragmentos de vidrios ópticos, anillos y broches. El juez ordenó periciar estos elementos.
A ellos, se agregan al menos 100 vainillas de fusil y revólver y otros 150 proyectiles percutados. Este material será analizado por el laboratorio de Carabineros de Chile.
Las pesquisas en el sector de Rapel las realizó un equipo compuesto por cerca de 20 personas pertenecientes al Laboratorio de Criminalística de la Policía de Investigaciones y profesionales del SML.
Querellantes cautos
Pese a la gran cantidad de evidencia encontrada, los querellantes desde septiembre piden manejar la información con cautela, ya que en otras ocasiones ha habido problemas con la identificación de desaparecidos durante el régimen militar.
Los errores cometidos en la identificación de los restos en el caso Patio 29 han hecho que los familiares de las víctimas de delitos de lesa humanidad tomen con calma este tipo de antecedentes. LN
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