{titleflag:uy}PARTIDO POR LA VICTORIA DEL PUEBLO
FRENTE AMPLIO
DECLARACION PUBLICA
Montevideo, 27 de mayo de 2007
Ante los recientes pronunciamientos de jerarquías castrenses y la situación de los DDHH en nuestro país, el Partido por la Victoria del Pueblo desea dar a conocer su opinión:
1.- Cuando hablamos de NUNCA MAS, estamos reclamando, comprometiendo y convocando a un nunca más al terrorismo de Estado. Este es el carácter que tuvo esa consigna desde sus orígenes, al finalizar las dictaduras del Cono Sur, ante el conocimiento por parte del conjunto de la ciudadanía, de las graves violaciones a los derechos humanos en las que habían incurrido los gobiernos de facto. Rechazamos toda convocatoria que pretenda equiparar victimas y victimarios, torturadores y torturados, luchadores sociales y políticos con represores y golpistas.
2.- Cuando reclamamos justicia estamos lejos de los sentimientos de venganza que nos atribuyen los discursos derechistas. Por el contrario, reclamamos el ejercicio de uno de los poderes del Estado, al que ninguna democracia puede renunciar si quiere considerarse tal. La ley de Caducidad consagra esa impunidad inconstitucional y antidemocrática y por eso luchamos para declararla nula. Reclamamos algo que nuestros compañeros desaparecidos no tuvieron. Tampoco hubo para ellos clemencia, ni se curaron sus heridas ni se respetó a los prisioneros como lo reclamaba José Artigas y lo recordara en su discurso, el Comandante en Jefe Rosales, el 18 de mayo próximo pasado.
3.- Repudiamos un pronunciamiento que reivindica el accionar represivo del Ejercito durante la dictadura y por lo tanto al golpe de estado, el arrasamiento de las libertades democráticas y el régimen de terror impuesto. El ejército uruguayo no fue ni debe ser "uno solo en el tiempo". Debe marcar un antes y un después de la dictadura. Es imprescindible que revise la Doctrina de Seguridad Nacional que justificó las atrocidades cometidas.
4.- Nuestro ejército debe cesar en su defensa de los mandos que ordenaron las torturas masivas, las desapariciones, los asesinatos, las violaciones a los derechos democráticos y por el contrario honrar a Generales como Seregni y Licandro que enfrentaron a la dictadura con el riesgo de su vida y su libertad.
5.- Las "eventuales acciones individuales incorrectas" que reconoce Rosales fueron impulsadas por los mandos y eso las convierte en institucionales. No pueden ser "atributos morales y espirituales" enseñar y practicar la tortura, ni las desapariciones de niños, mujeres y hombres, ni los asesinatos masivos. Todas acciones para las que fue necesario la estrecha coordinación de las tres fuerzas dentro del país y en toda la región.
6.- La dignidad y el orgullo de las Fuerzas Armadas solo pueden provenir de mirar con coraje su pasado hacer las autocríticas imprescindibles y desarrollarse en el respeto de los valores humanos y democráticos, asumiendo que ninguna circunstancia justifica el avasallamiento de las instituciones democráticas.
7.- Las denuncias sobre múltiples traslados de detenidos a nuestro país, muchos de ellos compañeros del PVP, y su desaparición dentro de nuestro país, pone en evidencia la mentira y el ocultamiento que mantienen las Fuerzas Armadas sobre los hechos. Un régimen democrático no puede aceptar esta conducta de sus instituciones militares. La justicia debe poder actuar para asegurar la verdad y la justicia.
PARTIDO POR LA VICTORIA DEL PUEBLO
CARLOS COITIÑO
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