{titleflag:ar}Boletín Electrónico de noticias y actividades de la AEDD nro 325
Asociación de ex Detenidos Desaparecidos
Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires, 4 de abril de 2007
Sra. Ministra de Defensa
Nilda Garré
S/D
De nuestra consideración:
Nos dirigimos a Ud. a fin de manifestar nuestro más enérgico repudio al proyecto originado en su ministerio de acondicionar un pabellón en el Regimiento Nº 7 de La Plata para alojar a integrantes de las fuerzas de seguridad procesados por delitos de lesa humanidad y le solicitamos lo deje sin efecto a la brevedad.
Como Ud. seguramente sabe, entre los años 1976 y 1979 funcionó en dicho predio -en los edificios que formaron parte del casco de la estancia La Armonía- el Centro Clandestino de Detención denominado Pozo de Arana.
Las investigaciones realizadas por nuestra Asociación respecto de los CCD que funcionaron en la zona de Arana fueron aportadas a la justicia el 29 de junio de 2000, en el marco del Juicio por la Verdad que se sustancia ante la Cámara Federal de La Plata y basándose en el mismo trabajo, el 26 de marzo de 2003 el fiscal Félix Crous inició una causa penal que está actualmente en trámite en el Juzgado Federal Nº 3 de la misma ciudad.
En el punto referido a Ubicación y Descripción de los Centros de Detención el Trabajo de Recopilación de Datos mencionado y que ponemos a su disposición, dice lo siguiente:
En este punto es necesario precisar que, debido a que la CONADEP hace una inspección ocular en el Destacamento de Arana en el año 1984, durante mucho tiempo se supuso que ése era el único establecimiento que funcionó como campo de concentración en la localidad de Arana. Sin embargo, en una publicación del mismo año de organismos de DDHH de La Plata ya se menciona la existencia de dos lugares: el Destacamento y el Pozo de Arana y se ubica este último en las calles 140 y 635.
Este dato, de conocimiento de muchas personas, a juzgar por los testimonios de vecinos recogidos por la AEDD en el último año, pasó inadvertido durante mucho tiempo. De hecho, varios sobrevivientes reconocen con certeza ante la CONADEP el plano del Destacamento que se les presenta, como el lugar donde estuvieron secuestrados. Otros, por la circunstancia de que ambos centros de detención presentaban algunas características similares y porque elementos tales como "por dichos de otros detenidos y de los captores; estaba en el campo, fuera de la ciudad; se oían aviones y el paso de un tren" les permitieron saber que estaban en la zona de Arana, afirmaron haber estado recluidos en el supuesto único campo de concentración de la zona: el Destacamento.
A partir del testimonio de Jorge Julio López ante la CF de LP, se tiene la certeza de que existió más de un centro en Arana, sin poder precisar a la fecha, cuantos hubo. Confirma sus dichos el cotejo más minucioso de otros testimonios que agregan: "era un casa de campo; había un gran salón, se trataba de una casona vieja; una habitación con ventanas grandes" y otros detalles que se mencionan en el Anexo correspondiente a este tema.
Sin duda, el Destacamento fue uno de los lugares de detención clandestina y otro funcionó en lo que fuera el casco de la Estancia La Armonía, hoy demolido, y que estaba ubicado en el predio que en la actualidad ocupa el Regimiento 7 de Infantería del Ejército Argentino, hecho que abona la hipótesis. Hasta el momento ha sido infructuosa la búsqueda de antecedentes y planos del lugar en los organismos estatales de registro de la propiedad y regulación de la construcción. No obstante, la AEDD ha podido confirmar que la Estancia La Armonía pasó a manos del Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires y luego al Ejército Argentino.
La descripción del lugar realizada por la Sra. Ana María Mosquera de Villarreal -ex propietaria- nos ha permitido reconstruir al menos parcialmente la distribución de locales y confirmar algunas características mencionadas en los testimonios de los sobrevivientes. Sin embargo, aún restan muchas contradicciones cuya resolución necesita de la acción de la justicia.
Por el momento aportamos los siguientes datos acerca de las diversas edificaciones que conformaban el casco de la Estancia La Armonía. Una casona principal con planta en forma de C, amplia y con galería externa; adosado a ella un galpón de la época de Rosas -tal como manifestara en su declaración Julio López- también con galería externa; una casa secundaria a la que se accedía por escalones y un porche; una capilla con cielorraso bombé y habitaciones anexas; una escuela; una pileta de natación. Se adjunta a este trabajo (Anexo I) copia de una foto aérea de la época en la que es posible identificar alguno de estos locales, fotos familiares del exterior del casco y esquemas de la distribución interior de la casa principal, la casa secundaria y la capilla, realizados por la AEDD a partir de los dichos de la Sra. de Villarreal.
Da la impresión de que varios de esos locales de La Armonía fueron utilizados para alojar prisioneros, tal como surge de la recopilación que se presenta en el Anexo I de párrafos textuales extraídos de los testimonios de sobrevivientes que sirven de base a este trabajo, en los que se describe el edificio, las instalaciones y la rutina.
Posteriormente a la presentación de este informe la Cámara Federal de La Plata realizó, junto a sobrevivientes, una inspección ocular en el predio. Aunque por razones obvias no les fue posible reconocer la edificación, los sobrevivientes sí manifestaron que las características del camino recorrido desde la ruta hasta las instalaciones del Regimiento, coincidía con sus recuerdos.
Poco tiempo después de dicha inspección, la AEDD recibió un testimonio de una persona que trabajó en la construcción del Regimiento 7 quien afirma que durante la excavación correspondiente a uno de los edificios se encontraron gran cantidad de restos humanos y que ante el hallazgo, se produjo una discusión entre el responsable de la empresa constructora y el Jefe del Regimiento. El primero quiso suspender el trabajo mientras el segundo insistió en que se continuara ordenándole que construyera una losa de cemento armado por encima de los restos, cosa que finalmente se hizo. Lamentablemente el testimoniante aún no está dispuesto a ratificar sus dichos en sede judicial por temor a las represalias.
Lo antedicho es motivo más que suficiente para que el proyecto de marras sea inaceptable.
Sin embargo, no es la única causa de nuestra firme oposición al proyecto. De concretarse, los genocidas seguirán siendo beneficiados con condiciones de detención sustancialmente mejores que los demás presos que se hacinan en cárceles comunes, a pocos metros de sus colegas en actividad y con la posibilidad cierta de que la convivencia les permita, al igual que a los represores recluidos en el complejo penitenciario de Marcos Paz, organizarse y planificar amenazas, intimidaciones y agresiones.
Teniendo en cuenta que el propio Presidente de la Nación ha reconocido públicamente que los responsables de la desaparición de nuestro compañero Jorge Julio López son efectivos retirados o en actividad de las fuerzas armadas y de seguridad, resulta inadmisible que se pretenda recluir a una cantidad importante de genocidas en un único pabellón, facilitando la repetición de hechos similares.
Reiteramos que los procesados por delitos de lesa humanidad deben ser distribuidos en las cárceles comunes de todo el país y con las mismas condiciones que los demás presos, sin beneficios de ningún tipo.
Saludamos a Ud.
ASOCIACIÓN DE EX DETENIDOS-DESAPARECIDOS
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