{titleflag:ar}Boletín Electrónico de noticias y actividades de la AEDD nro 323
Asociación de ex Detenidos Desaparecidos
Buenos Aires, Argentina
La Plata, 18 de abril de 2007
INTEGRANTES DE JUSTICIAYA LA PLATA DENUNCIAN:
A SIETE MESES DE LA DESAPARICIÓN DE JORGE JULIO LÓPEZ
LA SITUACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL [1]
Julio López, testigo y querellante en el juicio en el que Miguel Etchecolatz fue condenado a cadena perpetua por los delitos cometidos en el marco del genocidio implementado en la Argentina por al dictadura cívico-militar del 76-83, desapareció el lunes 18 de Septiembre de 2006.
Los organismos que intervenían en ese juicio, presentaron un habeas corpus ese mismo día ante la justicia federal por ser ella la competente ante una desaparición de persona. Esa causa pasa a engrosarse con las numerosas amenazas que se reciben por esos días.
A su vez, la justicia provincial instruye una causa por “averiguación de paradero” de López.
I.-
CADÁVER ENCONTRADO EN PUNTA LARA
El
miércoles 20 de septiembre, a dos días del secuestro de Julio, apareció en la
localidad de Punta Lara, partido de Ensenada, un cadáver calcinado.
Una
persona que dijo llamarse Victoria Huck y ser miembro de la policía bonaerense,
llamó al diario "Hoy" de La
Plata e informó que el cadáver encontrado "era el de Julio
López".
Los
organismos querellantes pusimos inmediatamente al tanto de ese hecho al
Gobernador de la
Pcia. de Buenos Aires Felipe Solá y al Ministro de Seguridad
provincial León Arslanián, quién a los pocos días nos dio como respuesta que se
le había preguntado a la Comisionado Huck (jefa Distrital La Plata) y ella dijo "que no había sido", sin que hasta el día de hoy se la haya
llamado a declarar en la causa judicial en la que se investiga la
desaparición de Julio López.
A
pesar de ello, tanto el Ministro Arslanián como el gobernador Solá, reconocieron
la íntima relación de la aparición del cadáver con la desaparición de López,
aceptando la hipótesis formulada por Justicia Ya! de que se trataba de un
mensaje mafioso, propio de la policía bonaerense, puesto que el cadáver
calcinado apareció un lugar emblemático donde aparecían cadáveres desde el año
1974.
Pero
dos días después comienza una operatoria para separar esos hechos (aparición del
cadáver con la desaparición de López) que incluye el ocultamiento a los organismos
querellantes de elementos que hubieran facilitado la identificación del cadáver
y circunstancias que rodearon esa muerte.
El
horario de la muerte de esa persona coincide con el de la lectura del veredicto en el juicio
a Miguel Etchecolatz.
Recién
seis meses después, y fortuitamente, pudimos tomar conocimiento de que dos
guardaparques habían declarado en la madrugada del 22 de septiembre de 2006 ante
la Delegación
Departamental de Investigaciones (DDI), que en el anochecer del
19 de septiembre, un automóvil había ingresado al lugar donde luego se encontró
el cadáver, aportando un identikit
(el 20 de septiembre en la camioneta de la policía científica de la policía
bonaerense que se acercó al lugar del hecho) de las dos personas que ocupaban el
auto y la descripción de dicho vehículo.
Debemos
decir que desconocemos si esas declaraciones constan en la causa sobre la
averiguación de la identidad del cadáver hallado, ya que a pesar de nuestros
intentos, no se nos ha permitido verla.
A
instancias de esta parte, los dos testigos declararon ante la justicia federal a
fines de marzo del corriente año, en la causa por la desaparición de Julio
López.
Tenemos
que destacar que nunca se cumplió con el pedido de estas querellas de adjuntar
la desgrabación de la llamada recibida al teléfono de emergencias
"911" en
que dejaron indicado el lugar para que el cadáver sea encontrado. Asimismo,
hemos solicitamos que se nos permita escuchar la voz y poder cotejarla con una
llamada anónima que recibió la Sra. Nilda Eloy el mismo día.
Los
tres llamados -al 911, llamado a Nilda Eloy y llamado al diario Hoy- fueron
realizados por una mujer.
II.- LA CAUSA EN LA JUSTICIA
PROVINCIAL
Intervinieron:
- Juzgado
de Garantías Nº 4,
a cargo de la Dra. Marcela Garmendia
- Fiscalía
Nº 3, a
cargo de los Dr. Marcelo Martini y Javier
Berlingieri.
Durante
los tres meses en que la causa transitó en la justicia provincial, se siguió una
línea de investigación, determinada políticamente, tendiente a instalar la idea
del extravío o la ausencia
voluntaria de Jorge Julio López, haciendo caso omiso al planteo de los
organismos querellantes de que se trataba de un secuestro político,
desperdiciándose así, los momentos más importantes para resolver un caso de este
tipo que son, justamente, los inmediatamente posteriores al hecho.
Una
de las consecuencia que el rechazo de esa hipótesis tuvo fue que la
investigación sobre los represores nombrados por Julio López en su testimonio
durante el juicio a Etchecolatz, fue llevada adelante por el Ministerio de
Seguridad de la
Provincia de Buenos Aires y la SIDE en forma muy poco seria, según lo que se
plasma en la causa. Se basó en datos
extraídos de la guía telefónica y de preguntas genéricas realizadas a
vecinos.( Cuerpo denominado "anexo SIDE")
Mientras
tanto, la Policía
Federal reconoció por escrito que nunca investigó a esos
represores, y por otra parte, tomaron 600 declaraciones que no adjuntaron a la
causa. (Expediente de Exposiciones de la Policía Federal
352-21-006.035/2
2006)
Cada
vez que esta parte se presentó al fiscal provincial Martini, su respuesta fue:
"la causa la tiene la DDI", el organismo que dependió de Etchecolatz
durante la dictadura y en el que muchos de sus subordinados siguen en
funciones.
La
SIDE,
la bonaerense y la
Federal, actuaron SIN CONTROL JUDICIAL y sin compartir entre
las distintas fuerzas la información obtenida, pudiendo observarse serias
superposiciones y contradicciones entre ellas.
A
modo de ejemplo, se hallan dos
declaraciones de un mismo testigo. Una consta en el legajo de
la SIDE, otra en
el informe de la
Policía Federal . Nunca declaró en la Justicia
Provincial. Y los dichos en ambas declaraciones son
contradictorios. (Fs. 57 cuerpo 4 Expediente de Exposiciones de la Policía Federal
352-21-006.035/2
2006)
En
esta etapa podemos observar rastrillajes
sin ningún criterio que obedecían a llamados anónimos al 911 y denuncias de
vecinos, por más alocadas que resultaran: videntes, pendulistas,
etc.
Un
hecho importante es que, a pocos días de la desaparición de López, en dos
procedimientos diferentes con perros de la policía provincial en la primera
oportunidad y de la policía federal en la segunda, los perros marcan un rastro de López en la puerta de
una vivienda ubicada a 8 cuadras de su casa. Notablemente, se restringe la
investigación al funcionamiento de esa vivienda y no se amplía al de las casas
linderas.
Sobre
las llaves de Julio López que
aparecieron en el jardín de su casa en el mes de noviembre, tenemos también que
hacer una apreciación. Las pericias que hay en la causa realizadas por
Gendarmería y por policía bonaerense son contradictorias. Una, dice que las
llaves llevaban poco tiempo en el jardín al momento de ser halladas; la otra,
afirma que hacía más de tres meses que estaban a la intemperie. Es claro que
cualquiera de las dos versiones demuestran grandes deficiencias. Si las llaves
fueron arrojadas horas antes de ser encontradas, se evidencia que la casa estaba
siendo custodiada de manera totalmente insuficiente o que quienes la custodian
son cómplices de quienes arrojaron las llaves. Si las llaves estuvieron siempre
allí y nadie las encontró, se trasluce que no se realizó una pesquisa
mínimamente sería del lugar donde Julio fue secuestrado, su casa.
Por
eso decimos, o se "plantaron" las llaves delante de las fuerzas de seguridad o
éstas no hicieron correctamente el rastrillaje de la zona.
III.-
IRREGULARIDADES DEL PROCEDIMIENTO ATALAYA
El
día 23 de septiembre, a solo 5 días de la desaparición de Julio López y sin que
de la causa surjan motivos suficientes, se realiza un operativo con perros en la zona de
Atalaya, localidad del partido de Magdalena.
En
esta "actuación" participaron cinco policías, tres de la División Canes y dos
de la
Comisaría 3ra. de Los Hornos, éstos, en un auto sin
identificación y con ropas de civil. Inexplicablemente, aún hoy se desconoce la identidad de estos dos
agentes, a pesar de habérseles tomado declaración e interrogado al respecto
a los restantes policías que tomaron parte en el procedimiento y al titular de
la Comisaría
3ra., capitán Eduardo Zaffino, quien reconoció haber ordenado la actuación de
los dos agentes.
Según
los testimonios policiales los perros se dirigieron desde la ruta directamente
hasta la finca del Sr. Rubén Darío Durso, Delegado Municipal de Atalaya. (Fs.
168 y siguientes I.P.P 316. 829, causa
provincial)
Violando
las más elementales normas de procedimiento, más aún cuando un rastro da
positivo, los policías reconocen que aceptaron la invitación a merendar en el
interior de la vivienda y que estuvieron allí durante una hora mientras los
perros quedaron fuera de la finca.
Según
los dichos posteriores del Sr. Durso, uno de los policías que merendó en su
casa, llevaba en su cintura una
zapatilla de López que se utilizaba para orientar a los canes. Esta
afirmación es negada por los policías que declaran.
Terminada
la merienda, los policías de la División Canes se retiran mientras que los ignotos
policías de la
Comisaría 3ra. se quedan "de consigna" en el exterior de la
finca.
De
la actividad no se labró acta, lo que demuestra la clara intención de encubrir
el irregular accionar policial.
Posteriormente,
en horas de la noche, se constituyó en la casa del Sr. Durso, una mega-comisión supuestamente integrada
por, entre otros, los fiscales Marcelo Martini y Javier Berlingieri, la jefa de
la Departamental
La Plata, Victoria Huck, el jefe de la Distrital La Plata,
Marcelo Medoro, el titular de la Comisaría 3ra, capitán Zaffino con el apoyo de
helicópteros y los perros que participaron en el operativo de la tarde.
Ingresan
a la vivienda y los perros reconocen
lugares, prendas y un colchón con rastros de López. Luego comienzan a seguir
un rastro que los lleva al campo de enfrente. Increíblemente, la policía y los
fiscales deciden detener el rastrillaje argumentando "lo
tupido de la vegetación y la oscuridad reinante".
También
el acta es irregular, tanto en los horarios que describe como en el hecho de no
estar firmada ni por los fiscales ni por las autoridades
policiales.
Al
Sr. Durso no se le tomó declaración hasta un mes después y ante la aparición de
una nota periodística en una página de internet. En esa declaración se lo
interroga sobre cuestiones secundarias hechas públicas en la mencionada nota y
no sobre otras circunstancias que rodean su participación en la
causa.
Es
decir, el procedimiento de la tarde fue irregular y sin acta. El procedimiento
nocturno con acta pero irregular nuevamente. Entonces, se abren dos
posibilidades: la policía "plantó" una prueba o frustró la producción de la
misma.
Es
dable destacar que el capitán Zaffino, que ingresó a la policía bonaerense el 26 de febrero de 1980, que fue titular
de la
Comisaría 3ra. de Los Hornos desde junio de 2006 y que
participó de todas estas irregularidades, recién fue separado de la policía en
enero de este año, por encubrir el fusilamiento del joven Darián Barzabal dentro
un móvil policial de su comisaría.
También
señalamos que el funcionario policial designado por el Ministerio de Seguridad
de la provincia de Buenos Aires para dirigir la investigación del "caso López"
fue en esta etapa, el Superintendente Roberto Silva, ingresado a la policía el
1º de marzo de
1977
III.-
COMPETENCIA
Ante
la insistencia de Justicia Ya! de que la causa pase a la justicia federal para
que el hecho sea investigado como desaparición de persona, se plantea un
conflicto de competencia que es resuelto por la Corte Suprema de
Justicia de la
Nación con más de 20 días de retraso ya que la jueza provincial
Dra. Garmendia, retiene la causa indebidamente.
Entre
otros funcionarios nacionales y provinciales que se pronunciaron sobre el tema,
el Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, opina públicamente
que la causa debe quedar en el ámbito de la justicia provincial.
A tres meses de la desaparición de Julio
López, el Procurador General de la Nación, Esteban Righi (quien obligatoriamente debe
expedirse antes que la
Corte resuelva), en su dictamen se opuso al pase de la causa a
la justicia federal alegando la inexistencia de elementos para afirmar que López
hubiera sido víctima de algún delito. A pesar de ello, la Corte dispuso su pase al
fuero federal.
IV.-
ACTUACIÓN DE LA
JUSTICIA FEDERAL
Intervienen:
- Juzgado
Federal Nº 3., a cargo del Dr. Arnaldo Corazza
- Fiscalía
Nº 1, a
cargo del Dr. Sergio Franco
Una
vez radicada la causa en la justicia federal y a pesar de las manifiestas
irregularidades, el juez Corazza continúa delegando la investigación en la
policía federal, la provincial y la SIDE sin dirigirla ni siquiera controlarla. Su
manifiesta inactividad se agrava con la absoluta ausencia del fiscal: en los
cuatro meses que lleva el expediente en su ámbito no ha impulsado ninguna línea
de investigación, incumpliendo sus obligaciones como representante del
Ministerio Público.
Solo
ante el pedido de esta parte querellante, el juez se anoticia de la existencia
de un expediente paralelo que
constaba de diez cuerpos (más de 2.000 fojas) y que estaba en poder de
la Delegación
La Plata de la Policía Federal, a cargo del Comisario José
Antonio Guardabassi. Esos cuerpos incluían entre otras cosas, las 600
declaraciones tomadas por la
Federal (anteriormente citadas), tareas de inteligencia,
procedimientos en Atalaya, etc. El juez Corazza solicita que se le remita el
expediente, medida que inicialmente es resistida por la policía Federal, la que
se niega a dar vista a esta parte y a enviar el original al
juez.
Idéntica
situación se produjo con materiales resultantes de investigaciones paralelas realizadas
por la policía provincial. Ante nuestros insistentes reclamos, y recién a fines
de diciembre de 2006, se adjuntaron a la causa federal informes acerca de cruces
telefónicos, organigramas con datos de las personas investigadas y una gruesa
carpeta sobre las visitas que recibieron los represores recluidos en el penal de
Marcos Paz entre septiembre y diciembre de 2006. No consta en el expediente que
el juez haya realizado un análisis serio de esta
información.
Entre
otras medidas, esta parte solicitó al juez que requiriera a la SIDE todo el material que
resultara de sus tareas de inteligencia en previsión de la realización del
juicio de Etchecolatz. La
SIDE niega haber efectuado tareas de inteligencia respecto de
ese juicio pero, sugestivamente, envía un informe sobre el futuro juicio oral al
capellán de la bonaerense Christian Von
Wernich con un contenido claramente intimidatorio.
Otro
hecho de suma gravedad es que sin notificar al juez federal, la SIDE entrega a familiares y
allegados de López, una flota de
teléfonos celulares y radio Nextel, entorpeciendo notablemente la
investigación (escuchas y cruces telefónicos, medidas básicas en la
investigación de un secuestro).
Constan
en la causa detalladísimos informes de inteligencia llevados a cabo por
la SIDE durante
el año pasado respecto de familiares, vecinos y amigos de López pero,
sorprendentemente, ese organismo no aporta ningún informe sobre investigaciones
al entorno de
Etchecolatz.
Es
notorio que desde hace, como mínimo, cuatro meses la SIDE no entrega ningún otro
dato a la causa.
También
debemos denunciar que existe una mecánica de "blanqueo" en la causa
judicial de las investigaciones realizadas en forma paralela por las fuerzas de
seguridad e inteligencia que solo a partir de nuestros reclamos específicos son
ingresadas al expediente. Un ejemplo concreto es el caso de una importante pista
aportada por Justicia Ya! Recién después de nuestra denuncia, el Ministerio de
Seguridad "blanquea" la existencia de información sobre el tema y lo hace en
forma parcial. Teniendo en cuenta que esa pista involucra a miembros de fuerzas
armadas y de seguridad, resulta paradójico que los investigadores, sin control
judicial, sean los mismos posibles implicados. De hecho, esta parte querellante
encontró y denunció que una de las personas investigadas tiene relación familiar
con miembros de la fuerza en actividad con acceso a la causa.
Hasta
hoy no se ha plasmado ningún avance en la referida pista.
¿Podemos
creer que no tienen más información?
Cabe
destacar que la dirección de esa investigación le fue asignada a Oscar Alberto
Farinelli, quien ingresó a la policía bonaerense el 12 de marzo de 1973, se
retiró el 4 de febrero de 1975 y se reincorporó el 17 de junio de 1976.
A partir de esa
fecha, hizo toda su carrera en la Dirección General de Inteligencia (DIPBA) con lo
que estaba en esa función cuando López fue secuestrado y desaparecido
por primera vez. Llegó a Jefe de esa Dirección en 1997 y actualmente sigue
siendo titular de un organismo de similares funciones, la Superintendencia
de Evaluación de la
Información para la Prevención del Delito. (Foja 1, Cuerpo 1
anexo"Policias en actividad que prestaron servicio durante
76/83")
Al
mismo tiempo, algunas otras líneas de investigación derivadas de testimonios
inverosímiles ocupan cientos de fojas. Es necesario destacar un caso
surrealista: el 25 de diciembre de 2006 se realizó un procedimiento en base a
las declaraciones de una persona de origen peruano, residente en Argentina,
quien se comunicó telefónicamente con una amiga que vive en Perú la que, según
el declarante, por la noches se
convierte en águila. En uno de sus vuelos nocturnos la mujer-pájaro avistó a
Julio López en un campo cercano a La Plata. Esta declaración provocó la movilización de
tres comisarías y un procedimiento que incluyó decenas de traslados, móviles,
identificación de personas y declaraciones testimoniales. Esta querella
presenció el testimonio del Capitán Walter Maidana, quién justificó lo actuado
con total impunidad. (Fs. 630 y siguientes, causa Federal)
Asimismo,
hay agregados a la causa varios testimonios que tratan de ingresar datos para
desprestigiar a los organismos o sembrar pistas distractivas o buscando
recompensa.
Y
en el otro extremo, nadie se preocupa por llamar a declarar, por ejemplo, al
periodista de la agencia alemana DPA que sobre el final del año pasado dijo que
tenía datos sobre el supuesto asesinato de Julio López.
Como
decíamos, son muchas las líneas irrisorias en las que se vuelca un gran
despliegue e interés investigativo. En cambio, las que aparecen como más serias
entran rápidamente en una meseta sin que
quede claro por qué se abandonan o se paralizan. Solo por citar un ejemplo
significativo, los policías denunciados por Jorge Julio López no fueron
investigados, en algunos casos no se sabe donde viven ni siquiera, si
viven.
V.-
REQUISA EN EL PENAL DE MARCOS PAZ
Desde
el primer momento, Justicia Ya! sostuvo que había que investigar a los
represores recluidos en el penal federal de Marcos Paz y solicitó que el juez
realizara un allanamiento.
Sin
embargo, el procedimiento se realizó seis meses después y en las peores
condiciones. El juez Corazza resolvió no realizar un allanamiento, medida
judicial que se lleva a cabo sin previo aviso al Servicio Penitenciario Federal,
en la que puede participar el juez y la querella. En cambio, diez días antes se
reunió con el Ministro de Justicia de la Nación pidiéndole que se hiciera cargo del
operativo. El resultado fue que el 23 de marzo -fecha significativa- se realizó
una requisa a cargo del Servicio Penitenciario Federal, sin la presencia del juez ni de ningún otro
funcionario judicial y con participación de integrantes de la SIDE, la Policía Federal y
la Policía
Bonaerense.
Según
trascendió por medios periodísticos, los reclusos sabían con 48 hs. de anticipación que se
realizaría dicha requisa, información que se confirma con el hecho de que se
secuestra una gran cantidad de tarjetas de telefonía celular pero ningún
teléfono para su utilización. Por otra parte, la agencia estatal TELAM informó a
las abogadas de la querella que a la misma hora que comenzó el operativo recibió
una llamada de la
Policía Federal anunciándolo. De hecho, la noticia tomó estado
público a los pocos minutos, con seguridad, mucho antes que los integrantes de
la comitiva llegaran a las celdas de los represores.
Agrava
aun más la situación si se tiene en cuenta que desde el 14 de marzo constaba en
la causa una denuncia -de la que tomó conocimiento al día siguiente el Ministro
de Justicia de la
Nación- sobre el trato
preferencial que en el penal de Marcos Paz reciben los represores en
relación a los demás internos. Ni el juez Corazza ni el Ministro Iribarne
tomaron ninguna medida al respecto, por el contrario, permitieron que la requisa
quedara a cargo de los denunciados Recién al hacerse público, se destituyó al
responsable del penal.
VI.-
PRIMERAS CONCLUSIONES
El
gobernador de la
Provincia de Buenos Aires, Felipe Solá sostuvo que "López es el primer desaparecido en
democracia".
El
Ministro del Interior, Aníbal Fernández, sigue reivindicando la acción de sus
doce brigadas aunque pide la ayuda de Dios y la Virgen para encontrar a
López.
La
senadora Cristina Fernández de Kirchner manifestó en París la enorme
preocupación del gobierno.
El
Subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Rodolfo Mattarolo, admitió ante
la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, que López está
desaparecido.
El
presidente de la
Nación, Néstor Kirchner, reconoció por cadena nacional y ante
la Asamblea
Legislativa que López fue secuestrado por grupos integrados por
personal de las fuerzas de seguridad en actividad y
retirados.
Sin
embargo, estas declamaciones no se condicen con la realidad de la causa judicial
donde no se tomaron las más elementales medidas:
No
se creó un equipo que se dedique específicamente al Caso
López.
No
hay un solo funcionario judicial dedicado exclusivamente a esta
causa.
No
se ha garantizado siquiera la lectura completa del
expediente.
No
se controla el cumplimiento de la prueba ni el accionar de las fuerzas de
seguridad y de inteligencia.
No
existe quien impulse medidas de prueba más allá de los
querellantes.
Ni
siquiera se ha cambiado todavía la carátula a desaparición forzada de persona.
A
siete meses de la desaparición de Julio López y con esta realidad:
¿Alguien
puede creer que así se va a encontrar a Julio y a los responsables de su
secuestro?
¿Alguien
puede creer que las fuerzas de seguridad van a investigar a las fuerzas de
seguridad?
Las organizaciones firmantes, integrantes de
Justicia Ya! La
Plata, nos vemos en la obligación de denunciar esta situación,
en la que por acción u omisión según el caso, lo único que se termina generando,
es más impunidad.
EXIGIMOS
AL GOBIERNO: APARICIÓN CON VIDA YA! DE JORGE JULIO LÓPEZ Y CASTIGO A LOS
RESPONSABLES DE SU DESAPARICIÓN.-
ASOCIACIÓN
ANAHÍ
ASOCIACIÓN
DE EX DETENIDOS-DESAPARECIDOS (AEDD)
ATULP -
ASOCIACIÓN DE TRABAJADORES DE LA
UNIVERSIDAD DE LA PLATA
CENTRO
POR LOS DERECHOS HUMANOS HERMANOS ZARAGOZA
CENTRO
DE PROFESIONALES POR LOS DERECHOS HUMANOS (CEPRODH)
CTA
LA PLATA,
BERISSO Y ENSENADA
FAMILIARES
DE DESAPARECIDOS -
LA
PLATA
FIDELA
- FUNDACION INVESTIGACION Y DEFENSA LEGAL ARGENTINA
FULP -
FEDERACION UNIVERSITARIA LA
PLATA
HIJOS
- LA
PLATA
LIBERPUEBLO
LIGA
ARGENTINA POR LOS DERECHOS DEL HOMBRE
MADRES
DE PLAZA DE MAYO - LA PLATA
[1] Aclaramos que nos vemos
imposibilitados
de manifestar determinados puntos del procedimiento ya que pueden afectar el
desarrollo de la investigación.
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