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ARGENTINA: 43 Represores Prófugos Imprimir E-Mail
Enviado por Cristina MIHURA   
domingo, 11 de marzo de 2007

{titleflag:ar}Página 12, Argentina

INFORME ESPECIAL: LOS REPRESORES PROFUGOS

Una red de ojos anchos

Uno de siete represores con orden de captura jamás fue capturado y algunos llevan hasta 20 años prófugos. Estos 43 civiles, militares, policías y gendarmes acusados de crímenes de lesa humanidad la tienen fácil gracias a un sistema de responsabilidades confuso, a la desidia y la ceguera selectiva de las instituciones a las que pertenecieron.

Por Diego Martínez

En teoría las fuerzas de seguridad y el enorme aparato de inteligencia estatal los están buscando. En la práctica más de uno sonreirá, mate en mano, al leer esta nota y pensar en sus argucias cotidianas para burlar al Estado que hasta hoy, con fundamentos, consideran bobo. Según el programa Memoria y Lucha contra la Impunidad del Terrorismo de Estado del CELS, hay 43 prófugos en causas vinculadas al terrorismo de Estado. Teniendo en cuenta las 299 órdenes de captura dictadas por la Justicia (70 detenidos gozan de prisión domiciliaria y otros tantos son bien atendidos por subordinados en instalaciones de las Fuerzas Armadas), significa que uno de cada siete militares, marinos, aviadores, gendarmes, prefectos, penitenciarios, policías y colaboradores civiles acusados por delitos de lesa humanidad logran escabullirse de la Justicia. La lista incluye a un general ex gobernador, a apropiadores de bebés, asesinos célebres y torturadores rancios. Algunos llevan ya dos décadas huyendo de la Justicia. El tema, una preocupación histórica de los organismos de derechos humanos, forma parte desde esta semana de la agenda de la flamante Unidad Fiscal a cargo del fiscal general Jorge Auat, creada por la Procuración General de la Nación para promover y monitorear en todo el país las investigaciones sobre crímenes durante la última dictadura.

“No estaba prófugo. Siempre estuve en mi casa”, sostuvo el ex agente de inteligencia Raúl Guglielminetti, luego de ser detenido el 9 de agosto. Lo primero era mentira: desde fines de 2003 existía una orden de detención en su contra por crímenes cometidos en jurisdicción del Cuerpo I de Ejército. Lo segundo era cierto: todos los habitantes de Mercedes conocían al vecino de la casaquinta La Mapuche. Teóricamente la Policía Federal tenía en sus manos la orden de buscarlo. Pero fue necesario que el juez federal Daniel Rafecas diera instrucciones precisas sobre la ubicación del próspero empresario para que miembros de la División Investigación Federal de Fugitivos de Interpol golpearan las palmas al pie de su tranquera y al fin le informaran que quedaba detenido. El mismo plazo de tres años precisó el Estado para ubicar al ex agente Eduardo Alfredo Ruffo, prófugo con abundantes contactos en ambas márgenes del Río de la Plata.

¿Es o se hace?

Mientras sobrevivientes de centros clandestinos, familiares de desaparecidos y querellantes en general deben soportar la convivencia con los verdugos, un sondeo por juzgados, fiscalías y despachos oficiales sugiere conductas y visiones diversas sobre la responsabilidad de perseguir a imputados por delitos de lesa humanidad que burlan a la Justicia. Algunos fiscales consideran que la búsqueda es responsabilidad privativa del juez. Ciertos jueces consideran que al delegar la investigación en los fiscales no tienen por qué implementar medidas no solicitadas. Otros se toman su trabajo en serio y ordenan tareas de inteligencia cuyas resultados suelen superar sus expectativas. Las escuchas telefónicas que permitieron ubicar a los coroneles retirados Jorge Horacio Granada y Jorge Luis Arias Duval, prófugos desde hacía un año en la causa que investiga al Batallón de Inteligencia 601, derivó en el procesamiento por encubrimiento del ex subcomisario Luis Abelardo Patti.

La mayor parte de los magistrados se limita a notificar la búsqueda de paradero a la Policía Federal, la Dirección de Migraciones y el Registro de Reincidentes. El año pasado, cuando la Unidad de Asistencia para causas relacionadas con la última dictadura a cargo de Félix Crous solicitó a Interpol la lista de represores buscados, se sorprendió al chequear y descubrir demasiados ausentes. También son minoría los jueces que, conscientes de la escasa voluntad de entregar camaradas a la Justicia, remiten oficios a la fuerza armada o de seguridad a la que pertenece el prófugo. En ese sentido, desde la Procuración se reclama en voz baja una actitud más transparente y comprometida por parte de los ministerios de Interior y, sobre todo, de Defensa, para que exija a cada fuerza colaborar con la Justicia.

Otro problema no menor es que, salvo contadas excepciones de jueces que ordenan priorizar la búsqueda de determinados delincuentes, la Policía Federal recibe listados de nombres de torturadores y asesinos mezclados con prófugos en causas por robos de gallinas y simples mortales citados a prestar declaración testimonial. En esos casos sólo la torpeza o una mala jugada del destino pueden cruzar a buscador y buscado.

Una vez que la orden de detención llega a manos de las fuerzas de seguridad, entra en juego la voluntad de los uniformados, que suele correr por un carril bien lejano al del deber. Cuando el hijo de Eduardo “Tucu” Constanzo se enteró de que su padre había sido detenido en la causa que investiga los delitos cometidos en el centro clandestino Quinta de Funes, bajo la órbita del Cuerpo II de Ejército, se tomó en serio su trabajo de policía y guardó en su bolsillo la orden de detención del ex personal civil del inteligencia del Ejército Walter Pagano, a quien sabía vinculado a negocios de la fuerza. No descansó hasta que lo encontró escuchando misa en la iglesia de bulevar Oroño y San Luis, a metros de los Tribunales Federales de Rosario, donde lo entregó. Claro que es un caso excepcional, producto de la bronca más que de la responsabilidad.

No todos los familiares reaccionan de la misma manera. El año pasado la esposa del principal de Policía Federal Roberto Oscar González, prófugo por su trabajo sucio en la ESMA, reclamó públicamente “plegarias al Señor” por el descanso de “nuestro querido amigo Juan Antonio del Cerro” (torturador más famoso por su apodo, Colores) y denunció que su marido era un “perseguido por esta supuesta democracia”. El hijo homónimo del oficial de Prefectura Gonzalo Sánchez, enlace con el grupo de tareas 3.3.2 de la ESMA, acusó por no poder ver a su padre a “este gobierno vengativo y nepotista”. Ambos escriben en el sitio web de la empresaria cuentapropista Karina Alejandra Marañón, también conocida por su seudónimo Karina Mujica, preciado símbolo de libertad de expresión que una democracia con pretensiones de madurez no debería objetar.

Paraguay, tierra bendita

En algunos casos la propia Justicia aporta su granito de arena en favor de la impunidad. El mayor retirado Norberto Raúl Tozzo, dueño de medios de comunicación en Entre Ríos, fue excarcelado por la Cámara Federal de Resistencia. Cuando el juez federal Carlos Skydelsky volvió a pedir su detención por su participación en la Masacre de Margarita Belén (el fusilamiento de 21 presos en ese paraje del Chaco) ya se movía cómodamente con documentos falsos y tomando todas las precauciones. No es un caso excepcional. Una semana después de ser excarcelada por la Cámara Federal de Rosario, cuando la Justicia volvió a citarla en la causa del Cuerpo II, la civil Nilda Foch también se había fugado.

Hay burlas aún peores. Un sargento retirado del Ejército registró una sociedad anónima que figura en el Boletín Oficial dos meses después de ser declarado en rebeldía. En otros casos, como el del ex policía de Santa Fe Hugo Cardozo, la Justicia se enteró dónde vivía cuando recibió su certificado de defunción. En provincias como Formosa (donde pese a la indiferencia del gobierno local están detenidos el ex gobernador, general retirado Juan Carlos Colombo, y el ex jefe de la Casa Militar durante la presidencia de Carlos Menem, general retirado Jorge Eusebio Rearte) es vox populi que los prófugos se reúnen con sus viejos compañeros de tareas del otro lado del Pilcomayo. Destino predilecto de apropiadores de bebés al amparo de la dictadura de Alfredo Stroessner en los ’80 (ejemplos: Miguel Angel Furci, Samuel Miara, Omar Alonso, Norberto Atilio Blanco, entre otros), Paraguay parece seguir siendo una buena plaza para gozar de impunidad. El ex comandante de Gendarmería Horacio Rafael Domato cruzó la frontera durante meses para cobrar su pensión como retirado. Conocedor de las virtudes de su fuerza, no se privó de dar su número de documento real. Sólo mintió sobre la primera letra de su apellido: dijo ser Bomato, con B de bicho.


Página 12, Argentina

Los 43 que nadie encuentra

Santa Fe, Juez Germán Sutter Schneider. Causa Cuerpo II-Feced

Altamirano, Carlos Ulpiano policía de Santa Fe
Baravalle, José civil
Brunato, Carlos Alberto -
Folch, Nilda civil
Moore Bassini, Carlos policía de Santa Fe
Peralta, César Luis policía de Santa Fe
Porta, Graciela civil
Revechi, Eduardo -

Capital. Juez Sergio Torres. Causas ESMA-Walsh

González, Roberto Oscar Policía Federal
Linares, Juan Carlos Policía Federal
Salvia, Pedro Policía Federal
Sánchez, Gonzalo Prefectura
Vildoza, Jorge Armada*

* También prófugo en causa por apropiación de menores del juzgado de Servini de Cubría

Capital. Juez Daniel Rafecas. Causa Cuerpo I Ejército

Baraldini, Luis Enrique Ejército
Cendón, Néstor Roberto SPF
Cruz, Eduardo Angel Policía Federal
Del Pino, Enrique José Ejército
Godoy, Pedro Santiago -

Capital. Jueza María Servini de Cubría. Causas por apropiación de menores

Emaldi de Vázquez Sarmiento, Stella Maris civil
Grimaldos de Vildoza, Ana María civil
Vildoza, Jorge Armada*
Vázquez Sarmiento, Juan Carlos Fuerza Aérea

* También en causas ESMA-Walsh

Formosa. Juez Marcos Bruno Quinteros. Causa Carrillo

Domato, Horacio Rafael Gendarmería
Domínguez Linares, Carlos Eduardo Ejército
Kishimoto, Ernesto Hugo Ejército

Rosario. Juez Carlos Vera Barros. Causa Quinta de Funes-Guerrieri

Isach, Carlos Policía de Santa Fe
Gertrudis, Héctor Gendarmería
Scilabra, Francisco Policía de Santa Fe
Salta. Juez Abel Comejo. Causa Ragone
Del Valle Soraire, Andrés Policía de Salta
Zanetto, Jorge Héctor Policía Federal
Zona, Eduardo Humberto Policía de Salta

La Plata. Juez Manuel Blanco. Causa Unidad 9, SPB

García, Jorge Luis SPB
Guerrero, Pedro César SPB

Misiones. Juez Ramón Chávez. Causa Casita de los Mártires

Di Fonzo, Fernando Armada
Poletti, Rodolfo Armada

Capital. Juez Norberto Oyarbide. Causa Triple A

Romeo, Felipe civil

Capital. Juez Guillermo Montenegro. Causa Orletti

Soca, Ernesto Policía de Uruguay

Capital. Juez Ariel Lijo. Causa Batallón de Inteligencia 601

Feito, Alfredo Omar Ejército

Capital. Juez Daniel Rafecas. Causa Masacre de Fátima

Martínez, Luis Alberto Policía Federal

Chaco. Juez Carlos Skidelsky. Causa Masacre de Margarita Belén

Tozzo, Norberto Raúl Ejército

Córdoba. Jueza Cristina Garzón de Lascano. Causa Rodríguez, Hermes

Barreiro, Ernesto Guillermo Ejército

La Plata. Juez Arnaldo Corazza. Causa Bergés

Vidal, Jorge Héctor Policía bonaerense

Salta. Juez Abel Comejo. Causa Masacre de Palomitas

Arrechea Andrade, Antonio Ejército

San Luis. Juez Juan Esteban Maqueda. Causa Fiochetti

Pla, Carlos Esteban Ejército


 

Página 12, Argentina

Celebridades

Por Diego Martínez

No son bebés de pecho los que están en la lista de represores prófugos:

- El mayor dado de baja del Ejército Ernesto Guillermo Barreiro, alias Nabo, Rubio o Gringo, no sólo quedará en la historia como jefe de torturadores de La Perla. Su rebeldía ante la citación de la Justicia disparó el alzamiento militar de Semana Santa en 1987.

- El capitán retirado del Ejército Carlos Esteban Pla, ex subjefe de policía de San Luis durante la dictadura, fue sindicado por un testigo como autor material del asesinato de la estudiante Graciela Fiochetti, previamente secuestrada y torturada.

- El capitán retirado del Ejército Antonio Arrechea Andrade está acusado por su participación en la Masacre de Palomitas, como se conoce al fusilamiento de doce presos políticos en Salta en 1976. Hasta julio de 2003, cuando el juez federal Abel Cornejo libró orden de detención en su contra, vivió en su chacra de Andresito, Misiones. Es también ciudadano en Brasil.

- Los capitanes de navío retirados Rodolfo Poletti y Fernando Di Fonzo son los prófugos que más alto llegaron en las jerarquías de gobierno durante la dictadura. Fueron gobernador y ministro de Gobierno de Misiones, respectivamente.

- El ex capitán de fragata Jorge Vildoza, jefe de un grupo de tareas de la ESMA, donde se hacía llamar Gastón, está prófugo desde 1986, junto con su esposa Ana María Grimaldi, por la apropiación de una menor nacida en cautiverio. Con la reapertura de expedientes en 2003 el juez Sergio Torres también solicitó su detención en las causas ESMA y Walsh.

- Otros prófugos crónicos que ya en los ’80 lograron escabullirse de la Justicia son los ex policías Eduardo Angel Cruz, alias Cramer, y Pedro Santiago Godoy, alias Calculín, imputados por secuestros y torturas en los centros clandestinos Atlético, Banco y Olimpo.

- La última incorporación del plantel es Felipe Romeo, ex director de El Caudillo y vocero de la Alianza Anticomunista Argentina. El juez Norberto Oyarbide pidió su detención en diciembre.

 

 
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Clara Busca a Victoria

Enviado por Clara Petrakos

Mi hermana nació entre el 8 y el 13 de abril de 1977 en Banfield, provincia de Buenos Aires.

Fue arrebatada de los brazos de nuestra madre.

Puede tener cualquier nombre, apellido y fecha de nacimiento.

Todos los organismos que corresponde: nacionales, internacionales y la justicia conocen esta búsqueda que ya lleva 31 años. Mi hermana no, por favor reenvía este pedido por mail a todos tus contactos.

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Clara busca a Victoria ...

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Laura Busca a Mariana

Por favor reenviá este e-mail para que Laura pueda encontrarse con su hermana. Ayudanos a buscar a Mariana!

Querida Hermana:

Soy Laura, hija de Nora Susana La Spina y Jorge Nestor Cena. Nuestros padres fueron secuestrados por la dictadura militar entre el 15 y 20 de Noviembre de 1976 en La Plata, en calle 34 entre 13 y 14. Mamá estaba embarazada de vos y esa misma noche naciste en una comisaría. Tres días pasaste con ella, mamá te puso el nombre de Mariana, que es tu verdadero nombre. Luego te llevaron y nunca más supimos nada de tu paradero. Nuestros padres están desaparecidos. Yo te busco desde hace años, sos mi única hermana y mi deseo es que estemos juntas. Quiero que sepas que tenés una familia que te espera y te ama, y a pesar de que nunca te vimos sabemos que estás viva. Ojalá que si alguien sabe algo de vos nos ayude a encontrarte.

 

 

 

 Laura Busca a Mariana

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